Un informe del periodista Fernando Krakowiak en Econojournal advierte sobre una anomalía en los precios y posibles faltantes en plena antesala de la cosecha gruesa.
Según un análisis publicado por el periodista Fernando Krakowiak en el medio especializado Econojournal, el mercado argentino de combustibles atraviesa una situación atípica: el gasoil vendido en el canal mayorista ya es hasta un 7% más caro que el minorista, una distorsión que podría anticipar tensiones en el abastecimiento justo cuando se aproxima la cosecha gruesa de soja.
La anomalía surge en un contexto internacional complejo, marcado por el encarecimiento del petróleo y la incertidumbre logística generada por la guerra en Medio Oriente. Mientras el segmento minorista permanece con precios congelados por 45 días, los valores mayoristas continúan ajustándose al alza, reflejando de manera más inmediata las variaciones del mercado global.
En condiciones normales, el precio del gasoil en surtidor suele ubicarse por encima del mayorista, ya que incluye costos de transporte, distribución, comercialización e impuestos. Sin embargo, la situación actual invirtió esa lógica.
De acuerdo con el informe citado por Krakowiak en Econojournal, compañías no integradas como Raízen y Trafigura ya venden gasoil mayorista hasta un 7% más caro que el minorista. En tanto, Axion Energy aplica diferencias cercanas al 2% en el canal agro, mientras que YPF es la única firma que mantiene equilibrio entre ambos segmentos.
Este fenómeno refleja el impacto directo del mercado internacional sobre el canal mayorista, donde influyen variables como el costo de importación, el tipo de cambio y los gastos de reposición del combustible.
El problema no se limita a los precios. La disponibilidad física del gasoil también se ve amenazada por las tensiones geopolíticas en la región del Golfo Pérsico, particularmente en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
Tradicionalmente, el gasoil se comercializa tomando como referencia la cotización del Heating Oil más una prima cercana a 7 centavos por galón. Sin embargo, en las últimas semanas esa prima escaló hasta los 70 centavos por galón, multiplicándose por diez debido a las dificultades en la circulación marítima.
El escenario se agravó tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas realizadas en Islamabad, donde se esperaba un acuerdo que redujera la tensión entre Estados Unidos e Irán. La falta de consenso impulsó nuevamente el precio internacional del barril por encima de los 100 dólares.
Además, el control iraní sobre el paso marítimo y los anuncios estadounidenses de bloquear buques que realicen pagos a Irán anticipan un escenario de mayor restricción en el tránsito marítimo, lo que podría impactar tanto en el precio como en el acceso efectivo al combustible.
La preocupación central radica en el calendario agrícola. La escalada del precio mayorista coincide con el inicio de la cosecha gruesa de soja, una etapa que implica un fuerte incremento en la demanda de gasoil para maquinaria agrícola y transporte.
En este contexto, el informe de Econojournal advierte sobre la posibilidad de un “cruce de canales”: productores que acudan a estaciones de servicio minoristas para reducir costos. Este comportamiento podría elevar la demanda en surtidores y derivar en faltantes temporales.
De confirmarse este escenario, el abastecimiento de combustible podría convertirse en un factor crítico para la logística agrícola, especialmente en regiones donde la cosecha depende intensivamente del transporte terrestre y del funcionamiento continuo de maquinaria.











