En Villa Aberastain, se clausuró una planta de alimentos balanceados que operaba sin matrícula del RUCA y ni documentación respaldatoria de la mercadería hallada en existencia. Por lo que se puso bajo interdicción más de 145 toneladas de granos y subproductos.
En Marull, Córdoba, se clausuró una planta aceitera, que no contaba con ninguna documentación de amparo de la mercadería cubicada por el personal actuante. Además, los agentes detectaron que operaba con al menos cuatro usuarios no matriculados en el RUCA, con lo cual cedía su registro que es único e intransferible.
En Crespo, provincia de Entre Ríos, se inspeccionó un molino que comercializaba harina a través de un depósito mayorista no matriculado. Asimismo, de la información disponible del Libro IVA Ventas surgió también que la firma comercializaba harinas con más de 15 mayoristas carentes también de matrícula habilitante. Se intimó a la molinera a regularizar la situación a la brevedad.











