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Etchevehere versus Etchevehere, el culebrón del año

Cual culebrón de telenovela de la siesta, el capítulo de ayer que tuvo como protagonistas a Luis Miguel y Dolores Etchevehere se extendió durante toda la jornada. Emociones cruzadas, demostración de fuerza del sector productivo que apoya a Luis, patoterismo de género contra Dolores, filmación nocturna con productores que fueron a «apretar» a Dolores para que  echara del lugar a las personas que estaban en su residencia en honor a la «propiedad privada» y hasta un episodio en la justicia de la localidad de La Paz fue la escenografía que se pudo seguir a través de las redes sociales, las radios, los canales de televisión y los grupos de wathsapp.

Más allá de las semejanzas con el arte escénico, lo que se pudo observar ayer en tierras entrerrianas representa otra forma del enfrentamiento social que vive el país, que cada día cobra más fuerza y que peligrosamente avanza hacia un enfrentamiento que, advertimos, puede pasar a la violencia explícita.

En cada escenario donde se produce hay dos opuestos que aparecen como irreconciliables. De un lado el sector de poder representado por productores agropecuarios de nivel económico acaudalado que no admiten compartir sus ganancias con lo que consideran son los «negros», «peronistas», «planeros», «vagos» o, dicho de otra forma, con aquéllos que son parte de la base de la pirámide social.


Por el otro, está esa base de la pirámide que trata de subsistir como puede, ya sea con planes sociales, cuentapropismo, trabajo en negro, buscar tierras para producir algo que le proporcione alimentos, y se abre camino ya sea por terreno legal o no. De alguna manera debe vivir.

Anoche, después de seis horas de discusión en el juzgado de La Paz, el juez subrogante Raúl Flores bajó el martillo y volvió a convocar a las partes para hoy a las 12 horas para que acerquen la documentación que les fue requerida.

La información se conoció a través de una foto del acta que publicó Juan Grabois, quien simboliza la piedra del escándalo en esta novela de herencia y disputa de bienes desde hace más de una década, que envuelve a la familia Etchevehere de la provincia de Entre Ríos.

El tema dejó de ser familiar para convertirse en social y político, dado que el protagonista masculino es Luis Miguel, ex ministro de Agroindustria de la presidencia de Mauricio Macri y ex presidente de la Sociedad Rural Argentina. Su gestión se caracterizó por el desprecio hacia los trabajadores del Ministerio, donde despidió a más de mil personas que trabajaban en Agricultura Familiar y dejó sin protección al sector del agro más numeroso. En contraposición, sus medidas estuvieron destinadas a proteger a los agropecuarios más poderosos .

Por su lado, su hermana Dolores pocos días atrás pateó el tablero mediante una comunicación que hizo pública a través de un video en el cual informó que donaba el 40 por ciento de su herencia para ser destinado a un proyecto agroecológico denominado «proyecto Artigas», del que forman parte integrantes de la UTEP, que tiene como principal espada al abogado Juan Grabois, quien despierta un odio visceral en los productores agropecuarios.

Hecho este encuadre, resumiremos algunos de los hechos vividos el día de ayer:

En los tribunales de La Paz, en presencia y vía teleconferencia se realizó la audiencia por más de 6 horas.

Desde las 15 y hasta las 21.15, se realizó en los Tribunales de la ciudad de La Paz una audiencia en la que se buscó una definición respecto a la denuncia que presentó Leonor Barbero Marcial de Etchevehere, por presunta usurpación de tierras por parte de un grupo de personas que encabeza el denominado «Proyecto Artigas». Su hija, Dolores Etchevehere, aseguró que donó el 40 por ciento de sus tierras a pequeños productores. Su familia dice que esos bienes no le pertenecen.

En el Ministerio Público Fiscal estuvieron presentes el fiscal Oscar Sobko y la fiscal María Constanza Bessa. Como defensores particulares, Lisandro Mobilia y Rubén Pagliotto. Por la Defensa Técnica de los imputados el Dr. Lisandro Mobilia, patrocinante de Dolores Etchevehere, y Ernesto Taboada, en la causa de usurpación (por videoconferencia).

Durante varias horas, el juez subrogante Raúl Flores, escuchó a las partes. La Fiscalía insistió en el pedido de restitución inmediata de la estancia Casa Nueva. La defensa de los imputados y acusados de usurpación manifestó sus argumentaciones y solicitó se adjunte como prueba el expediente del juicio sucesorio.

Cerca de las 21.15, el juez resolvió dar un plazo hasta este jueves, a las 12:00 horas, para que las partes incorporen la prueba que han ofrecido durante la audiencia. Respecto de la prueba que no se ha mencionado durante la sesión, la podrán incorporar en el mismo plazo, previo conocimiento de la Defensa.

En uno de los tuits elaborado por Juan Grabois durante el día escribió: » Señor @lmetchevehere, el debate legal es en tribunales. Deje de instigar a su tropa en la tranquera para que cometa ilícitos violentos. El juez ya resolvió pasar a un cuarto intermedio. Ud. no pudo probar nada. Dolores y el @ProyectoArtigas están a derecho ¡Ajústese usted!» El abogado a cada momento refuerza su posición beligerante.

No menor es la posición de pelea de Luis Miguel Etchevehere, que ayer citó a productores amigos para que fuesen hasta el campo donde estaban Dolores y los integrantes del Proyecto Artigas para desalojarlos.

Con un discurso confrontativo y que retoma tópicos del conflicto de las corporaciones agropecuarias de 2008, Etchevehere convocó a una movilización hasta el campo. La protesta recurre al argumento de un supuesto avance contra la propiedad privada y busca torcer la medida judicial que declaró que no hubo usurpación del predio.

Lo que Etchevehere pide es el desalojo de la estancia Santa Elena, ubicada en la provincia de Entre Ríos, y que también es propiedad de su hermana. Para ello recurrió a la solidaridad de los patrones de campos y estancias, que se coordinaron para brindar su apoyo. Varios lo hicieron a través de audios de WhatsApp que salieron de la esfera de la organización y evidenciaron un particular grado de virulencia.

“Cien, doscientas o trescientas camionetas las juntamos en cinco minutos”, dijo uno de los que adhirió a la marcha convocada por el ex ministro de Mauricio Macri. Calificó de “piojosos, sarnosos y punteros políticos” a quienes están en ese campo y prometió: “Yo llevo absolutamente a todo el personal de mi campo” y “perdé cuidado que más de uno se sale de la vaina por ir armado”.

Otro de los ruralistas intentó ser un poco más elocuente para explicar la organización de la convocatoria: “No es cuestión de plata que los Etechevehere paguen matones, porque entonces queda como que los del campo pagan matones”, dijo. Pero después se contradijo: “Tractores hay siete y ya están los carretones contratados. Hay plata, querido, quédate tranquilo”.

Durante todo el día los productores permanecieron frente al campo, a la espera de la resolución de la justicia. A la noche hicieron guardia…

Luego, el mismo hombre le pidió a su interlocutor que mande “algún guapo con ganas de pegarle a algún negro de mierda, de esos que odiamos tanto”. “A estos hay que sacarlos” porque “si no va a pasar lo mismo que en 2008”, dijo e hizo una insólita lectura de la coyuntura política argentina: “Hoy tenemos a los mismos zurdos resentidos en el gobierno, acá eso se va a acabar”.

En otro de los audios se oye a un productor que aseguró tener datos acerca de las consecuencias que acarreará la permanencia de “los usurpadores” a los que Dolores, en su calidad de propietaria del campo, les abrió las puertas del predio para iniciar un emprendimiento. “Hay conocimiento de que quieren traer dos millones de gente de las villas del cono urbano (SIC) de Buenos Aires”, aseguró el ruralista.

El objetivo que el ex ministro macrista persigue es que se dicte una orden de desalojo del lugar. Y para ello centró la protesta en el abogado de su hermana, el dirigente social Juan Grabois, y en los integrantes del Proyecto Artigas, un emprendimiento agroecológico al que Dolores Etchevehere prestó su apoyo.

Otra de las pruebas de que la violencia busca ser institucionalizada es la adhesión de varias entidades ruralistas a la convocatoria. La presidenta de la filial de Crespo, Entre Ríos, de la Federación Agraria Argentina (FAA), Mariela Gallinger, se expresó en contra de «la toma de tierras» en el campo de la familia Etchevehere y advirtió que «no vamos a permitir que esta gente de Grabois lo venga a hacer a Entre Ríos».

Productores agropecuarios que se acercaron a pedir a Dolores Etchevehere que desaloje a sus acompañantes.

A la noche, después de finalizada la audiencia en los tribunales de La Paz, un grupo de productores se acercó hasta la casa del campo donde reside Dolores junto a integrantes del Proyecto Artigas para conminarla a que desaloje a las personas  visitantes.

Durante el diálogo tenso, Dolores les espetó si la estaban amenazando, a lo cual uno de los productores le dijo que era una sugerencia y que se debía respetar la propiedad privada. Lo que no aclararon es a la propiedad privada de quién se referían. La escena quedó grabada en un video tomado por el Canal 11 de Entre Ríos.

Hoy continuará el culebrón en los tribunales de La Paz. Lo notable de ayer fueron los audios de whatsapp filtrados, que pertenecían a los productores agropecuarios que había reclutado Luis, cuyo contenido marcaban una violencia y un odio que fueron motivo de difusión por todo tipo de medios de comunicación. El repudio de estas palabras fue generalizado.

También fueron comentados y objeto de rechazo los tuits de Juan Grabois, en los cuales su artillería verbal fue in crescendo. Lo que sólo debiera ser una disputa familiar, se ha convertido en un nuevo clásico de posiciones políticas y sociales irreconciliables.

Fuentes: Canal 11 de Entre Ríos, audios de whatsapp, varios medios de comunicación.