Con una carrera única en la región, la Universidad Nacional de los Comechingones capacita profesionales especializados en manejo eficiente del recurso, tecnología de punta y marco legal, clave para adaptarse al cambio climático y garantizar la sustentabilidad del sector productivo.
La escasez de agua y los desafíos que impone el cambio climático al sector agropecuario encuentran en la educación superior una herramienta clave para mitigar sus efectos. En ese sentido, la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) apuesta fuerte con la carrera de Ingeniería en Recursos Hídricos, una propuesta académica única en la región y una de las dos únicas del país.
Emiliano Colazo, titular de la carrera, explica que esta iniciativa nació en 2022 con el objetivo de formar profesionales capaces de entender, gestionar y planificar el uso eficiente del agua, especialmente en contextos como el de San Luis, donde el recurso es limitado y su disponibilidad depende en gran parte de las precipitaciones.
“La otra universidad que dicta esta ingeniería es la Facultad de Ciencias Hídricas del Litoral, con una mirada más orientada a los excesos hídricos. En nuestro caso, adaptamos el plan de estudios a las problemáticas del semiárido, que es el entorno en el que nos encontramos”, destaco Colazo, consultado por Todo Un País.
La formación de los estudiantes contempla tanto el manejo de aguas superficiales como subterráneas, con una perspectiva integral que contempla no sólo el diseño y mantenimiento de sistemas de riego, sino también la planificación eficiente junto con otros profesionales del agro. “Sabemos que alrededor del 70% del agua disponible se destina al riego. Por eso, nuestros futuros ingenieros se preparan para aportar soluciones eficientes y sustentables”, agregó.
El campo de acción incluye tanto grandes productores con sistemas automatizados, como pequeños productores que enfrentan problemas de captación, almacenamiento o reducción de caudales en manantiales y pozos. En ese contexto, el trabajo conjunto con ingenieros agrónomos resulta fundamental.

Además, la carrera incorpora una dimensión legal a través de una materia específica sobre derecho del agua: “Los estudiantes abordan desde los derechos humanos vinculados al acceso al recurso, hasta la legislación nacional sobre su uso, calidad y saneamiento”.
La innovación tecnológica también tiene un lugar central en el programa. Los futuros profesionales reciben formación en el uso de inteligencia artificial, modelación hidrológica avanzada, simulaciones tridimensionales de redes de riego y sensores remotos para estimaciones precisas de humedad y evapotranspiración.
“Hoy, gracias a los modelos y al acceso a datos meteorológicos más precisos, podemos anticiparnos a eventos extremos como sequías o lluvias intensas, y planificar con más eficiencia el uso del recurso”, señalo el docente.
El enfoque territorial de la carrera cobra especial relevancia en una provincia como San Luis, donde la gestión del agua es cada vez más compleja debido a eventos de lluvia más intensos, pero en períodos breves. “Queremos generar conocimiento desde la región y que ese saber quede a disposición de los productores, de los gobiernos y de todos los actores involucrados en la toma de decisiones”, subrayo Colazo.


Finalmente, el titular de la carrera destaco la alta demanda laboral que ya experimentan los egresados en otras regiones del país: “Desde la Universidad del Litoral nos comentaban que sus estudiantes no llegan a recibirse porque ya son contratados. Nosotros estamos formando la primera cohorte y apuntamos a que también puedan generar investigaciones y soluciones concretas a los desafíos que enfrentamos año a año”.
Con una duración de 5 años, la carrera de Ingeniería en Recursos Hídricos de la UNLC prepara profesionales capaces de abordar los desafíos hídricos con una visión integral, combinando conocimientos técnicos, gestión ambiental y desarrollo de infraestructura.
Los graduados adquieren competencias para trabajar en ámbitos interdisciplinarios, abordando problemas relacionadas con la calidad, cantidad y planificación del agua, así como en el diseño de infraestructuras hidráulicas y soluciones no estructurales para su gestión.
El título habilita a los ingenieros en Recursos Hídricos para diseñar y proyectar obras hidráulicas, sistemas de tratamiento de efluentes y medidas de gestión sostenible del agua, como también para dirigir y supervisar la construcción, operación y mantenimiento de infraestructuras relacionadas con el recurso hídrico.
Además, pueden certificar condiciones de uso, funcionamiento e impacto ambiental de proyectos vinculados al agua y garantizar la aplicación de normas de higiene, seguridad y protección ambiental en todas las etapas de su labor profesional.












