Hay ejemplos que muestran el trabajo constante de los agricultores familiares. El de Granja San Felipe, en ruta 146, a 3 kilómetros de la ciudad de La Punta, en nuestra provincia de San Luis, es una muestra de que cuando se le imprime fuerza, energía al trabajo, lo pueden transmitir a la sociedad y procurarse un modo de vida que trasciende y se puede tomar como modelo.
Manuel y Nancy son los propietarios del lugar dedicado a la producción. Entre otras, cerdos, pollos, gansos, ovejas, cabras.
Pero donde hacen más énfasis y pretenden dejar su sello es en la elaboración de conservas. De todo tipo. Escabeches de berenjenas, de pollo. Dulces de Melón, de zapallo, de zanahoria, de durazno, pera, uva, ciruela, damasco, mandarina, tomate y hasta de limón. Batatas en almíbar, al igual que granadas en almíbar, de reciente incorporación en la oferta de productos.
En la estantería de venta también se puede encontrar porotos, cóctel de frutas, duraznos con nueces y salsas. La oferta es muy variada.
Manuel relata que tomaron la iniciativa de realizar las conservas en forma completamente artesanal, sin aditivo alguno, “como los abuelos enseñaron a nuestros padres y éstos a nosotros”.
“Este proyecto está destinado, sobre todo, para dejar enseñanza. A la edad que tenemos, debemos hacerlo porque esto es muy bueno”, afirmó con orgullo.
Nancy es la encargada de la mano de obra. Explica que ella realiza la esterilización de los frascos y la elaboración de los dulces.
La comercialización, un tema más que espinoso para todos los productores que trabajan en estos rubros, la realizan por el “boca a boca” de la gente que prueba las conservas y vuelve a repetir y entusiasmar a sus relaciones para que la compren.
A esto se suma la oferta a través de la red de Facebook. Se lo puede encontrar como “Granja San Felipe La Punta”. También tienen presencia en algunos eventos.
“Estamos trabajando con mucho esfuerzo y queremos lograr colocar el producto en la calle, que la gente sepa que está consumiendo un producto sano, que no tiene aditivos o conservantes. Está hecho a la antigua, artesanal, como los viejos nos enseñaron y nosotros lo ponemos en práctica”, apunta con entusiasmo Nancy.
Si la familia quiere dar un paseo e instruirse sobre la forma de vida agroecológica y natural, es una buena oportunidad de acercarse con sus hijos. Pueden vivir un momento de distensión, entretenimiento y de aprendizaje.
Desde la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena de la Nación, recibieron la visita del delegado de la Región Cuyo, Daniel Sosa, quien se interiorizó sobre el trabajo de esta familia para luego articular con ellos y que el Estado llegue con una contribución que les facilite en algún aspecto el emprendimiento.
Fuente: SAFCI San Luis




















