La intensificación ganadera lleva a un uso creciente de concentrados, heno y silaje. Un relevamiento del INTA indica que en áreas serranas de San Luis el sorgo negro presenta no sólo una alternativa adaptable sino que también aceptable.
Así lo entiende Diego Javier Celdrán, técnico del INTA San Luis que investigó el cultivo: “La idea de trabajar el sorgo negro en la EEA San Luis surgió en la necesidad de recuperar una alternativa forrajera para productores que no pueden acceder a otro tipo de tecnologías y necesitan garantizar pasto en sus producciones”.
Describió que el sorgo negro es un probable híbrido natural de Sorghum halepense, que puede no solamente ser conservado por largo tiempo si se lo escarifica anualmente con rastrón y se fertiliza con nitrógeno, sino que además puede cosecharse para provisión de semilla.
Celdrán recordó que décadas atrás se difundieron dos cultivares, Anguil Campesino MAG y Don Salvador INTA, hoy ausentes en el comercio nacional de semillas.
Al sorgo negro también se lo considera de gran utilidad para determinados estratos de productores del oeste de San Luis con limitaciones de escala, de acceso a tecnologías como el silaje.
El investigador dijo que el objetivo inicial que planteo el ingeniero Veneciano del INTA fue ensayar su aptitud para diferir en pie, productividad, persistencia, poner a punto su renovación mecánica, y paralelamente acopiar semilla para conservar el germoplasma y disponer de semilla en caso de querer experimentar en sistemas reales.
El ingeniero Frasinelli, también del INTA San Luis, “incansable conocedor de los sistemas forrajeros de la provincia”, encontró un productor en Santa Rosa del Conlara que lo tenía incorporado a su cadena forrajera. Así llegó a la EEA San Luis del INTA el material de sorgo negro.
Datos de su productividad
Para la campaña 2015-2016 Celdrán realizó en si investigación tres cortes cada 42 días, con una productividad de 12.970 kilos de materia seca por hectárea (ver gráfico).
“Hablamos de un cultivo plurianual, de bajo costo de implantación y manejo. Sus rizomas se mantienen en reposo durante el invierno y en primavera, en cuanto la temperatura del suelo se eleva, rebrotan vigorosamente permitiendo ser pastoreado un mes antes que los sorgos anuales”, describió.
Sin embargo, advirtió que el sorgo negro no debe entrar en una secuencia de rotación de cultivos, sino que debe sembrarse en lugares donde se necesite un verdeo de verano de bajo costo y por mucho tiempo debido al potencial cruzamiento con sorgo de Alepo.
Foto: INTA San Luis











