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Grave denuncia por inseguridad rural en San Martín: faltante de ganado y un nuevo episodio dentro del campo

Un productor presentó tres actuaciones policiales por hechos vinculados con el establecimiento El Cerrito Blanco. Denunció la desaparición de ocho vacunos y relató un posterior procedimiento policial dentro del predio. Daniel Casella, presidente de la Sociedad Rural Río Quinto, reclamó respuestas y cuestionó que, según afirmó, las personas interceptadas fueran liberadas a los pocos minutos.

La desaparición de ganado de un campo del departamento San Martín y un nuevo episodio nocturno denunciado por su arrendatario encendieron una fuerte alarma en el sector rural. Las actuaciones presentadas ante la Comisaría Distrito 27 describen una sucesión de hechos que exige esclarecimiento, ya que ocho animales faltantes, sospechas sobre movimientos dentro del establecimiento y la presencia de tres hombres que, según el denunciante, fueron reducidos por personal policial durante la noche del jueves 15 de octubre.

El caso corresponde al campo El Cerrito Blanco, un establecimiento de 158 hectáreas ubicado a unos siete kilómetros de la localidad de San Martín, sobre el camino de tierra que conduce a Las Chacras. Allí, Martín Rodrigo Estrada y sus hermanos desarrollan una actividad de cría de ganado.

La documentación aportada comprende una denuncia del 8 de octubre, una ampliación del día 14 y una nueva presentación realizada a las 3.40 del viernes 16. Leídas en conjunto, las actuaciones reflejan la preocupación de una familia que advirtió pérdidas en su hacienda y comenzó a reunir información sobre lo que ocurría en el predio.

En la primera denuncia, Estrada manifestó que el 26 de septiembre había detectado la falta de dos vaquillonas. Un recuento posterior, realizado el 4 de octubre junto con sus hermanos, permitió establecer un faltante total de ocho vacunos, tres vaquillonas y cinco terneros.

El productor dejó asentado que recorrió el establecimiento durante varios días sin encontrar los animales. También indicó que no observó alambrados cortados o forzados ni rastros que permitieran determinar por dónde pudieron haber sido retirados. Según su declaración, la tranquera permanecía cerrada durante la noche con cadena y dos candados.

En esa presentación expresó sospechas sobre el puestero del campo, sin descartar otras posibles responsabilidades. Esas manifestaciones forman parte de la denuncia y no constituyen una determinación judicial de culpabilidad.

El 14 de octubre, Estrada amplió su declaración con información que, según explicó, había obtenido mediante averiguaciones propias. Incorporó el relato de un transportista sobre un supuesto traslado nocturno de tres personas hacia un campo de la zona durante agosto. También mencionó movimientos de vehículos que le habían resultado llamativos y ofreció una grabación de una conversación, además de mensajes y audios, para su eventual presentación ante la autoridad judicial.

El episodio más reciente fue denunciado durante la madrugada del 16 de octubre. Estrada relató que la noche anterior un vecino le había advertido sobre movimientos de animales en el establecimiento. Según su declaración, el puestero había explicado que estaba intentando controlar un toro.

El productor sostuvo que se trasladó hasta el lugar y entró a pie junto con su pareja. Al aproximarse a la vivienda, dijo haber escuchado voces y observado a tres hombres que se dirigían hacia la entrada del campo. Siempre de acuerdo con su relato, los siguió, los iluminó con una linterna y les pidió que se retiraran.

La denuncia señala que, en ese momento, llegó personal policial, previamente alertado por su hermana, y redujo a los tres hombres. Estrada agregó que después se dirigió con los efectivos hasta la casa, donde observó un automóvil, dos caballos y aproximadamente 23 vacunos de su propiedad encerrados en un corral. El acta no establece que esos animales fueran los ocho denunciados como faltantes.

La situación provocó una enérgica reacción de Daniel Casella, presidente de la Sociedad Rural Río Quinto, quien aseguró haber recibido las denuncias y mantenido contacto con el productor y su hermana.

“Esto no puede seguir así”, expresó el dirigente en un primer contacto con El Semiárido. Casella afirmó que las personas interceptadas dentro del campo habían sido liberadas a los pocos minutos y cuestionó la respuesta judicial. También sostuvo que había puesto el caso en conocimiento de autoridades provinciales.

El reclamo deja planteada una demanda concreta, esclarecer el destino del ganado faltante, determinar qué ocurrió durante el episodio nocturno y establecer las responsabilidades que correspondan. Para la familia denunciante, la incertidumbre se suma a la pérdida de animales y a la preocupación por la seguridad dentro del establecimiento donde trabaja.