El ingeniero civil Franco Fistarol, supervisor técnico del Consejo Federal de Inversiones (CFI), brindó una extensa y reveladora entrevista en el programa “Nada Secreto”, conducido por Mario Otero en FM Radio Universidad Nacional de San Luis. Durante la charla, expuso los fundamentos, objetivos y proyecciones del ambicioso Plan Maestro del Agua que se está desarrollando para la provincia de San Luis con una proyección al año 2050.
Desde el inicio de la entrevista, Fistarol dejó en claro la importancia estratégica de contar con un plan maestro para la gestión del agua en una provincia como San Luis, caracterizada por una geografía variada, una importante actividad productiva y la creciente presión sobre los recursos naturales. “Un plan maestro es una hoja de ruta técnica que nos permite planificar el uso sostenible del agua, equilibrando necesidades sociales, económicas y ambientales. San Luis necesita esa planificación, y este plan está pensado para cubrir un horizonte de 25 años, hasta el año 2050”, afirmó.
Uno de los primeros pasos del plan, explicó, es realizar un diagnóstico completo de los recursos hídricos de la provincia. Esto implica no solo cuantificar el agua disponible, tanto superficial como subterránea, sino también evaluar su calidad. “Estamos hablando de entender la demanda de todos los sectores usuarios: la población, el agro, la industria. Y también de evaluar el estado de toda la infraestructura hídrica: embalses, acueductos, redes de distribución. Todo eso se debe caracterizar para tener un panorama claro”, detalló.
En este contexto, subrayó la importancia de estudiar a fondo los sistemas de almacenamiento y conducción del agua. “La infraestructura hídrica en San Luis es compleja. Las obras de almacenamiento, como los diques, se ven afectadas con el tiempo por la acumulación de sedimentos. Hoy estamos realizando 24 batimetrías para conocer con precisión el volumen útil de cada embalse. Esa información es clave para determinar si las reservas actuales, estimadas en 470 hectómetros cúbicos, son suficientes para atender las demandas actuales y futuras”.
Durante la conversación, el periodista Mario Otero recordó estudios anteriores sobre aguas subterráneas realizados por una consultora australiana en conjunto con el Instituto Nacional del Agua (INA), y consultó si esa información aún era válida. Fistarol respondió que esos antecedentes son valiosos y están siendo utilizados, aunque aclaró que parte del trabajo inicial es precisamente evaluar su vigencia: “Estamos revisando toda esa información con actores gubernamentales y sociales. Muchas veces esos datos necesitan actualizarse. Pero todo lo que existe es insumo para este proceso”.
Al ser consultado sobre si el plan podría derivar en la construcción de nuevos diques, el profesional señaló que las estrategias que se desprenden del plan maestro no se limitan a obras. “Cuando uno diseña una estrategia de implementación, puede incluir acciones estructurales, como nuevas obras, pero también medidas no estructurales. Esto abarca aspectos como educación, cultura del agua, monitoreo, gobernanza y marcos jurídicos e institucionales. Es una mirada integral”.
Destacó que la sostenibilidad del recurso no depende solo de tener más obras sino de mejorar la forma en que se gestiona el agua, desde su monitoreo hasta su uso responsable: “Es crucial diseñar sistemas de monitoreo hídrico y climático, además de fortalecer las estructuras legales e institucionales que regulan el uso del agua. El plan maestro abordará estos temas en profundidad”.
Contaminación de ríos y arroyos
Uno de los aspectos que más preocupa a la comunidad sanluiseña y que Otero planteó durante la entrevista, es la contaminación de ríos, arroyos y embalses. Fistarol confirmó que el plan contempla también este aspecto. “Desde la primera etapa estamos haciendo un análisis no solo de la cantidad, sino también de la calidad del agua. La degradación hídrica está muchas veces asociada a actividades humanas, ya sean productivas o urbanas. Uno de los objetivos generales del plan es aumentar la cobertura de saneamiento en la provincia y atender las zonas más críticas en términos de contaminación”.
La elaboración del plan maestro demandará 14 meses de trabajo continuo y contará con un equipo multidisciplinario compuesto por más de veinte profesionales. “Es un trabajo coordinado por San Luis Agua, con el ingeniero Hugo Durán y su equipo al frente, en conjunto con una consultora privada argentina de amplia trayectoria, HSA. Este equipo incluye ingenieros, especialistas en cambio climático, sociólogos, antropólogos y expertos en distintas disciplinas. Pero, además, articulamos con organismos gubernamentales y no gubernamentales, cámaras agropecuarias, ganaderas y profesionales de diferentes áreas”, explicó.
Fistarol remarcó que, aunque una consultora está a cargo de la coordinación técnica, “el plan no lo hace una empresa, lo hace la sociedad en su conjunto”.
En palabras del ingeniero Fistarol, el Plan Maestro del Agua para San Luis no es un simple informe técnico, sino una apuesta a largo plazo para asegurar un recurso fundamental para el desarrollo y la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras. “El agua es un recurso estratégico, y no puede esperar. Planificar hoy cómo la usamos, cómo la cuidamos y cómo la distribuimos, es garantizar el futuro de la provincia”, concluyó.











