La ganadería de cría atraviesa uno de los momentos más favorables de los últimos años y los números registrados en el reciente remate de hacienda realizado en San Luis son una clara muestra de ello. Con precios firmes y una demanda sostenida, especialmente en las categorías más livianas, la actividad consolida indicadores económicos en niveles históricamente altos.
En el remate de cría e invernada llevado adelante el 26 de marzo por Ganadera del Sur, con un encierre de 1.261 cabezas, los terneros livianos volvieron a posicionarse como los grandes protagonistas de la jornada. En la categoría de 100 a 120 kilos, los valores promediaron los $7.100 y alcanzaron máximos de $8.350, marcando una referencia muy sólida para el mercado. Esta firmeza se mantuvo también en los lotes de 120 a 180 kilos, que registraron promedios cercanos a los $6.957, mientras que los animales más pesados (180 a 250 kilos) mostraron una leve corrección, aunque con valores igualmente competitivos.
En el caso de las terneras, el comportamiento fue incluso más destacado en los rangos livianos: los animales de 100 a 120 kilos promediaron $7.456 y alcanzaron picos de $8.400, confirmando el fuerte interés de los compradores por esta categoría, clave para la reposición y los sistemas de recría.
Este escenario de precios responde a un contexto más amplio en el que la actividad de cría exhibe indicadores económicos en niveles históricos. La mejora en los ingresos por la venta de hacienda, traccionada por valores firmes en todas las categorías, se combina con una leve baja en los costos, particularmente en el rubro sanitario. Esta ecuación ha impulsado la rentabilidad a máximos en términos reales, fortaleciendo la posición financiera de los productores.
A su vez, la relación novillo/maíz, uno de los indicadores más observados por el sector, se ubica en niveles particularmente favorables. Esto implica que el productor puede adquirir una mayor cantidad de grano con la venta de hacienda, lo que mejora sustancialmente el poder de compra y reduce el costo relativo de la alimentación. En consecuencia, se generan condiciones más estables y previsibles para sostener los sistemas de engorde, tanto en feedlot como en planteos mixtos.
En este marco, la firmeza de los terneros livianos adquiere una relevancia estratégica. Se trata de la categoría que dinamiza el negocio ganadero, ya que representa el punto de partida de la cadena productiva y define en gran medida las decisiones de inversión en recría y terminación. Los valores observados en San Luis no solo reflejan una demanda activa, sino también expectativas positivas hacia adelante.
El resto de las categorías también acompañó la tendencia alcista. Las vacas registraron valores promedio de $2.974, con máximos de $3.800, mientras que los toros alcanzaron promedios de $3.183. En tanto, las vacas preñadas se ubicaron en torno a $1.400.000 y las vacas con cría llegaron a máximos de $1.000.000, evidenciando el interés por la reposición y la consolidación de rodeos.
Con este panorama, la ganadería de cría no solo consolida su recuperación, sino que se posiciona como una de las actividades más rentables del sector agropecuario. La combinación de buenos precios, costos relativamente contenidos y relaciones de intercambio favorables abre una ventana de oportunidades para seguir creciendo, invertir en tecnología y mejorar la eficiencia productiva en los establecimientos.
Fotos: José Sombra – sanluisconelcampo
















