
En la década de los ’90 y comienzos de 2000 las mujeres rurales de la provincia casi no participaban de las reuniones o los encuentros ampliados de la agricultura familiar. El paso del tiempo marca diferencias. Hoy participan, debaten y marcan posición. Elizabeth Amieva, productora de Donovan lo define así: “La mujer rural ha dejado de ser sumisa para pasar a ser protagonista. Antes la mujer de campo lo que hacía era cuidar los niños y las aves de corral”.
“Lo primero que me impactó fue la concurrencia. Hacía tiempo que no veía a tantos productores juntos que dejaran la chacra para venir a compartir un día, y dentro de éstos hubo una nutrida presencia de mujeres en un año especial para nosotras”, comenzó su diálogo con El Semiárido la productora de Donovan, Elizabeth Amieva, al referirse al Foro de la Agricultura Familiar realizado el sábado 1° de marzo en Leandro Alem.
Su rostro no podía ocultar la satisfacción que sentía al concluir la reunión de la que participaron cerca de un centenar de productores para tratar los problemas que atraviesan al sector. “Me llevo el recuerdo de un hermoso día para seguir trabajando en el territorio; hoy me siento feliz”, dijo Elizabeth.
Fue justo ella la vocera sobre el tema de la mujer rural. Durante el año se van a realizar encuentros en diferentes parajes de la provincia. Todo desembocará en un gran encuentro el día de la mujer rural, el 8 de octubre.
En la última década se produjeron cambios importantes respecto del rol que cumple la mujer en el ámbito rural. La reflexión de Eli es clara: “La mujer rural ha dejado de ser sumisa para pasar a ser protagonista. Antes la mujer de campo lo que hacía era cuidar los niños y las aves de corral. Hoy nos animamos a participar en eventos como reuniones de mujeres, de productores y tomar decisiones. Vamos mirando de distinta manera esta parte de la historia que vivimos”.
En el Foro de la Agricultura Familiar de San Luis se da un fenómeno que es el cambio generacional. Los llamados “viejos” están dejando paso a una camada de productores y productoras con los que tienen una diferencia que se puede resumir en alrededor de veinte años.
¿Cómo te llevas con las chicas de la nueva generación que participan del foro?
Me siento bien. La juventud de ellos me da la fuerza que necesitamos aquéllos que ya pasamos los cincuenta. A su vez, antes de hacer algo, ellos nos preguntan a nosotras por la experiencia que hemos vivido. Por supuesto, después deciden qué hacer por su cuenta, con las diferencias de tecnología que existe hoy en día. Es un aprendizaje mutuo.
Sobre los diferentes temas que están en debate e involucran a la mujer. ¿Cómo te llevas con eso?
Con algunos temas no me llevo bien. Hoy están de moda los pañuelos verdes o celestes. No comparto ningún pañuelo. Sí entiendo que la mujer es dueña de su cuerpo. Pero soy mujer de campo y vemos desde otro punto de vista la concepción de la vida. Lo que no comparto lo respeto.
¿Qué caracteriza a ese pensamiento de la mujer rural? ¿Cómo lo sintetizarías?
Si quedaste embarazada, debes tener el bebé. Vamos en contra del aborto, porque la naturaleza de la mujer de campo nos define de esa forma. Las generaciones venideras van a ser diferentes. Mis nietas van a pensar distinto de lo que pienso yo. Porque esta evolución avanza a pasos agigantados. Pero ojo! No me enojo. No comparto, pero respeto.
Los dichos de Elizabeth Amieva los corrobora en su actitud. Durante el debate que se originó en la reunión del Foro de la Agricultura Familiar dejó sentada su posición respecto de la próxima ley de interrupción del embarazo que está pronto a ingresar en el Parlamento Nacional. Pero escuchó y aceptó las diferencias respecto de las mujeres más jóvenes que integran el espacio. Lo cual no es poco decir en tiempos de tanta beligerancia verbal por temas que involucran a la sociedad.
Producción: El Semiárido











