El centenar de personas que concurrió a escuchar la charla sobre “Cómo hacer la huerta de primavera – verano” coordinada por el técnico de INTA Ángel Pelaitay, se retiró del lugar con el agrado de haber despejado las dudas planteadas después de haber participado en forma activa y haber comprendido cómo planificar la huerta.
La exposición fue en el teatro de la Casa de la Cultura de Villa Mercedes, el miércoles pasado, y sorprendió por la convocatoria que tuvo. Inclusive aquéllos que ya tienen conocimiento concurren para reforzarlo. La huerta en el ámbito urbano cada día reúne a mayor cantidad de personas.
El punto de partida de Pelaitay estuvo determinado por el contexto mundial en el cual transitamos en el mundo. Así fue como mencionó y se detuvo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Cómo nos atraviesan y la responsabilidad que tenemos como humanos para cuidar nuestro hogar que es el mundo.
La base fundamental de un sistema agroecológico u orgánico es la trilogía compuesta por el suelo, la biodiversidad y el diseño, afirmó el técnico. Desde esta afirmación desarrolló el hilo conductor de su charla.

El objetivo fundamental de la disertación estuvo centrado en que todos podemos hacer una huerta, pero advirtió que “debemos planificar de acuerdo con los recursos que tenemos”.
En ese sentido dijo que debemos tener en claro la capacidad social respecto de quiénes van a trabajar. Ejemplificó con la familia, quiénes van a participar. O también en el caso de una huerta escolar o comunitaria. En todos los casos hay que planificar en conjunto, sostuvo.
En esa planificación, ¿qué aspectos se deben tener en cuenta? El ingeniero Pelaitay reflejó como primer ingrediente la cercanía al agua, además de la calidad del suelo, dado que hay algunos que son más ricos y otros más pobres. Estos últimos “me darán producción, pero no rendirán como los suelos de mucha fertilidad. Los tenemos que ir mejorando a medida que los trabajamos”.
Se explayó además en el control de plagas. “Se pueden establecer algunas barreras en el límite de la huerta para detener los insectos y los animales que pueden ingresar”.
El público participante de la exposición, tuvo una escucha activa. “Me sorprendió la participación a través de preguntas con mucho interés. No fue una charla de compromiso, sino que fueron con la idea de aprender y compartir sus propios conocimientos, lo cual hace más interesante el intercambio de conocimientos”, aportó Pelaitay.
“Comentar entre pares cómo solucionar los problemas enriquece y eso se dio durante la charla de ayer”, concluyó el ingeniero de INTA.
Fue el segundo módulo de cuatro previstos. El primero estuvo centrado en la temática de producción de semillas de invierno. Los otros dos se realizarán en el mes de octubre.
Producción: El Semiárido











