“Esto nos enorgullece muchísimo y nos da muchas ganas de seguir invirtiendo”, dijo emocionado Matías Mirábile cuando se llevó premios con sus cuatro lotes de Angus presentados a concurso en la 41° Fiesta del Ternero de la Sociedad Rural de San Luis.
Criados en su campo ubicado en el departamento San Martín a 1.600 metros de altura, entre Las Chacras y La Carolina, una zona serrana y muy exigente para desarrollar la actividad ganadera.
“Producimos terneros en la zona de San Martín y hacemos recría en campos de Concarán. Para mí es muy importante como productor venir y acompañar a la Sociedad Rural de San Luis, pero también es importante competir en este tipo de eventos, donde obtuvimos seis premios entre machos enteros, castrados y hembras Angus”, describió cuando el jurado colocaba las cucardas en sus corrales ganadores.
Normalmente Mirábile trae machos castrados y esta es la primera vez que llegó con un lote de enteros también porque hay feedloteros que les gusta el macho entero porque consideran que es la mejor hormona de crecimiento, según explicó.
“También es lindo que premien a las hembras porque es a la que más tienen que apostar porque es donde queda el futuro de cada animal de raza con toda su genética. Es la que vamos a cuidar y la que dejará toda la descendencia: la fábrica de terneros”, dijo el productor y agregó: “Siempre te dicen que invertir en buenos toros te deja el 50% de la genética, pero también es bueno tener un buen plantel de hembras porque la hembra también es la que deja descendencia”.
Insistió en que hay que dejar buenas hembras y recordó que los porcentajes de preñez en la Argentina están abajo del 60%, lo cual indica que hay un abanico grande de problemas que hay, como malos manejos, mala calidad de animales, especialmente en su zona donde la gente no invierte en toros de calidad, van dejando sus mismos hijos para toros y van perdiendo la fertilidad, describió.
Agregó que esa gente está logrando solo un 40% de preñez y los terneros al ser de mala calidad, en vez de destetarlos a los 6 o 7 meses, lo tiene un año y medio con lo que pierden un año de producción, porque ese es un ternero que convierte muy poco.
“La preñez la da la fertilidad que debe tener la vaca. Tener un rodeo fértil es importantísimo. De lo contrario, de nada sirve tener un buen toro, porque las vacas abortan o pierden los embriones”, reiteró.
El buen manejo le gana a un ambiente difícil
Mirábile produce en un campo ubicado entre La Chacras y La Carolina, a 1.600 metros de altura, donde tiene 90% de pastura natural y sierra y el 10% de la alimentación es en base a Pasto Llorón, sin ningún tipo de suplementación.
“Se trabaja muchísimo en la sanidad. Tenemos un rodeo cerrado desde hace muchos años. Desde que nos iniciamos en la actividad mantenemos el rodeo cerrado, con una sanidad extrema”, destacó.
Hacen inseminación y lo que se compra son toros puros controlados y para un rodeo con un plantel de madres, que son las que reponen, se utilizan toros de pedigrí para mejorar genéticamente y buscar el animal que se desea.
Matías también se presentó con terneros en las dos muestras anteriores y se volvió con todos los lotes premiados, incluso el anteaño pasado uno de los lotes resultó Reservado Gran Campeón y otro Gran Campeón de la Exposición.
“Esto nos enorgullece muchísimo y seguimos con muchas ganas de seguir invirtiendo. Ojalá todos los jóvenes sigan para adelante e inviertan en la producción ganadera y todo lo que es fabricación de materia prima, porque tenemos una sociedad que demanda alimentos”, señaló.
Sin embargo, advirtió que cada vez hay más negocios, más carnicerías, pero que cada vez hay menos gente produciendo: “La ganadería es una de las actividades que requiere de mucha mano de obra y hoy día no quedan jóvenes ni gente para seguir trabajando”.
Mirábile destacó especialmente que en esta Fiesta del Ternero se ve la calidad que produce: “La proyección que uno hace cuando toma una decisión es a cinco años, para que se vea reflejada en la mesa de todos los seres humanos un producto de primerísima calidad, que es un alimento sano y que reúne las condiciones de terneza y marmolado”.
Una vida de sacrificios y reconocimientos
Hace pocos, Matías días cumplió 34. Desde los 17 se tuvo que hacer cargo de la actividad ganadera por el fallecimiento de su padre: “Arranqué solo y sin tener idea de nada, en una zona donde si bien es ganadera, no hay actividad intensiva o que tengan tecnología, o que hayan quedado jóvenes que permita invertir conjuntamente, o mirar al vecino para ver cómo lo hace”.
Todo lo que hizo fue prueba y error y con ello demoró el doble y hasta el triple para probar, por ejemplo, una pastura, porque en su zona no existe ningún grupo como Aapresid o CREA para obtener un asesoramiento acertado.
“Estamos quedando muy solos en la zona y hace falta mucha ayuda de los gobiernos en estos sectores donde la gente vive los 365 días del año en las zonas desfavorables y aislados y la mayoría viejitos; ya no quedan jóvenes”, concluyó.
Fuente: Sociedad Rural de San Luis.














