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Villa Mercedes: estrategias integrales para enfrentar el Amaranthus y malezas resistentes en sistemas con tecnología Enlist E3

Técnicos, productores y asesores participaron en Villa Mercedes de una jornada a campo donde se analizaron programas de control, mezclas herbicidas y claves agronómicas para sostener la eficacia de la tecnología Enlist frente a escenarios productivos cada vez más exigentes.

Con el objetivo de profundizar estrategias de manejo frente a malezas cada vez más desafiantes, se realizó en Villa Mercedes una jornada técnica enfocada en el control de Amaranthus, gramíneas anuales y soja voluntaria en sistemas productivos con tecnología Enlist E3, un problema que ocupa un lugar central en la agenda agrícola de la región.

La actividad fue impulsada por el sistema de control de malezas Enlist®, junto a la firma Cerealista Moldes, y contó con la disertación del ingeniero agrónomo Ulises Gerardo, Crop Protection Agronomist de Corteva Agriscience, quien abordó herramientas y programas de control basados en el uso de herbicidas auxínicos y estrategias de manejo integradas.


El encuentro se desarrolló en el establecimiento rural “La Esperanza”, ubicado en cercanías de Villa Mercedes, donde se realizaron evaluaciones a campo mediante distintas estaciones técnicas instaladas sobre un lote de soja con alta presión de malezas. Allí se analizaron alternativas destinadas a mejorar la eficacia del control en especies problemáticas, particularmente aquellas que han desarrollado resistencia o tolerancia a diversos modos de acción.

Durante la jornada, especialistas y productores coincidieron en que el crecimiento sostenido de malezas como yuyo colorado (Amaranthus spp.), sorgo de Alepo y otras especies de difícil control obligan a replantear permanentemente las estrategias agronómicas.

Gerardo explicó que el sistema Enlist surge como una herramienta que busca aportar soluciones integrales combinando genética y herbicidas específicos. “La idea es trabajar con mezclas de residuales desde el inicio del cultivo y no basar el control solamente en aplicaciones postemergentes, porque eso reduce la vida útil de la tecnología”, sostuvo.

El técnico advirtió que cada planta de Amaranthus puede producir entre 15.000 y 30.000 semillas, lo que incrementa la presión de selección y acelera la aparición de biotipos resistentes cuando los controles no son adecuados.

“El yuyo colorado es la maleza que aparece prácticamente en todos los lotes. Cuando uno consulta cuáles son las especies más complicadas, siempre está presente”, remarcó.

Según Gerardo, la adopción tecnológica en San Luis ha evolucionado significativamente desde la expansión de la siembra directa, que transformó sistemas productivos históricamente ganaderos hacia esquemas agrícolas más intensivos.

“La incorporación de tecnología siempre está ligada a la rentabilidad del productor. Enlist tuvo una rápida adopción porque ofrece flexibilidad en aplicaciones postemergentes, algo muy valorado en una provincia donde las lluvias muchas veces no permiten la correcta activación de herbicidas residuales”, explicó.

Además, destacó que la evolución genética permitió que las variedades actuales con esta tecnología no solo aporten control de malezas sino también mayor potencial productivo. Según detalló, nuevas variedades lanzadas al mercado presentan incrementos superiores al rendimiento de materiales tradicionales, lo que refuerza la adopción del sistema.

Ensayos a campo

La jornada incluyó nueve paradas técnicas donde se evaluaron distintos esquemas de manejo sobre soja, comparando tratamientos con y sin tecnología Enlist y diversas combinaciones herbicidas.

Los ensayos mostraron que el uso exclusivo de herbicidas postemergentes puede generar pérdidas productivas por el denominado “costo metabólico”, ya que el cultivo debe destinar energía a degradar los productos aplicados, reduciendo su crecimiento. Según mediciones presentadas durante la jornada, este impacto puede oscilar entre el 3,5% y el 11,5% del rendimiento, e incluso alcanzar valores superiores en campañas adversas.

En este sentido, los especialistas insistieron en que el manejo debe comenzar con una sólida base de herbicidas preemergentes, complementada luego con aplicaciones oportunas y mezclas estratégicas para sostener la eficacia del control.

Uno de los ejes centrales de la capacitación fue el análisis de diferentes combinaciones de herbicidas para controlar malezas en distintos estadios de crecimiento.

Gerardo explicó que mezclas de 2,4-D colina (Enlist), glifosato y glufosinato de amonio pueden brindar controles superiores, especialmente cuando se aplican en estadios tempranos de las malezas. Sin embargo, advirtió que el éxito del manejo depende del tamaño de las plantas, las condiciones ambientales y el momento de aplicación.

“El glufosinato es muy eficaz en malezas de hoja ancha, pero requiere aplicaciones diurnas y con condiciones de luminosidad adecuadas. Además, en muchas especies su eficacia mejora notablemente cuando se utiliza con sulfato de amonio”, indicó.

También alertó sobre prácticas que pueden comprometer la sustentabilidad tecnológica, como el uso reiterado de subdosis o la repetición excesiva de aplicaciones, factores que aceleran la aparición de resistencia.

Otro de los puntos destacados del encuentro fue el control de soja voluntaria Enlist E3, una situación que se vuelve cada vez más frecuente en sistemas agrícolas con rotaciones intensivas.

Los especialistas explicaron que este problema exige estrategias específicas, especialmente en planteos donde se proyectan resiembras o rotaciones con maíz tardío, ya que la persistencia de plantas voluntarias puede generar interferencias productivas y sanitarias.

Durante la recorrida también se evaluaron parcelas destinadas a analizar el impacto de la contaminación de tanque con herbicidas utilizados en otros cultivos, como dicamba. Allí se observaron síntomas de fitotoxicidad en soja, lo que permitió reforzar la importancia de la correcta limpieza de equipos de aplicación para evitar daños en los cultivos.

“El dicamba es extremadamente fitotóxico para la soja. Si quedan restos en el tanque pueden generar deformaciones severas y afectar el rendimiento”, explicó el disertante.

Desde la organización, destacaron la convocatoria lograda en la jornada, que reunió productores y técnicos de distintas zonas de San Luis.

Maximiliano Aap, representante en Villa Mercedes de Cerealista Moldes, señaló que el objetivo es consolidar el desarrollo tecnológico en la región. “La idea es seguir creciendo y acompañando al productor con herramientas que le permitan sostener la productividad. La tecnología es algo que inevitablemente se va a implementar, porque los lotes muestran claramente la diferencia entre usarla o no”, afirmó.

La jornada formó parte de las acciones de capacitación que Corteva Agriscience impulsa dentro de su programa de desarrollo tecnológico, orientado a fortalecer el manejo sustentable de malezas en sistemas agrícolas modernos.

Los especialistas coincidieron en que el futuro del control estará cada vez más ligado a esquemas integrados que combinen genética, rotación de modos de acción, monitoreo permanente y aplicaciones oportunas.

“Si no cuidamos las tecnologías actuales, el manejo de malezas se va a volver cada vez más complejo y costoso. La clave está en anticiparse, planificar y aplicar estrategias integrales”, concluyó Gerardo.