La implementación de las neo-retenciones, mediante la cuales el Fisco se apropia de 3 ó 4 pesos por cada dólar exportado, dependiendo del producto, permitió que la recaudación en el rubro del comercio exterior creciera en octubre un 265,5% respecto del mismo mes del año anterior.
Lo informó este jueves la AFIP, al presentar los números de la recaudación del mes vencido, que alcanzó 312.508,8 millones de pesos, con un aumento global del 42,2% en relación a igual mes del 2017.
Si se considera el tipo de cambio comprador en el Banco de la Nación de 34,80 al 1° de noviembre, los derechos de exportación para la soja llegan al 29,49%, mientras que en el mes de septiembre cuando se anunciaron la neo retenciones eran de 28,44%, es decir, aumentaron el 1 por ciento.
El organismo tributario atribuyó este crecimiento a “fuertes aumentos en el IVA, el impuesto a los débitos y créditos y los relativos al comercio exterior”. En este último caso, luego precisó: “En el comercio exterior, la suba fue del 136% en general. En particular, en los derechos de exportación llegó al 265,5%, por la suba del tipo de cambio, los mayores volúmenes exportados, un día hábil más de recaudación y las retenciones adicionales establecidas recientemente”.
Colocada en el último renglón de la explicación oficial, sólo el retorno de las retenciones a todos los productos de la economía puede explicar semejante salto, puesto que hasta fines de septiembre sólo tributaban derechos de exportación la soja y sus derivados, pero a partir del mes pasado comenzaron a hacerlo todos los rubros de la economía, no sólo en bienes sino también en servicios prestados al exterior.
Las neo-retenciones eligieron una fórmula inédita en este nuevo capítulo de su larga historia: dependiendo de si son productos primarios o si son manufacturas de origen agropecuario o industrial, tributan 4 pesos por cada dólar exportador en el primer caso, o 3 pesos por dólar en el segundo. En todos los casos, como el impacto de ese impuesto varía según cual sea el tipo de cambio vigente, se estableció una alícuota máxima del 12%, aunque la mayoría de los productos no llegan a pagar eso sino unos puntos menos.
En total, tomando en cuenta que las mercaderías exportadas tributa en torno a un 10% en promedio, se espera que la recaudación por el impacto de este nuevo tributo se acerque a los 6.000 millones de dólares, sin contar la soja.
En el caso de la soja, el harina y el aceite, se decidió que esta novedosa retención se sume a una tradicional del 18%, con lo cual los productos del complejo exportador más importante dejan al fisco cerca del 28/30% de su valor FOB, es decir cerca de 5.000 millones de dólares anuales.











