La generación y transferencia de conocimiento en sistemas integrados entre la ganadería y la agricultura mediante el uso de tecnología nuclear fue el tópico que reunió a investigadores de diferentes partes del mundo en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), donde dos investigadores de INTA San Luis representaron a la institución. La reunión final y los principales resultados de este proyecto se presentaron en Viena, en la sede oficial de este organismo.
El Ingeniero Agrónomo Juan Cruz Colazo y el Licenciado en Química Juan de Dios Herrero fueron parte de la comisión integrada por científicos de las ciencias del suelo y la producción animal que representó a los siguientes países: Brasil, Uruguay, Uganda, Kenia, Indonesia y China en la reunión que el organismo mantuvo en Viena.
“La convocatoria fue organizada por el OIEA, una organización autónoma de las Naciones Unidas que tiene por objeto promover la utilización de las tecnologías nucleares con fines pacíficos y en condiciones de seguridad tecnológica y física; de ahí su lema: “Átomos por la paz y el desarrollo”. Actualmente posee 170 estados miembro, siendo Argentina uno de ellos desde su creación”, explicó Colazo.
“El problema que estudiamos con tecnología nuclear fue la degradación de suelos, particularmente la pérdida de materia orgánica debido al predominio de sistemas agropecuarios cada vez más simples. Nuestra participación fue como especialistas de suelo dentro de un equipo que incluía especialistas en la gestión del agua y la producción animal”, remarcó Colazo.
De acuerdo a los especialistas el encuentro se estructuró, en primera instancia, con la presentación y discusión de los resultados obtenidos durante el periodo que duró el proyecto de cada uno de los participantes culminando con la elaboración de un documento técnico (TECDOC) con el aporte de todos los integrantes, el informe final del proyecto y el material de difusión añadió de Dios Herrero.
La sección de trabajo denominada «Gestión de Suelos, Agua y Nutrición de los Cultivos» del OIEA trabaja con técnicas isotópicas y nucleares para aumentar la eficacia del uso de recursos en la producción agropecuaria. Pero además lo hace con sistemas integrados de cultivo y producción pecuaria, protegiendo los recursos del suelo y el agua en favor de la agricultura sostenible y climáticamente inteligente. También ayuda a fortalecer la preparación y respuesta para casos de emergencia nuclear o radiológica que afecten a la alimentación y la agricultura.
En nuestro caso, estudiamos como la inclusión de alfalfa aumenta los niveles de carbono orgánico en el suelo. Para ello, utilizamos un isotopo del carbono. El carbono 13 permite discriminar el carbono proveniente de plantas tipo C3 (alfalfa, soja) de aquellas tipo C4 (maíz). Teniendo en cuenta esto y en un mismo suelo donde se cultiva soja y maíz intercaladamente, puede inferirse el aporte de carbono que realiza la inclusión de alfalfa, ya que vamos a tener una mayor proporción de carbono proveniente de plantas C3. “Trabajamos en conjunto con científicos de Uruguay y Brasil, con quienes compartíamos sistemas de producción similares, y por lo tanto problemáticas similares. Los sistemas de África, Indonesia o China, debido a su menor escala son diferentes a los nuestros” añadió Colazo
“Creo que esta investigación es importante en el contexto actual de nuestro país, donde la ganadería está cobrando mayor relevancia y en donde su integración con la agricultura se está visualizando como una práctica que mejora el suelo, la adaptación a la variabilidad climática y la sostenibilidad” concluyó Colazo













