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Sandro Blangero: “Si todo se lo va a llevar el Estado, no se puede producir”

Más de un centenar de productores agropecuarios se congregaron en la sede de la Sociedad Rural Río Quinto, en Villa Mercedes, para participar de una asamblea convocada por las entidades rurales de Villa Mercedes, Justo Daract, Valle del Conlara, La Toma y Quines.

El encuentro, encabezado por el presidente de la entidad anfitriona, Daniel Casella, contó con la presencia de los titulares de las sociedades colegas: Sandro Blangero (Justo Daract), Hugo Díaz Flores (Quines), Arnaldo Aimale (Valle del Conlara) y Rosa Etcheverry (La Toma).

Por parte del Gobierno provincial, asistieron la ministra de Seguridad, Nancy Sosa; el ministro de Desarrollo Productivo, Federico Trombotto; el director de Vialidad Provincial, José La Malfa; y el presidente de San Luis Agua, Hugo Guzmán Durán.


En diálogo con El Semiárido, Sandro Blangero, presidente de la Asociación Agrícola Ganadera de Justo Daract, realizó un balance del encuentro y expuso con dureza los principales reclamos del sector.

Blangero señaló que el tema de la seguridad fue uno de los ejes centrales. “Se lo dijimos a la ministra ayer: ellos siempre dicen ‘compren móviles, compren móviles’, pero los móviles no los vemos. La inseguridad no ha bajado, el abigeato no ha bajado; todo lo contrario, está subiendo día a día”, afirmó.

Denunció que las faenas clandestinas de animales se repiten incluso en zonas cercanas a las localidades. “Carnearon dos vacas preñadas, les sacaron las patas y las paletas nada más, y las dejaron ahí. Hay que sacar los animales de la orilla de la ruta todas las noches”, graficó.

El dirigente insistió en que gran parte de la carne robada termina en los pueblos y ciudades, por lo que reclamó mayor control en los accesos. “Varios productores dijeron que las cámaras son muy útiles en la entrada de las localidades. Ahí se puede ver y analizar algo. En los peajes también pasan los que faenan, y no sé si no graban o qué pasa, pero no agarran a nadie”, advirtió.

También planteó las dificultades para implementar tecnología de vigilancia en el interior debido a la falta de conectividad. “En la mayoría de los casos, uno sale de cada localidad y a los diez kilómetros se queda sin internet, sin señal de teléfono, sin WhatsApp, sin nada. Así es difícil comunicarse y también instalar cámaras”, apuntó.

Otro de los puntos abordados fue el estado de los caminos rurales. Blangero contó que, en su zona, no hay consenso para que los productores integren consorcios viales. “Nosotros pagamos impuestos para que el Estado se ocupe. Podemos ayudar o colaborar, pero no hacer el trabajo que le corresponde al Estado, que cobra impuestos y los cobra bien alto”, sostuvo.

Recordó que en otras regiones sí se formaron consorcios, pero reiteró que en su área no hay voluntad para implementarlos. “No nos negamos a colaborar, pero hasta ahí nomás”, enfatizó.

Tarifazo hídrico

El presidente de la rural de Justo Daract explicó que la asamblea se originó principalmente por dos motivos: la inseguridad y el aumento desmedido de las tarifas de agua de riego y uso ganadero.

“Los funcionarios nos dijeron que hubo una inflación del 200% en el último año y medio, pero ellos aplicaron un aumento del 4000%. Eso demuestra que no están en el barro, que no piensan en el campo. Tienen que ponerse del otro lado y ver si con esos valores el productor puede tener una renta. Si todo se lo lleva el Estado, no se puede producir”, cuestionó.

Blangero consideró que la medida contradice las promesas de campaña del actual gobernador. “Dijo que le iba a sacar el pie de encima a la producción, pero no lo estamos viendo. Ingresos Brutos es un impuesto distorsivo y caro para la producción, y cada vez nos aprietan más”, señaló.

Advirtió que muchas empresas grandes podrían dejar de invertir en la provincia. “Con estos valores, se van a ir y se van a perder empleos. Es lo mismo con los pozos para uso ganadero: desde un primer momento se dijo que los pozos de menos de 10.000 litros por hora no iban a pagar. Sin embargo, nos quieren cobrar por el uso de agua que el propio productor extrae con perforaciones, molinos y tanques que son carísimos y que además mantiene todos los meses”, remarcó.

Puso como ejemplo su propia situación: “Tengo dos molinos que, por la gran seca de estos últimos años, ya no sacan agua porque las napas bajaron. En ese caso, el Gobierno tendría que proveer el agua, pero no es eficiente para asistir: llega tres o cuatro meses después, y el agua para los animales hace falta todos los días”.

Blangero confió en que la masiva convocatoria de productores permitirá acordar un valor “sugerido y coherente” que se ajuste a la inflación y a los costos reales de producción. “No valores exorbitantes sacados de otro planeta, porque si no tenemos que cerrar todos los campos y entregárselos al Gobierno para que trabaje él”, ironizó.

Destacó la amplia participación en el debate: “Hubo mucha gente que se pudo expresar. Cuando quisieron limitar las preguntas, dije que no, que los productores pregunten y saquen sus dudas, porque después hay funcionarios que no responden por tres, cuatro o cinco meses. Estas reuniones sirven para que vean la realidad del productor agropecuario”.