
Tras seis meses con la agenda casi paralizada por la cuarentena, la Agrupación Gaucha “El Orejano” comenzó a ensillar otra vez para mover a la institución y con ello impedir que se apague la llama de la tradición.
Después de tres años de trabajo consolidado en la ciudad de San Luis, este año obtuvieron la personería jurídica y ahora buscan reactivar la institución en medio de las limitaciones que impone la pandemia.
El presidente de la agrupación, Jorge Alfredo Parada; la secretaria Carina Contrera, y el veterinario Luis “Chilo” Giménez, vocal de la comisión directiva, dialogaron extensamente con El Semiárido para difundir el renovado impulso que buscan darle a la entidad: “Empezamos con trabajos para El Orejano. Hacemos lo que podemos y todos aportamos un poco de ideas, inclusive recién estamos tratando de reconectarnos, porque con la pandemia estamos condicionados”.
La comisión directiva, que también se integra con Emanuel Lucero, Bianca Parada (tesorera), Francisco Escudero, Alejandro Cerini, Norma Lucero y Franco Ahumada, largó con una rifa para recaudar fondos para la institución que se sorteará el fin de semana del 17 de octubre. “También estamos organizando una feria semanal de usados virtual; los miembros de la comisión ya se encuentran recolectando cosas en buen estado, principalmente pilchas gauchas”, describió entusiasmada Carina.
Jorge y Carina pertenecían a la Agrupación Gaucha “El Orejano de Quilmes”, pero por cuestiones de trabajo se mudaron a San Luis hace siete años y se instalaron en la localidad de Beazley, donde fundaron “El Orejano” de San Luis.
“Hemos recorrido mucho el interior de la provincia para trabajar con gente amiga con la que sabemos que podemos contar y armar algo importante y sólido; fuimos a muchas fiestas patronales y criollas y ayudamos a mucha gente, como en Balde de la Isla, Riocito, Pampa del Tamboreo, La Carolina, entre otros”, según recuerda esta emprendedora y optimista mujer que el año pasado condujo el desfile de los gauchos en San Luis.
En Beazley arrancaron con un programa de radio, “Ensillando a un cimarrón”, que se replicó en Potrero de los Funes y La Toma. Es un programa criollo vinculado con la música folklórica de todo el país, con reportajes a reconocidos artistas y diálogos con gauchos tradicionalistas de la provincia.
Además de llevar varios años participando del Festival de Cosquín, este año es la décima vez que harán en el desfile de apertura del Festival de Doma y Folklore de Jesús María.
“Hay mucho camino recorrido y en San Luis hemos trabajado mucho por la tradición y lo queremos seguir haciendo con aporte de ideas para que la tradición siempre esté intacta y que los mayores transfieran sus conocimientos a los más chicos”, explicó Carina, para quien “hay una diferencia muy grande entre el gaucho y paisano y ser un tradicionalista. Ser tradicionalista significa tener pilchas gauchas, libros criollos y transmitirlos, difundir un camino recorrido; una institución gaucha no siempre debe estar integrada por gente montada acaballo”.
Ilusionado con volver a los años de esplendor y apasionado coleccionista de ponchos, Jorge Parada recuerda la gran cantidad de actividades desarrolladas en la provincia, pero la que mejor describe es la ocurrida hace dos años, cuando todas las instituciones del sector eligieron la paisana y la paisanita en un gran encuentro realizado en Granja La Amalia.
La paisana fue una mujer de El Trapiche, Itatí, estudiante de Medicina Veterinaria, y la paisanita de Nogolí, Cata. “Las llevamos al festival de Jesús María, a la Fiesta Nacional del Gaucho, que se hace en Navarro, provincia de Buenos Aires, y a diferentes cabalgatas y festividades realizadas en parajes en San Luis”, detalló.
Se hicieron conocidas en el ambiente tradicionalista nacional. Para llegar allí debieron superar una serie de pruebas, como saber montar acaballo, conocer alguna comida típica de la provincia, su vestimenta, saber bailar alguna danza tradicional, entre otras condiciones. “Tuvimos un jurado competente que las eligió, entre las que había profesoras de danza; la más chiquita es re campera, le ayuda al padre a arriar las vacas”.
Día de la Tradición
Para el Día de San Luis, el 25 de agosto, consiguieron permiso para 15 montados y ahora elevaron una nueva nota al Comité de Crisis y al municipio capitalino para que autoricen para hacer en el Día de la Tradición, el 10 de noviembre, una cabalgata o en su defecto una exposición de pilchas gauchas y elementos antiguos. “El día de la Tradición es importante para todos”, insistió Carina.
Alcanzar solidez como institución también es importante a la hora de pedir participación en desfiles y encuentros comunitarios. “Es importante que estemos porque mostramos parte de nuestra historia como país”, añadió.
Alfredo recordó que el anteaño pasado cuando realizaron el último paseo, se juntaron 450 caballos montados. “Cuando se juntan los gauchos, son muchos en San Luis. En el paseo nocturno también llegaron muchos animales de todos los puntos de la provincia, que se realiza casa febrero en Granja la Amalia”, ilustró.
“Estamos contentos, porque trabajar de una manera ordenada y con una personería jurídica es muy importante para la institución y le pedimos al resto de las agrupaciones que vayan haciendo sus cosas, porque esto nos permite decir que tenemos el derecho como institución sin fines de lucro a ser tenidos en cuenta en igualdad de condiciones que el resto de las instituciones sociales”, expresó la secretaria de El Orejano.
Muestra de ello es la excelente relación que desde hace muchos años mantienen con la Federación Gaucha de Córdoba y de Argentina. En el primer desfile inaugural del Festival de Jesús María que participaron los hicieron ingresar en el primer lugar porque cumplieron los exigentes requisitos establecidos para estar en semejante escenario nacional.
“Siendo bonaerenses, lo que hemos aprendido acá en San Luis de los puntanos de campo, desde las comidas hasta costumbres, las hemos ensamblado con las nuestras para enriquecer conversaciones en cada encuentro gaucho”, comentó Carina, quien, antes que la pandemia suspendiera todo, realizó sus últimos programas en la radio municipal de La Toma. “Estoy un poco triste por esto, pero los contactos y las ganas siguen, sólo es cuestión de encontrar otro lugar aquí; es cuestión de tiempo”, dijo animada.
“Cuando entre a mi casa se va a encontrar con tradición”, le advirtió Carina a El Semiárido. Y efectivamente gran parte de la vivienda ubicada sobre la calle Alberdi de la capital puntana está cargada de invalorables recuerdos, fotografías, premios, reconocimientos y muchas pilchas gauchas.
Ocupan un lugar especial los reconocimientos logrados en el Festival de Jesús María: “Cualquier persona que está en el ambiente gaucho y del campo sueña con está allí, aunque también estuvimos en el Festival del Caldén, en Nueva Galia, y quedamos muy impresionados”, valoró.
Sobre otra pared cuelgan prolijos los vistosos y variados ponchos que integran la cuidada colección de Jorge.
Otro sector lo ocupan las monturas y enfrente una vitrina exhibe otras originales colecciones gauchas de cuchillos, dagas y tijeras de tusar.
Y en lo alto de otra pared se impone el estandarte de “El Orejano” y un libro de Susana Repeto, una reconocida payadora de Buenos Aires que hace un par de años estuvo en San Luis.
Producción: El Semiárido.
















