
«Hay que preparar a los chicos a estar sólidos y fortalecidos de carácter para que cuando les toquen afrontar realidades difíciles no se desmoralicen ni se vengan abajo», opinó el presidente de Confederaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), Gabriel De Raedemaeker, quien en una entrevista con El Semiárido se refirió a la preparación de los futuro dirigentes gremiales en los ateneos de las sociedades rurales.
El dirigente acompañó en 11° Encuentro de Ateneos CARTEZ, realizado este sábado y domingo en la ciudad de Villa Mercedes y organizado por el Ateneo de la Sociedad Rural Río Quinto.
El siguiente fue el diálogo que Raedemaeker mantuvo con este medio:
– Qué desafío el de despertar vocaciones gremiales o de liderazgo en los jóvenes de hoy.
Es un desafío, pero también una motivación, porque buscamos inculcarles que aprendan y se vayan formando en la dirigencia gremial y que nos contagien a nosotros también con toda su inventiva y dinamismo y empiecen a participar.
Allí es donde en algunas ocasiones se notan falencias de parte de algunos dirigentes que probablemente no les dan todos los espacios que empiezan a merecerse y por eso mi reclamo de siempre que, además de verlos como el futuro de nuestras entidades, se entienda que también son el presente. No son una competencia, sino un complemento de nuestra actividad.
– ¿Cuál es el camino para superar cierto desánimo que atraviesa a todos grupos juveniles en general en el país?
La actividad gremial y en general como productor agropecuario, en la realidad tiene más futuro que presente. Somos optimistas, sino no sembraríamos o haríamos ganadería. El futuro siempre se ve promisorio y por lo tanto ese pesimismo solo aparece cuando nos chocamos contra la realidad.
Uno encara una actividad con ese optimismo innato que tiene el productor, con su creatividad, y después el clima y las políticas nos acomodan y nos hacen chocar contra realidades contrastantes.
Hay que preparar a los chicos a estar justamente sólidos y fortalecidos de carácter para que cuando les toquen afrontar esas realidades no se desmoralicen ni se vengan abajo, porque está la impronta de la producción agropecuaria.
-Es una parte importante del carácter del productor
Es muy raro que una empresa agropecuaria que viene de un ancestro familiar no renga esas raíces; son empresas que tiene mucho tiempo, que viene de los abuelos, padres e hijos. Bueno, hoy los hijos están aquí y formándose como dirigentes.
– Quienes miran desde afuera estos encuentros de ateneístas parecen desconocer el contenido que, al menos en este de Villa Mercedes, buscan darle a las reuniones de jóvenes dirigentes.
Mucho tiempo hemos estado todos los productores agropecuarios encerrados y enfrascados tranqueras adentro, mirándonos a nosotros y aislados del resto de la sociedad.
La realidad que nos tocó afrontar a partir del 2008 con el enfrentamiento con el gobierno kirchnerista y el apoyo espontáneo que surgió del resto de la sociedad , que veía en este avasallamiento una prepotencia de parte del gobierno, nos hizo abrir los ojos de que había que empezar a relacionarse y comunicarse con el resto de la sociedad de otra manera.
Allí los programas y las actividades en general de los productores que estamos en el gremialismo empieza a tener otra impronta de más apertura y de más integración con el resto de la sociedad, no solo para trabajar en la eficiencia productiva, sino también en la comunicación hacia el resto de la sociedad y en la muestra de lo que hacemos, cómo lo hacemos y cómo intentamos mejorarlo.
Seguramente cometemos una cantidad de errores en ese intento de mostrarnos o de comunicarnos, pero no es nuestra especialidad. Por eso el rol que tienen los jóvenes al estar mucho más comunicados y especializados en esto de las redes, es muy importante para nosotros.
Es campo es un eslabón dentro de la sociedad, económicamente muy importante y puede ser trascendente y muy estratégico al momento de sacar a tanta gente de la pobreza, estamos hablando del 30%. Al momento de tener una mano a ese sector social que la está pasando tan mal, el campo puede hacer mucho por ellos.
El tema es que durante mucho tiempo hemos hemos estado enfrentados y el mensaje que bajaba de un gobierno nacional y en muchos casos desde varios gobiernos provinciales, era que el campo era el enemigo a derrotar y a poner de rodillas.
– También se lo veía como una billetera.
Seguro. Es el principal aportante del sistema económico. Pero más allá de eso, es un agente social importante.
Fuimos el enemigo de turno de un gobierno populista, que siempre necesita un enemigo para fortalecerse. Fue en su momento la prensa, luego los militares, le siguió el campo, los medios de comunicación y el imperialismo yanqui. Lamentablemente nos tocó ser parte de esos enemigos, pero por suerte logramos el apoyo del resto de la sociedad.
Ahora es importante cultivarlo y fortalecerlo.
Foto: El Semiárido.










