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San Luis pisa fuerte en la elite Angus con una nueva edición del Test del Río Quinto

En abril comenzará la 24ª Prueba Pastoril Test del Río Quinto organizada por Angus Centro, mientras la provincia consolida su protagonismo en el circuito de remates auspiciados por la Asociación Argentina de Angus. Evaluación técnica, volumen comercial y genética de elite posicionan a San Luis como un actor clave en el mapa ganadero argentino.

Durante la segunda semana de abril se pondrá en marcha la 24ª edición de la Prueba Pastoril Test del Río Quinto, uno de los ensayos productivos más exigentes y prestigiosos del calendario Angus. La organización corre por cuenta de Angus Centro, cuyo presidente, Fabián Otero, anticipó que la presentación oficial se realizará en el marco de la 37ª Fiesta del Ternero de la Sociedad Rural Río Quinto.

El lanzamiento tendrá lugar en el predio La Fortuna, en Villa Mercedes, donde Angus Centro ofrecerá una charla técnica, marcando el puntapié inicial de una nueva edición que vuelve a colocar a San Luis en el centro de la escena genética nacional.


La estancia Huelucan, establecimiento del Grupo Tigonbu ubicado en cercanías de Buena Esperanza, será nuevamente el escenario donde comenzará a escribirse esta historia productiva. Allí se desarrollará la primera jura fenotípica 2026, instancia clave dentro de un proceso que se extiende durante 300 días de evaluación pastoril continua.

La Prueba Pastoril Test del Río Quinto no es una competencia más. Es un examen integral de rusticidad, eficiencia y funcionalidad. Durante casi un año, los toros Angus participantes deben demostrar su adaptación a condiciones reales de campo, su potencial reproductivo y la calidad de su conformación estructural.

No se trata solo de estética. Se evalúa capacidad de conversión, ganancia de peso, aplomos, fertilidad y temperamento. En un contexto donde la ganadería moderna exige precisión y resultados medibles, este tipo de ensayos aporta información objetiva que impacta directamente en la toma de decisiones de los criadores.

En la última edición participaron 71 toros provenientes de 58 cabañas de distintas provincias, reflejo del interés federal que despierta el certamen. San Luis tuvo un rol protagónico con siete cabañas locales, ratificando la fortaleza de la genética puntana en el concierto nacional.

Las cabañas sanluiseñas que participaron y confirmarían su presencia en esta nueva edición son La Benedicta, de Héctor Gabutti; El Arbolito, de Ernesto Salvagno; El Viejo Zorzal, de Rodeo El Delmo S.A.; El Guadal, de Fernando González; Las Negras, de Vilma Belletitni y Otros SH junto a Facundo Pereyra; La Rinconada, de Los Cardos Fideicomiso de los hermanos Amín; y Tigonbu, de Tigonbu S.A., anfitriona del evento.

“Las cabañas locales siguen apostando por esta prueba, que año a año muestra una evolución en la calidad de los animales presentados”, destacó Otero, subrayando el crecimiento sostenido en el nivel genético de los reproductores evaluados.

Como marca la tradición, tras culminar el proceso los mejores ejemplares serán presentados en un remate final previsto en Río Cuarto, Córdoba, plaza estratégica del negocio ganadero. Allí, ante una fuerte convocatoria de criadores y compradores, los toros que hayan demostrado superioridad genética encontrarán destino en rodeos de punta, multiplicando su impacto productivo.

El protagonismo provincial no se limita al ámbito técnico. En paralelo al inicio de la nueva prueba pastoril, los números comerciales también respaldan el crecimiento de San Luis dentro del circuito Angus nacional.

Según el Informe Mensual Angus de febrero de 2026 elaborado por la Asociación Argentina de Angus, la provincia se ubicó dentro del grupo que concentra entre el 5% y el 7% del volumen total comercializado en los remates auspiciados durante la temporada 2025.

El dato adquiere relevancia si se considera que en ese período se vendieron 47.935 cabezas seleccionadas en 221 remates realizados en 90 localidades del país. Concentrar entre el 5% y el 7% de ese volumen implica miles de animales de alto valor genético comercializados desde territorio puntano.

Se trata principalmente de categorías estratégicas como toros Puro Controlado, vaquillonas Puro Controlado y madres Angus Seleccionadas. Es decir, genética destinada a mejorar rodeos comerciales y elevar los estándares productivos.

Más allá del número frío, el porcentaje refleja un entramado de cabañas activas, productores integrados al circuito formal de remates auspiciados y una demanda sostenida por genética de calidad en la provincia. San Luis no aparece como actor marginal, sino que forma parte del núcleo comercial que sostiene la dinámica genética de la raza en Argentina.

El contexto internacional también otorga mayor dimensión a estos indicadores. Con mercados exigentes, competencia creciente entre destinos como China y Estados Unidos y nuevas reglas comerciales en juego, la calidad genética se transforma en herramienta estratégica.

La producción de carne de calidad, con eficiencia y trazabilidad, exige rodeos funcionales, fértiles y adaptados. En ese escenario, las pruebas pastoriles y los remates auspiciados actúan como engranajes complementarios de una misma cadena de valor.

San Luis, con más de dos décadas acompañando la evolución de la Prueba Pastoril Test del Río Quinto, consolida así un posicionamiento que trasciende lo regional. La combinación de evaluación técnica rigurosa y volumen comercial sostenido proyecta a la provincia como un polo de referencia en la ganadería nacional.

La genética Angus producida y comercializada desde territorio puntano no solo mejora rodeos locales: impacta en la competitividad argentina frente a un mundo que demanda más carne, pero también mejor carne.

En abril comenzará una nueva edición de la prueba. Pero el mensaje ya está claro, San Luis no solo participa del mapa Angus. Lo está ayudando a dibujar.

Fotos: gentileza de José Sombra.