Inicio Ganadería Gira técnica por el árido con métodos prácticos para medir el forraje...

Gira técnica por el árido con métodos prácticos para medir el forraje que habrá en el invierno

Las “técnicas de diagnóstico expeditivo para lograr eficiencia en el uso de recursos naturales en sistemas ganaderos de monte” , permiten en abril y mayo  determinar cuál es la carga  que se puede tener en el campo para  los meses de invierno  hasta que vuelva a generarse el material verde.

Esto se vio en vivo y en directo en un campo ubicado a 18 kilómetros al oeste de Quines, en el  norte de San Luis, durante la segunda gira técnica por el árido organizada por la Sociedad Rural del Norte, Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción y la Agencia Quines del INTA.

Las entidades convocante le dieron mucho sentido a la visita a los campos del árido y en ellos hablar  sobre los recursos disponibles, sus potencialidades y también de las limitantes, explicó a El Semiárido Héctor Andrada, jefe del INTA Quines: “Junto a los técnicos Rita Bonelli,  Aurant y Marcos Coeli, pensamos en un trabajo expeditivo  para relevar problemas a campo en dos o tres  visitas, tanto en pastizales  como de rodeo y a partir de allí hacer aportes con investigación  con Oscar Terenti y Jorge Mercau  y acercar nuestras sugerencias para que ese sistema mejore a corto plazo”.


El encuentro realizado el viernes pasado, arrancó en la sede de la rural del Norte, donde el jefe del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural del gobierno de San Luis, Martín Rodríguez, anunció que este año llevarán a 77 nuevos pequeños ganaderos de tres departamento el plan pasturas, que contempla la implantación sin costo de una parcela con buffel grass o pasto llorón.

Entre los aisstentes a la jornada, se destacaron el vicepresidente de la Confederación Rural de San Luis, Héctor Díaz Flores; el delegado en San Luis de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, Marcos Gatica, ambos productores del Departamento Ayacuho..

Oscar Macías, productor e  intendente de Quines, valoró estos encuentros y dijo que que sirven para aunar esfuerzos y recursos para el beneficio de la región: “Me me pongo  a disposición de todas las entidades para trabajar en conjunto y desde mi gestión apoyaremos este esfuerzo”.

Eberto Donato, presidente de la Sociedad Rural del Norte, celebró el éxito que viene registrando el plan  pasturas del gobierno, por el que ya se implantaron 1.800 hectáreas con buffel  en campos de 97 pequeños ganaderos del norte provincial, sin costo para el productor.

Javier Genovés, director del INTA San Luis, agradeció a la rural del Norte por la labor que hace con los productores, pero también el compromiso que tiene con la comunidad, porque “hace mucho más de la tarea que uno espera de este tipo de entidades”.

Felicitó a Pedro Bidoggia como flamante delegado en el Norte del Colegio de Ingenieros Agrónomos de la provincia y bromeó con el origen de Quines de los dirigentes y funcionarios que hoy ocupan cargos provinciales y nacionales.

Martín Rodríguez, jefe del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, recordó que con el plan pasturas, el año pasado llegaron a 97 productores más las escuelas agrotécnicas de San Miguel y Quines donde implantaron módulos productivos que sirven de práctica y a la vez brindarán un servicio al ganadero de la zona con la venta de semillas de buffel.

“En el norte y noroeste de la provincia tenemos muchos productores  de un estrato pequeño y en situación complicada en cuanto a recursos forrajeros”, reveló el funcionario y dijo que con el objetivo de mejorar los índices productivos, aumentar la carga  ganadera y los kilos de carne producida por establecimiento, “debemos pensar  en el recurso forrajero y por ello estamos en estas jornadas para ver qué alternativas tenemos  más allá del pastizal natural”.

Por eso desarrollaron el plan pasturas en parte de Ayacucho, además de repetir la experiencia en otros departamentos, pero con pasto llorón. Se sembró entre 10 y 30 hectáreas por productor y el gobernó subsidió el costo total del trabajo, que contempló rolado, semillas y asesoramiento técnico.

“El programa fue exitoso, porque además nos acompañó el año”, dijo Rodríguez al anuncia que este año está proyectado el plan para 77 beneficiarios nuevos para productores de Ayacucho, Belgrano y norte de Pueyrredón, donde ya se vienen realizando capacitaciones en manejo de pastizal, todo con fondos provinciales.

Pero también presentaron un proyecto ante el gobierno nacional  para conseguir más fondos y poder duplicar la actual cantidad de beneficiarios. Ese financiamiento encuadra en el “Plan federal de ganados y carnes”.

El asesor privado Raúl Castaño presentó el establecimiento “Las Cuatro Puertas”, del productor Gerardo Tubello. Hace 4 años que comenzaron en este campo, que tiene 1.600 hectáreas y es un rectángulo con un largo de 9 kilómetros..

En 2013 le aprobaron en Medio Ambiente el plan para rolar una parte del campo. En total se hicieron 1.200 hectáreas de buffel y quedaron más de 400 con monte.

El buffel se aprovecha todo en el verano y dejan  algo de esta pastura y forraje natural para el invierno. El campo tiene hoy una carga de 350 cabezas, se hace cría todo con Braford. En algunos casos se hizo recría en corrales con comederos, que llegaron a ser 250 animales, que entraron con 130 kilos y salieron con 180. La fecha de entore es enero.  En ciclos normales tiene 88% de preñez.

Marcos Coelli, técnico del INTA Quines, habló en el límite de dos lotes, uno con buffel  y el otro con monte sin intervenir. Allí explicó que en abril y mayo, en pasturas de ciclo estival, determinan la disponibilidad de forraje existente en un momento dado. Junto con el técnico Fernando García, trabajan para medirlo con un rectángulo de metal de medio metro cuadrado, tijera y hoz de mano.

Si bien hay distintos métodos para medir la “forrajimasa”, el usado por Coelli es el llamado método de la cosecha que consiste en cortar todo el material forrajero que quedó dentro del marco, para embolsarlo y luego deshidratarlo en estufas, con lo que se obtiene la materia seca propiamente dicha que aportará energía, proteínas, vitaminas y minerales a la hacienda.

Este trabajo se hace para determina r el llamado balance forrajero, que surge de comparar la oferta de forraje con el requerimiento nutricional de los animales, lo cual permitirá en abril y mayo  determinar cuál es la carga  que se puede tener en el campo para los meses de invierno  hasta que vuelva a generarse el material verde.

Esta medición permite que en caso de estar corto o sobrado de forraje, ajustar el sistema sacando animales o hacer una recría para vender esos terneros cuando haya mejor precio y con más kilos, ejemplificó Coeli.

Para medirlo, en este campo los técnicos del INTA levantaron 20 muestras por potrero.

Oscar Terenti, especialista en buffel y con más de 25 años en el INTA San Luis, fue contundente: “Este campo está muy inteligentemente armado por la distribución de las aguadas, entre las cuales hay 2.500 metros de distancia. La mayoría de los trabajos dicen que es eficiente el uso forrajero de todo el campo  cuando la vaca no camina más de 1.500 metros, o sea que este camp está muy bien diseñado, porque el animal no camina más de 1.250 metros”.

El agua tiene que ir a las vacas y no as vacas al agua, insistió al señalar que la mayoría de los campos de esta zona  normalmente entre aguadas hay 5 mil metros, una distribución que deberían mejorar, aconsejó.

En uno de los lotes hay entre 3 y 4 plantas de buffel por metro cuadrado, un índice que es excelente, opinó Terenti, al considera que puede estar rindiendo hasta 2.000 kilos de materia seca por hectárea, lo que implica sacarle de 100 a 180 raciones en relación a las 30 a 50 raciones que se sacan al pastizal natural.

En función de eso, la planificación contemplará lo que produce cada lote escrito en planillas y será el dato teórico potencial para conocer la cantidad de tiempo con el que se cuenta, indicó el especialista.

Dijo que luego hay que determinar cuáles son los mejores lotes para el diferido de invierno. En la zona, el 80% de las lluvias caen de octubre a marzo, por lo tanto todo el pasto que se produce en la zona  es netamente estival: “Esto quiere decir que desde abril hasta diciembre usamos  el pasto seco diferido. Entonces, al campo, imaginariamente,  lo debemos dividir en dos pates, el 50% para primavera y verano y el resto para el otoño e invierno”.

Agregó que el 50% de la superficie del campo, eligiendo los mejores lotes, lo dejarán  para el invierno y los mejores lotes son los que tienen muy buen pastizal natural, porque hay al menos tres especies  que difieren muy bien, reveló.

Y al buffel que produce esos 2.000 kilos por hectárea lo dejarán para producción de verano.

Es importante el diseño de los poteros y la planificación  para hacer la carga total del campo  y poder rotar bien, destacó Terenti: “En siembra, en primer determinar lugar la calidad de semilla”. La Estación Experimental del INTA tiene en Villa Mercedes un laboratorio de semillas especializado en especies megatérmicas, cuyo servicio es abierto al público y gratuito.

En la última parada el grupo de visitantes pudo observar en directo el estado del pastizal con el manejo de la hacienda y el plan sanitario ejecutado. Este es un sistema real con los problemas reales que tienen los campos ganaderos del árido y las alternativas para mejorar el manejo.

FOTO: El Semiárido