Inicio Agricultura El mercado del cereal conmovido por la caída de una empresa líder

El mercado del cereal conmovido por la caída de una empresa líder

Sebastián Grimaldi y Leones Agropecuaria con un problema cercano a los $ 1.000 millones

Una noticia que comenzó a recorrer los portales de noticias de la provincia de Santa Fe y ya extendió su escala en medios nacionales tiene como protagonista a una de las firmas que porta uno de los apellidos más ilustres en el mercado cerealista. Se trata de Sebastián Grimaldi S.A., que está envuelta en una crisis financiera de grandes proporciones.

La firma tiene su sede central en la ciudad de Rosario, pero a su vez está directamente conectada con la empresa cordobesa Leones Agropecuaria, cuya sede está en esa ciudad del sudeste de la provincia mediterránea.

En el arrastre mantiene en tensión a productores agropecuarios, bancos y mutuales, como así también a otras empresas de corretaje por el temor de que produzca la corrida de productores por fijar precios y ventas por la pérdida de confianza que se genera en estas situaciones.


Si bien no está dicha la última palabra en cuanto a fondos involucrados en esta situación financiera que vive la empresa Grimaldi, se habla de un “problema” de mil millones de pesos, cifra que mantiene a propios y extraños con cuatro ojos depositados en los movimientos de la firma.

El presidente de la empresa, Sebastián Grimaldi, que había desaparecido el viernes 4 de enero  e inclusive hasta había cerrado su cuenta en la red social Instagram, reapareció en escena para tratar de calmar a los acreedores y que no abran acciones judiciales contra la empresa porque, sostiene, quiere evitar la convocatoria de acreedores dado que “ahí perdemos todos”.

El portal de noticias especializadas en economía y negocios “puntobiz.com.ar” es el que está llevando al día la información y que sirve como base para la escritura de estas líneas, como así también de la prensa nacional que se hizo eco de la noticia.

El jefe de la empresa reconoció las dificultades por las que transita para afrontar los compromisos. Lo cierto es que  necesita que alguna compañía aporte para poder pagarlos. Aunque aún no se conoce con exactitud el monto sobre el cual se está hablando. Sostiene que las causas de su desplome fueron varias, entre ellas, “la mala cosecha de trigo en Córdoba, la devaluación del año pasado y el incumplimiento de algunos clientes”.

Grimaldi tomó préstamos de varios bancos. Se estima que son 18 millones de pesos repartidos entre las casas del BBVA, Santander, Macro, Supervielle, Municipal de Rosario, Galicia y Santa Fe. La casa también está comprometida con mutuales, tan difundidas en la provincia contigua al Paraná.

Tiene deuda en dólares con una muy importante de Rosario, pero además hay mutuales que no sólo le prestaron dinero, sino que en sus cuentas tienen cheques de pago diferido firmados por Sebastián Grimaldi SA, que les cambiaron a terceros que se los colocaron.

Como ocurre en estos casos, la interrelación entre empresas es tan grande que se sabe dónde comienza la punta del ovillo, pero no se conoce hasta dónde se estira el cordón.

Ayer en el portal rosarino un título decía que había aparecido un inversor para quedarse con la empresa, aunque no trascendió de quién se trata. En su titular manifiesta que el traspaso se negocia con la reestructuración privada del pasivo y que se gana tiempo para evitar acciones penales.

La principal socia de Grimaldi, María de los Angeles Cavalero, titular de Leones Agropecuaria, que tiene el 30 por ciento del capital financiero, dijo que si Grimaldi no responde las intimaciones va a “presentar una demanda por estafa”.

Ella es la que sostiene que el rojo de la firma es de 994 millones de pesos. En sólo tres acreedores, productores agropecuarios ellos, hay una deuda que supera los 13 millones de dólares. Hoy está enfrentada con el presidente de la firma.

Graficó la situación al explicar que Leones Agropecuaria actuaba como “remitente comercial de las operaciones de compra – venta que armaba la corredora desde Rosario. Los granos iban del campo de los productores a puerto o fábricas. No pasaban por Leones. La relación con los compradores y vendedores las definía la corredora, mientras que el acopio armaba toda la documentación al ser remitente comercial”.

“Era la corredora la que le cobraba al exportador y nos remitía al acopiador para que giremos el pago al productor”, dijo Cavalero al explicar su situación con Grimaldi SA.

Lo cierto es que esta novela recién está comenzando y, como ha ocurrido en diversas situaciones en nuestro país, mantiene en zozobra a muchos actores que quedan involucrados en esta situación, sobre todo aquéllos que están en una punta de la comercialización, como son los productores agropecuarios.

Si bien El Semiárido no pudo establecer si algún productor o empresa de nuestra provincia ha quedado involucrado en alguna transacción comercial con la firma Grimaldi, consideramos que es un tema de extrema importancia para su difusión por lo que implica la confianza al momento de vender su producto.

Fuente: puntobiz