Inicio Agricultura familiar ProHuerta en San Luis: finalizó la construcción de la primera cisterna para...

ProHuerta en San Luis: finalizó la construcción de la primera cisterna para acopio de agua

El objetivo se cumplió como se había planificado. La primera cisterna para el acopio de agua para uso doméstico fue construida en tres días de intensa actividad en una vivienda ubicada en el paraje Santa Bernardita, en el departamento Ayacucho al norte de nuestra provincia.

La cisterna es la primera de las cuatro proyectadas para la construcción a través de la línea de Proyecto Especial Pro Huerta – Cisternas Rurales.

En esta ocasión se contó con el asesoramiento del señor Carlos Bravo, un idóneo en la construcción de cisternas placas y el acompañamiento de técnicos de terreno de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación delegación San Luis y de personal de la Agencia de Extensión Rural INTA Quines.


La cisterna fue construida en la propiedad de la señora Ulda Valdez, ubicada en el paraje Santa Bernardita. El sitio fue defiunido por ser una de las cisternas más alejadas de la ruta, por la condición de vulnerabilidad social y por tratarse de una persona mayor que vive sola.

Las tres jornadas se desarrollaron bajo la misma modalidad: se intercambiaron recomendaciones teóricas con la ejecución de las distintas tareas que implica la tarea.

La construcción de la cisterna comprende un proceso que
debe ser sincronizado y que no puede reducirse a dos días, ni es recomendable extenderse más allá de tres. Si se reduce el tiempo se corre el riesgo de rotura de las placas por falta de oreado y, de extenderse más tiempo, se secarían tanto las placas como el piso en demasía y el fraguado o endurecimiento del cemento no se haría en simultáneo, principio fundamental para dar rigidez y estabilidad a la estructura.

En la primera jornada, además de las presentaciones formales de los asistentes, se inició con una charla en donde el señor Bravo explicó de qué se trata la técnica y cuál debería ser la organización mínima, la secuencia de trabajo y las tareas que se deben ejecutar por día, para que a la tercera jornada pudiera quedar terminada la cisterna.

Una vez culminada la charla, se armó una cama de arena y su acondicionamiento para dar igual curvatura que el molde, paso seguido se construyó las 66 placas de pared, 66 placas de techo y las 21 viguetas que demanda la cisterna. Paso seguido se cortó el hierro de construcción de acuerdo con las medidas indicadas para el piso, el cual también se dejó listo.

En la segunda jornada consistió en el montaje de las paredes con tres hileras de placa, las que se van sosteniendo con palos, luego se retiraron los mismos del lado de afuera y se procedió a su revoque.

El tercer día se rellenó con tierra el espacio entre la cisterna y el foso original (dejado para revocar), se revocó del lado interno, se pintó, se realizó un contrapiso interno que también fue pintado, luego se procedió a armar el techo, para luego revocarlo y de esa manera dejar terminada la cisterna cerrada cuya capacidad es de 16.000 litros.

Como conclusiones más relevantes se destaca:

1.- Que se pudo realizar en los tiempos previstos, con participación de los vecinos en un ambiente cordial y de mucha camaradería

2.- Que participó activamente la comunidad, la cual se capacitó y quienes deben llevar adelante la construcción de las restantes cisternas en compañía de la SSAF.

3.- Se pudieron evacuar dudas o resistencias en relación a esta técnica, la cual habían surgido del desconocimiento general tanto de los técnicos como de los productores.

En la secuencia de fotos se puede apreciar cómo es la evolución del armado de la cisterna.

Fuente: Página de Facebook de la delegación San Luis de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación.