El Laboratorio Pureza nació hace 12 años. María de los Ángeles Riveros, Fernando Raúl Altamirano y Alejandro Boscoboinik dirigen esta empresa que comenzó con análisis de suelo y que con el tiempo acentuó su vínculo con la actividad agropecuaria al incorporar análisis de semillas, forrajes y, lo que hoy es su mayor fuerte, de agua para consumo humano, riego y animal.
“Nuestra visión desde el primer momento fue ser un laboratorio de excelencia, que pudiéramos ser recomendados y que nuestros clientes volvieran; gracias a Dios, desde esa época, mantenemos los mismos clientes y se nos han sumado muchos, al punto que estamos por abrir nuestra segunda sucursal en Villa Dolores, Córdoba, no solo porque hay un sector agropecuario muy fuerte, sino también porque con mi marido (Raúl) somos de esa ciudad”, le contó María de los Ángeles a El Semiárido.
La profesional es analista Química y magíster en Química Analítica, con actualizaciones en la parte agropecuaria realizadas con Juan Cruz Colazo, quien está a cargo del laboratorio de INTA en Villa Mercedes, y Juan de Dios, quienes hasta hoy la acompañan y guían en análisis del suelo.
Después incorporó dos asesores en la parte microbiológica y bacteriológica del agua, con quienes a su vez dictó para la Facultad de Salud de la Universidad Nacional de San Luis, la especialización en medioambiente y salud pública.
Altamirano es perito clasificador en granos y tiene las actualizaciones en análisis de semillas en la Facultad de Agronomía en la Universidad Nacional de Córdoba.
Los servicios de Laboratorio Pureza se destacan principalmente por ofrecer análisis fisicoquímicos y microbiológicos.




Actualmente trabajan con varias municipalidades, a quienes asesoran y hacen control de calidad del agua, entre ellas, la Cooperativa de Potrero Los Funes, para la que desde hace nueve años les hacen análisis fisicoquímico y microbiológico cada quince días, y para la Municipalidad de La Punta, con controles más seguidos y rigurosos en sus dos plantas potabilizadoras.
También participaron en la puesta en marcha de la nueva planta Vientos de Chorrillero, de la ciudad de San Luis, construida por la empresa Premoldeados San Luis, que es su cliente desde varios años.
“En los análisis de agua nos basamos en la necesidad del cliente, claro que las aguas no son todas para el mismo uso y obviamente que tampoco comparten las mismas reglamentaciones y normativas”, aclaró Riveros.
Lo que es consumo humano, que es lo más solicitado, no solamente trabajan para plantas potabilizadoras, sino también para pequeñas empresas que comercializan agua envasada, todo bajo las exigencias del Código Alimentario.
Con respecto al agua para riego, sus trabajos se basan en las tablas de Riverside y lo que dicta la FAO y en función a eso clasifican el recurso si es apto para ese destino, algo similar cuando es para consumo animal.
En los análisis de suelo, realizan todo lo vinculado a fertilidad, en donde determinan nitrógeno total, nitratos, materia orgánica, carbono orgánico, PH, fósforo y azufre.
“Determinamos además micronutrientes, que generalmente no es muy pedido, pero en algunos casos suele ser necesario si es un campo nuevo”, agregó.
En los estudios de calidad de semillas, determinan poder germinativo, vigor, daño mecánico, energías vitales, azufre y nitrógeno.


Equipamiento
“En equipamiento, contamos con espectrofotómetros de UV y equipos de campo multiparamétricos, que nos permiten determinar el oxígeno disuelto, la conductividad eléctrica, el pH y la temperatura, sobre todo para las determinaciones de muestras de agua que son parámetros puntuales que tienen que ser in situ”, destacó la profesional.
También cuentan con los equipos propios de bolsillo que miden PH, conductividad y temperatura que son los básicos, más la determinación de la dureza del agua, cloruros, sodio, potasio y litio, tanto en muestras de suelo como de agua.
Como novedad, Riveros contó que desarrollaron un reactivo para determinar el cloro libre en agua, ya que el que usaban dejaron de recibirlo cuando se cerraron las importaciones. Hoy lo proveen a las plantas potabilizadoras que asesoran.
El laboratorio está a la espera de ser clasificados como oferentes para ofrecer capacitaciones y otorgar puntaje para docentes en San Luis y Córdoba.











