“El impacto de la incorporación de especies megatérmicas, como digitaria, tiene un aporte en términos de base forrajera que permitiría su utilización como único recurso forrajero durante todo el año o en combinación con pasto llorón y pastizal natural en la cría bovina”.
Así lo asegura un trabajo realizado por diez técnicos de las universidades nacionales de San Luis y de La Pampa y titulado “Un recorrido parcial por su investigación y experiencias de utilización en el semiárido de San Luis”.
Se trata de una síntesis de los resultados de investigaciones que van desde la implantación y comportamiento morfofisiológico ante factores ambientales hasta su rol como componente de estructuras forrajeras para sistemas ganaderos de cría bovina, considerando en éste último la disponibilidad de materia seca y calidad nutricional, las necesidades de suplementación ante el requerimiento animal, el efecto de la calidad del agua de bebida en las respuestas productivas y la relación entre el pastoreo y la accesibilidad al agua.
Los autores de la publicación son Emmanuel Fernando Bacha, Rodrigo Becerra, Jorge Rúl Díaz, Jorge Alberto Garay, María Laura Guzmán, Liliana Privitello, Sergio Tulio Rosa, Ricardo Luis Sager, Oscar Antonio Terenti y Omar Segundo Vetore.

Los aspectos más sobresalientes del aporte de los técnicos s resumen a continuación:
La digitaria eriantha, una especie introducida desde África crece durante el verano y es plurianual. Se introdujo en Argentina en la década de 1990.
Investigadores del INTA mencionan que esta especie estival es muy tolerante a la sequía. Se la caracteriza como adaptada a regiones tropicales, subtropicales y templadas con lluvias estivales no inferiores a 400 mm. En Argentina, se recomienda para regiones con un régimen hídrico de 400 a 800 mm/año, en suelos arenosos a franco arenosos. Es especialmente adecuada para el semiárido central del país. Además, tolera condiciones de escasa fertilidad, aunque su producción disminuye en esos casos.
La digitaria eriantha se considera un recurso promisorio debido a su perennidad, la ausencia de plagas y enfermedades, y su calidad forrajera superior en comparación con el pasto llorón (Eragrostis curvula) durante todo el año. Esto le otorga versatilidad en su aprovechamiento. A pesar de disminuir su tenor proteico en invierno y presentar un alto porcentaje de fibra durante todo su ciclo, con un manejo adecuado y suplementación estratégica, puede cubrir los requerimientos de mantenimiento de la vaca de cría durante todo el año en sistemas semiáridos. En San Luis, se utiliza sola o acompañada de pasto llorón o pastizales naturales en los sistemas de cría. Además, suplementada, puede ser útil en sistemas de invernada.
La suplementación se refiere a suministrar a los animales los nutrientes específicos para complementar una dieta base. En el caso de la digitaria, se enfatiza la adición de proteína como una herramienta estratégica en el manejo del rodeo de cría sobre pasturas diferidas, momento en el que su calidad nutricional decae y el animal no puede satisfacer sus requerimientos totales.
Las experiencias derivadas de investigaciones realizadas por el INTA San Luis y visitas a establecimientos ganaderos proporcionaron un panorama de la realidad productiva en ambientes de San Luis aptos para el cultivo de digitaria. La isohieta de los 500 mm, que atraviesa el centro de San Luis de norte a sur, marca el límite oeste de dicha región. Los vientos de invierno y primavera originan problemas de erosión eólica. Los suelos más representativos son haplustoles, de texturas medias a gruesas, bien a excesivamente drenados, moderadamente provistos de materia orgánica y susceptibles a la erosión eólica, con fertilidad media a escasa. En general, tienen alta deficiencia de nitrógeno.
San Luis se caracteriza por tener suelos con escaso desarrollo. Se describen con altos contenidos de arenas (> 70 %), relieve normal ondulado, bajo contenido de materia orgánica (1 %), excesivamente drenados, con secuencia de horizontes A-AC-C y pobres de estructura, con alta susceptibilidad a la erosión.
Las labores de preparación de la cama de siembra, densidad, tipo de semilla (pelleteada o no), fecha de siembra, maquinaria utilizada, control de malezas y plagas, entre otros, deben considerarse en conjunto al momento de decidir la siembra para lograr una adecuada implantación.
La preparación de la cama de siembra es relevante en zonas con suelos susceptibles a la erosión eólica, como los del sur de San Luis, donde existe la mayor superficie sembrada. Por lo tanto, la elección de la época de siembra, el tipo y la cantidad de labores, así como la maquinaria utilizada, debe ser precisa.
La semilla es suavemente pubescente y se desliza con dificultad en los dispositivos de siembra, al mezclarla con superfosfato o al peletearla se facilita su distribución se puede sembrar a partir de julio hasta fines de septiembre. La mayoría de los lotes sembrados en estos meses han sido muy exitosos. Octubre, noviembre y diciembre resultan más erráticos para la siembra de digitaria, con alta probabilidad de lograr cultivos con muy baja densidad de plantas y alto nivel de malezas.
La distancia entre líneas de siembra utilizada con mayor frecuencia es de 40 cm.
Los resultados de una buena implantación están condicionados a la elección de la maquinaria utilizada y al sistema de siembra.
Para el caso de áreas de difícil acceso para la maquinaria, como zonas boscosas, están disponibles equipos de rolado o la siembra aérea.
Los puntos a considerar en la evaluación de un lote enmalezado, además de una correcta identificación de especies son: el conocimiento de su biología (principalmente, en lo que se refiere a cuáles son los períodos de emergencia), ecología, efectos competitivos de las malezas predominantes y de las estrategias de control técnicamente efectivas, económicamente viables y seguras para el medio ambiente y la salud humana y animal.
En aquellos lotes que tengan problemas de gramíneas anuales como roseta, pata de gallina, pie de gallina, cola de zorro, etc., se pueden controlar con herbicidas totales como Glifosato o Sulfosato a principios o mediados de diciembre (según distintas zonas agroecológicas), y luego implantar digitaria eriantha en un sistema de siembra directa.
La especie inicia su crecimiento a principio de septiembre, florece a mediados de diciembre, fructifica en enero y disemina en febrero. Del total de la producción primavero-estival, un 80 % se concentra en primavera y el 20 % restante en verano.


Calidad nutricional de forrajeras semiáridas
La marcada aptitud ganadera de la provincia de San Luis está dada por las limitaciones que el ambiente impone a actividades más intensivas, como la agricultura de cosecha. La erosión, la pérdida de la fertilidad de los suelos, la degradación de los pastizales naturales o la falta de producción y calidad sostenida, entre otros inconvenientes, hacen que muchas veces la oferta forrajera no se ajuste o sincronice con los requerimientos del animal, siendo susceptible a déficit nutricionales por cantidad y/o calidad, en algún momento del año.
Digitaria ofrece distintas alternativas de utilización en los sistemas de cría, ya sea como único recurso forrajero durante todo el año o en combinación con pasto llorón y pastizal natural “invernal” de buena condición.
El manejo de la pastura de digitaria se realiza en forma rotativa, con un mínimo de dos parcelas, aunque lo recomendado sea cuatro.
Una estrategia de sostenibilidad de la ganadería pastoril de la región semiárida sería aumentar la superficie de pasturas megatérmicas.
Si bien digitaria eriantha se caracteriza por su resistencia a las bajas temperaturas lo que les confiere una especial aptitud para ser usadas como diferidos, presenta limitantes importantes desde el punto de vista nutricional como la baja digestibilidad de la materia seca.
En la provincia, la digitaria fue introducida como un potenciador de la oferta forrajera de los sistemas ganaderos pastoriles, recurso que, para la vaca de cría, brinda un aporte sustancial en la dotación de raciones que incrementa de manera sustentable la receptividad ganadera de modelos provinciales.











