Con un pasivo que llega casi a los 100 mil millones de pesos, Vicentin está bajo intervención del gobierno nacional. Como se dice en la jerga callejera, no ha dejado títere con cabeza. Le debe a tantas empresas y personas físicas, que se deben hasta a ellos mismos ¿?. En este informe se hace un recorrido por los diferentes rubros y montos que la empresa debe a sus acreedores. Si le interesa el tema, no se pierda estos datos. Una nota para guardar.
El Gobierno nacional asumió la responsabilidad de rescatar a la cerealera Vicentin, en cesación de pagos producto de maniobras irregulares durante la gestión de Javier González Fraga al frente del Banco Nación en el gobierno de Cambiemos. Con la intervención oficial se garantizó la continuidad de esta empresa exportadora estratégica y se puso punto final a la incertidumbre de miles de trabajadores. Pero detrás de todo ello hay víctimas, productores, organismos públicos y proveedores de servicios con los que la compañía mantiene una deuda multimillonaria que asciende a más de $ 99.000 millones.
La gigante cerealera le debe casi $26.000 millones a productores de granos en distintas provincias del país, dentro de las cuales hay grandes firmas y pequeñas cooperativas que dependen del pago para sobrevivir. En un tercer análisis de la debacle de la compañía, esta vez sobre la composición de la deuda sujeta a concurso preventivo de acreedores, el director del Banco Nación Claudio Lozano encontró que el pasivo supera los $ 2.000 millones con compañías de bienes y servicios y acumula otros $ 1.700 millones con organismos impositivos y aduaneros.
La deuda detectada con los productores de granos. En total son 1.895 ubicados en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Santiago del Estero, Chaco, Capital Federal, Buenos Aires y San Luis. A ellos les deben $ 25.657 millones y la gran mayoría se encuentra en la provincia local, Santa Fe.
Las operaciones para atentar contra el rescate estatal, lanzadas desde la oposición y trolls macristas, no pueden ocultar que el 40% de los productores que no cobraron por parte de Vicentin están en Santa Fe y acumulan el 63% de las deudas. De hecho, son los que presentan acreencias individuales por sobre el promedio.
El escándalo desatado por las maniobras irregulares realizadas durante la gestión de González Fraga también quedó en el centro del análisis ya que la deuda con las entidades financieras asciende a poco menos de $ 64.000 millones, de los cuáles el 43% es con bancos locales y el 57% con entidades extranjeras. En total, la cerealera dejó una deuda financiera de $ 63.961 millones, de los cuales $ 27.623 corresponden a la Argentina, otros $ 20.207 millones a Estados Unidos, unos $ 11.278 a Holanda y en la lista siguen Japón, Uruguay, Panamá y Suiza.
Teniendo en cuenta este panorama, de los 2.638 acreedores presentados en el concurso preventivo de Vicentín, 29 pertenecen a distintos ámbitos del sector público argentino y representan el 1,1% del total de acreedores con una concentración de $ 24.284,2 millones. Esto quiere decir que representan el 24,4% del total de acreencias bajo concurso preventivo de Vicentin (de $ 99.345,3 millones).
Los bancos y el Estado
Entre la deuda financiera e impositiva se destacan las entidades públicas argentinas. El primer lugar lo ocupa el Banco Nación con el 75% del pasivo de Vicentin sobre el sector ($ 18.182 millones), seguido del Banco Provincia ($ 1.814 millones) y de Aduanas de AFIP ($ 1.525 millones), pero también ingresan en el ranking otros bancos públicos provinciales (el de Entre Ríos y Santa Fe) así como el Banco Hipotecario (de mayoría estatal).
Dentro de las entidades nacionales, después del BNA, aparece como mayor deudor el Fideicomiso Vicentín Expo VIII con $ 3.141 millones. Es decir, que Vicentin le reclama judicialmente a Vicentin el 5% de la deuda total a instituciones financieras nacionales e internacionales.
Con la gestión Cambiemos, Vicentin recibió préstamos multimillonarios que culminaron con un «estrés financiero» cuando cambió el Gobierno. La administración de González Fraga no sólo no cambió la calificación de la firma tras el incumplimiento de pagos, sino que aprobaron las entregas de dinero para la empresa que se convirtió en una de las principales aportantes de la campaña macrista. Se trata de giros por US$ 61.000.000 en noviembre de 2019, tras las elecciones presidenciales, y otros US$ 43.900.000 antes de que comenzara diciembre.
Los déficit también golpearon a los productores de bienes y servicios, no sólo de granos. Se trata de 586 empresas proveedoras ubicadas Santa Fe, Buenos Aires, Capital Federal, Tucumán, Tierra del Fuego, Córdoba, La Rioja, Mendoza, Chaco; pero también de España, Estados Unidos, Japón, Alemania, Uruguay, Australia y Turquía.
Dentro de este universo, la empresa pública CAMMESA (comercializadora mayorista de energía) es el cuarto acreedor y registra falta de pagos por $ 129 millones de pesos mientras que el total de las acreencias con el sector es de $ 2.292 millones.
Pero el listado continúa. No sólo no pagaron a productores de granos, bancos, empresas proveedoras de bienes y servicios y entidades financieras sino que también lo hicieron con las 19 instituciones impositivas y aduaneras de la Argentina por un total de $ 1.655 millones. Sólo ante la AFIP (incluyendo Dirección General de Aduanas y Dirección General Impositiva) la falta de pago asciende a $ 1.525,1 millones. Sin embargo, el organismo que responde a Mercedes Marcó del Pont le reclama $ 9.549 millones de deuda, seis veces la cifra declarada por el privado ante el concurso.
Vicentin es la sexta empresa del país por volumen de ventas externas agroindustriales, que representa el 9% del total, y la primera entre las exportadoras del complejo sojero que, para el año 2019, concentraba el 19% del total de exportaciones del país, en el caso de harina y pellets de soja, y el 22%, en el de aceite de soja.
El interventor e YPF
El Gobierno designó como interventor a Gabriel Delgado y pretende que Vicentin pase a orbitar bajo el ala de YPF. Al frente de la gestión ejecutiva de la petrolera nacional se encuentra Sergio Affronti, elegido el mes pasado por el presidente Alberto Fernández para gestionar junto a Guillermo Nielsen una nueva etapa de la compañía.
Affronti cuenta con más de con 27 años de experiencia nacional e internacional en la industria, formado en YPF y que participó del armado del modelo de negocios y desarrollo de la infraestructura y proveedores que convirtieron a Vaca Muerta en el yacimiento no convencional más importante fuera de los Estados Unidos. Durante su anterior gestión en la compañía, el ejecutivo supo conformar un equipo de investigadores destacados de la ciencia del CONICET y de la empresa de hidrocarburos que terminó con el nacimiento de YPF Tecnología (Y-TEC) y fue su primer presidente en su etapa fundacional. Esto le entregó a la firma capacidades de investigación y desarrollo únicas en la región para la industria petrolera y el agro.
Qué pasa con los familiares y asociados
Si bien la mayoría de ese pasivo es reclamado por bancos, productores e instituciones impositivas, los propios dueños de la compañía serían los principales beneficiarios de que la Justicia tome el caso como uno más, ya que entre ellos y empresas vinculadas pretenden que les paguen $ 5.800 millones.
Quienes manejaban la empresa y, por lo tanto, generaron el default aparecen entre los acreedores que se favorecerán de que el concurso preventivo de acreedores siga su trámite en Santa Fe y divida los activos o reestructure las deudas sin auditarlas. Mientras el Ejecutivo no meta su nariz, las familias con linaje a Vicentin se pueden repartir una porción sustancial de la torta después de llevar al proyecto cuasi-centenario a la cesación de pagos.
En conjunto, estos representan el 4% del total de los interesados. Los propios dueños y las compañías controladas o subsidiarias reclaman $ 5.779 millones, casi el 6% del total del pasivo. En su tercer reporte, el director del Banco Nación Claudio Lozano reveló que «lejos de ser ‘los muertos o los heridos’ de la debacle de la empresa, son los responsables últimos de la misma. No hay dudas de que deben ser los últimos por considerar en el concurso de acreedores en marcha».
La mayor cantidad de acreedores está integrada por 98 accionistas, que se erigen como el 3,7% del total. En conjunto pretenden cobrar $ 351 millones. Las empresas controladas o vinculadas a Vicentin que figuran en la causa son tres. Forman parte del mismo conglomerado que está en concurso preventivo, pero aún así exigen $ 5.428 millones, que equivalen al 5,5% del total de la deuda bajo concurso.
Los apellidos que más se repiten entre las 98 personas controlantes que reclaman $ 351 millones son Alal, Bacca, Bandeo, Banegas, Bonora, Boschi, Buseghin, Buyatti, Cardozzo, Colombo, Franzoi, Gazze, Hacen, Hahn, Hamud, Nardelli, Lorenzo, Padoan, Rodríguez, Roeschlin y, como era de esperar, Vicentin.
Los accionistas más significativos, que piden por encima de $ 10 millones, son quince. Los primeros cuatro le reclaman a la propia empresa de la que era dueños y gerentes un monto superior a los $ 13,5 millones, el promedio que piden cada uno de los 1.895 productores. Se trata de Olga Vicentín de Rodríguez ($ 65,3 millones), Susana Vicentín de Boschi $ 28,2 millones), Pedro Germán Vicentín ($ 20,2 millones) y Sergio Manuel Nardelli ($ 15,5 millones).
También están Marta Virginia Gazze de Prato, con $ 14,1 millones, Verónica Laura Vicentín, con $ 12,4 millones, Fernando Rubén Vicentín, con 11,8 millones y Amelia Vicentín de Alal, con $ 11,6 millones. Mientras que con cifras en torno a los $ 10 millones se encuentran Virginia de Prato, Nazarena María Rodríguez, Cecilia María de los Ángeles Vicentín y Rubén Darío Vicentín.
Del análisis que realizó Lozano, surge que 29 de los 98 accionistas portan el propio apellido de Vicentin. Bien porque se trata de su propio apellido o porque es el apellido de origen que conservan aún habiendo contraído enlace legal. Incluso aparece la propia empresa Vicentin como accionista que le reclama a ella misma $ 1,4 millones de deuda por dividendos desde 2014 hasta 2019.
Estos 29 del linaje Vicentin le reclaman a la firma de su propiedad nada menos que $ 219 millones. La cifra representa el 62% de los $ 351 millones que reclaman el conjunto de los accionistas. Se trata de una exigencia de $ 7,5 millones en promedio.
Los principales motivos por los que la sociedad acumuló este pasivo con sus dueños son obligaciones de pago reclamadas, distribución de dividendos, pago de impuestos y el abono a las obras sociales de salud. Una de las últimas deudas que le reclama a su propia empresa es el giro de ganancias que debió haberse realizado el 16 de mayo del 2019, el último año de Cambiemos, por $ 5,6 millones.
Las empresas relacionadas que reclaman millones en la causa
En el concurso figuran tres firmas controladas o vinculadas con las que tiene deudas la casa matriz. Vicentin Paraguay SA, Diferol SA y Renova SA reclaman en conjunto $ 5.428.292.913,15.
De estos atados a sociedades que responden al artículo 33 de la ley 19.550, Diferol SA es acreedor de $ 2,7 millones. Vicentin concentra el 95% de sus acciones.
La mayor tajada, $ 4.079,2 millones, corresponden a Vicentín Paraguay. De esta, Vicentín SAIC posee el 97%. Han recaido acusaciones de triangulación de la empresa para evadir impuestos, dado que la paraguaya entra en el podio de las mayores exportadoras de ese país pese a casi no poseer activos ni personal allí. Según consta del legajo que obra en el concurso preventivo revisado por Lozano, este monto se origina en 17 exportaciones que van ente febrero y el 9 de agosto de 2019, fecha en la que el Banco Nación registró el primer incumplimiento. Quizás no por casualidad, la operación de mayor envergadura se realizó el 2 de agosto de ese año, por 30.000 toneladas, que correspondieron a $ 579,7 millones.
Por su parte, Renova SA exige $ 1.346,4 millones. De esta empresa, la central posee en la actualidad un tercio del capital, pero hasta el 2 de diciembre de 2019 ostentaba la mitad. Tres días antes del anucio de “stress financiero” se formalizó la venta del 16,67% del paquete a su socia, Glencore, que antes compartía el restante 50%. Esto se concretó antes del default con sus proveedores y ya varios meses después de los reiterados incumplimientos que tenía con la banca pública.
La alianza con Renova que data de 2006, cuando se inicia las operaciones en pos de la planta de procesamiento de soja, aceites y biodiesel, que se concreta en el 2013. Hasta el último mes de 2019, la propiedad se repartía en partes iguales por Vicentin y Glencore. El 2 de diciembre, tres días previos a la oficialización de la cesación de pagos y una semana previa al recambio del Gobierno nacional, la argentina le vende una porción, por lo que la multinacional pasa a controlar el 66,67%.
En el legajo se perciben 53 operaciones con Vicentin poco más de 60 días. Entre el 30 de noviembre de 2019 y el 6 de febrero de 2020, Vicentín realizó casi una operación por día con Renova en la que no cumplió con los pagos, generándose una deuda con un crecimiento exponencial. Es decir, que desde antes del traspaso accionario a Glencore y hasta tres días previos a que se iniciara el concurso preventivo.
En efecto, el 30 de noviembre se registran 10 operaciones por “fasón de servicios varios” (terciarización) por un total de $ 638,4 millones, que representan el 47% del total de deuda que le reclama a Vicentin. Al 4 de diciembre, un día previo a la autodeclaración de “default”, las acreencias sobre Vicentin se incrementaban a $ 752 millones. Del 31 de diciembre al 1 de enero, ambos feriados, se regitraron 15 operaciones por un total de $ 290 millones de deuda adicional.
Para Lozano, el hecho de que se registraran operaciones hasta el último día hábil previo al llamado a concurso ilustra significativamente «el interés que debe comandar el estudio en profundidad de cada una de las acreencias que esta empresa vinculada a Vicentin (y que hasta un ayer nomás era controlada por la misma) tenga semejante crecimiento exponecial de la deuda que le reclama». El Ejecutivo nacional dictó la intervención, a cargo de Gabriel Delgado, y adelantó que propondrá su expropiación al Congreso.
Por Carla Pelliza y Ezequiel Orlando – El Destape Web











