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Cabaña La Pasión celebró en la Expo Rural San Luis los premios que coronan años de esfuerzo

La cabaña obtuvo el Lote Gran Campeón y el Gran Campeón Macho Angus puro de pedigree en la 79ª Expo Rural San Luis. Para su responsable técnico, Mariano Mignani, los reconocimientos expresan el resultado de una apuesta sostenida por la genética y la selección.

Hay premios que se celebran por lo que representan en la pista y también por el camino que llevó hasta ellos. Para Cabaña La Pasión, la 79ª Expo Rural San Luis dejó dos de esas distinciones, el Lote Gran Campeón y el Gran Campeón Macho Angus puro de pedigree. Detrás de ambos reconocimientos hay años de inversión, decisiones de selección y una expectativa que comienza a tomar forma, producir animales de élite.

Mariano Mignani, médico veterinario y responsable técnico de la cabaña, compartió con entusiasmo los resultados. En diálogo con El Semiárido, puso en palabras el significado de una conquista que se construyó mucho antes de ingresar a la pista.

“Básicamente, es fruto de muchos años de inversión y de selección, que recién ahora lo está mostrando”, expresó. La satisfacción por los premios estuvo acompañada por una mirada hacia adelante: “La idea es aspirar a producir animales de élite”.

En esa búsqueda, La Pasión viene desarrollando un núcleo genético junto con Cabaña La Rubeta, a la que Mignani destacó como “la número uno a nivel país”. El vínculo forma parte del trabajo con el que la empresa procura consolidar la calidad de sus reproductores.

Ubicada en el paraje La Florida, partido de Lezama, en Buenos Aires, La Rubeta se dedica a la cría y selección de Angus de pedigree. Conducida por Carlos y Martín Fernández, cuenta con décadas de trabajo en mejoramiento genético y una destacada trayectoria en Palermo y otras exposiciones ganaderas.

La celebración de La Pasión quedó reflejada en una fotografía que reunió a Mignani con Fabián Otero, vicepresidente de la Asociación Argentina de Criadores de Angus; Pablo Mohr, cabañero de Entre Ríos y jurado de la raza, y Joaquín Belgrano Rawson, presidente de la Sociedad Rural de San Luis. Una imagen para guardar en la historia de la cabaña, como recuerdo de una exposición en la que el esfuerzo encontró reconocimiento.

«Esto no sería posible sin la colaboración de un equipo de trabajo atrás, que incluye la gente del campo y las decisiones sanitarias y nutricionales del del médico veterinario Mauro Saldúa«, valoró el cabañero.

Los premios también permiten conocer el proyecto productivo que sostiene ese trabajo. La Pasión es una empresa mendocina que encontró en San Luis las condiciones para desarrollar su programa de cría y avanzar en el mejoramiento genético de sus rodeos.

Con establecimientos en Fraga y un desarrollo de cría incorporado recientemente en Villa del Carmen, la firma trabaja en la producción de reproductores y en el abastecimiento de su propio sistema de engorde y comercialización de carne.

Mignani participa directamente en las decisiones de manejo, selección y desarrollo de los animales. A la cría se suma una recría basada en alfalfa, integrada a un esquema que busca abastecer al feedlot y, posteriormente, al frigorífico de la empresa en Mendoza.

“Nosotros nos dedicamos a la carne en Mendoza. Entonces, acá tenemos nuestro programa genético y nuestro programa base de cría para abastecer el feedlot y así al frigorífico”, explicó.

La cercanía entre ambas provincias fue una de las razones que impulsaron la instalación en territorio puntano. Reducir las distancias de transporte y facilitar el movimiento de hacienda hacia el engorde y la faena resulta relevante para el funcionamiento de esa cadena.

Así, el trabajo genético que recibió los premios en la Rural forma parte de un proyecto que vincula la producción ganadera en San Luis con la actividad de la empresa en Mendoza.

Para La Pasión, las distinciones marcan un momento de satisfacción y una referencia para seguir creciendo. El objetivo de producir animales de élite continúa guiando las decisiones de la cabaña. Esta vez, ese horizonte tuvo una expresión concreta en la pista y una fotografía compartida para recordar el camino recorrido.