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Bienestar animal: capacitación sobre manejo de bajo estrés y buenas prácticas ganaderas en Villa Mercedes y San Luis

Con el objetivo de fortalecer los conocimientos y las competencias de trabajadores rurales y personal de campo, se desarrolló el curso “Bienestar Animal: Introducción y Buenas Prácticas de Manejo».

La capacitación se desarrolló en dos jornadas: la primera tuvo lugar el 1 de julio en Villa Mercedes, organizada por INTA, RENATRE y UATRE; mientras que la segunda se realizó en la ciudad de San Luis el 2, organizada por las mismas instituciones en conjunto con la Sociedad Rural de San Luis.

Durante los encuentros, el Ing. Agr. Claudio A. Sáenz, de la Agencia de Extensión Rural INTA Villa Mercedes, abordó los fundamentos científicos del bienestar animal y su importancia para la producción ganadera moderna. Se destacó que el bienestar animal no solo se relaciona con las condiciones físicas y mentales de los animales, sino también con aspectos clave de la actividad productiva, como la calidad del producto final, la seguridad e higiene laboral y la rentabilidad de los establecimientos ganaderos.


Uno de los ejes centrales de la capacitación fue el análisis de los cinco dominios del bienestar animal, propuestos por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA): nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental. En este sentido, se explicó que las deficiencias en cualquiera de estos aspectos pueden generar estrés, afectando directamente el sistema inmunitario, la ganancia de peso y la reproducción de los animales.

Asimismo, se profundizó en el comportamiento bovino, abordando aspectos relacionados con la visión, la audición y la percepción del entorno. Los participantes conocieron conceptos fundamentales como la zona de fuga y el punto de balance, herramientas esenciales para comprender cómo se desplazan los animales y cómo realizar movimientos eficientes sin generar situaciones de miedo o estrés. También se destacó el comportamiento gregario de los bovinos y la importancia de evitar el aislamiento de los animales durante las tareas de manejo.

Otro de los temas desarrollados fue el diseño de instalaciones funcionales adaptadas al bienestar animal. Se analizaron características recomendadas para corrales, mangas, toriles y cargaderos, así como la necesidad de contar con sombra, disponibilidad adecuada de agua y espacios que faciliten el movimiento natural de los animales. Además, se remarcó la importancia de minimizar estímulos que provoquen estrés, evitando distracciones y el uso de perros durante las tareas de manejo en corrales.

En relación con las técnicas de manejo de bajo estrés, se promovió el reemplazo de herramientas coercitivas, como las picanas eléctricas, por métodos basados en estímulos visuales y en la comprensión del comportamiento animal. El uso de banderas, el respeto de los tiempos de desplazamiento y la correcta lectura de las respuestas de los animales fueron presentados como alternativas que favorecen tanto el bienestar animal como la seguridad de los operarios y la agilidad en los trabajos.

La capacitación también incluyó recomendaciones sobre prácticas de rutina, como la castración, el descorne y la marcación. Se enfatizó la conveniencia de realizarlas a edades tempranas y con asesoramiento veterinario, incorporando medidas que permitan reducir el dolor y el sufrimiento de los animales.

Como parte de las herramientas de evaluación en los establecimientos ganaderos, se trabajó sobre diversos indicadores de bienestar animal, entre ellos la condición corporal, la presencia de rengueras, lesiones, miasis, comportamientos anormales y la interpretación de la consistencia de las bostas como indicador del estado nutricional del rodeo.

En el tramo final de las jornadas se abordó la relación entre bienestar animal, calidad de la carne y sostenibilidad. Se analizaron las consecuencias productivas y económicas del maltrato previo a la faena, así como el creciente peso que tienen las exigencias nacionales e internacionales vinculadas al bienestar animal, la trazabilidad, la inocuidad alimentaria y la producción ganadera sostenible. Se destacó que mercados como la Unión Europea, Estados Unidos y China demandan sistemas productivos que integren buenas prácticas de manejo, control ambiental y transparencia hacia los consumidores.

Como complemento de los contenidos teóricos, ambas jornadas incluyeron una instancia práctica a campo, donde los participantes pudieron observar y aplicar conceptos vinculados al manejo de bajo estrés en bovinos. Durante la actividad se realizaron trabajos en corrales en las instalaciones de la EEA INTA San Luis y en el predio de La Rural San Luis, utilizando banderas como herramienta de conducción animal, poniendo en práctica aspectos relacionados con la zona de fuga, el punto de balance y los desplazamientos grupales. Esta experiencia permitió demostrar cómo un manejo adecuado, basado en el conocimiento del comportamiento bovino, contribuye a reducir el estrés de los animales, mejorar la seguridad de los trabajadores y optimizar la eficiencia de las tareas ganaderas.