Un campo de la zona rural de Chaján, en el sur de Córdoba, fue escenario de un impactante operativo policial que permitió recuperar 1.060 cabezas de ganado presuntamente vinculadas a una estafa en la comercialización de hacienda. Los animales, de raza mestiza Aberdeen Angus, fueron trasladados en siete camiones de regreso a San Luis, su lugar de origen, mientras la Justicia intenta reconstruir una maniobra que podría involucrar a más personas y establecimientos.
El amanecer del domingo trajo consigo un movimiento inusual en la zona rural de Chaján, localidad ubicada en jurisdicción de Sampacho, al sur de la provincia de Córdoba. Móviles policiales, efectivos de la Departamental Río Cuarto y camiones jaula comenzaron a concentrarse en un establecimiento rural que, horas después, se convertiría en el epicentro de una de las investigaciones por estafa ganadera más importantes de los últimos tiempos.
Como resultado de los allanamientos ordenados por la Justicia, se logró el secuestro de 1.060 animales vacunos que estarían vinculados a una causa por estafa en la venta de ganado. Según informaron fuentes policiales, se trata de hacienda de raza mestiza Aberdeen Angus, cuyo valor total, de acuerdo con una estimación preliminar, supera los 2 mil millones de pesos.
El procedimiento fue realizado por personal de la Departamental Río Cuarto de la Policía de Córdoba, en el marco de una investigación que apunta a desentrañar una compleja operatoria de comercialización irregular de ganado. Aunque por el momento no se difundieron los nombres de los presuntos responsables ni de las víctimas, el diario La Voz del Interior adelantó que la causa se encuentra bajo estricto secreto de sumario mientras avanzan las actuaciones judiciales.
Una vez constatada la situación del ganado y cumplidos los pasos legales correspondientes, los animales fueron cargados en siete camiones especialmente acondicionados para el transporte de hacienda. Desde allí emprendieron viaje rumbo a la provincia de San Luis, de donde serían originarios, para quedar nuevamente bajo resguardo mientras continúa la investigación.
El traslado demandó un importante despliegue logístico y de seguridad, no solo por la cantidad de animales involucrados, sino también por el valor económico que representan. Más de mil vacunos movilizados en una sola operación no es un hecho habitual, y mucho menos cuando están en el centro de una causa judicial por estafa.
La investigación busca ahora reconstruir cómo se concretó la maniobra fraudulenta. Los investigadores intentan determinar en qué instancia se produjo la irregularidad: si hubo engaño en la compra-venta, falsificación de documentación, uso de datos apócrifos o incumplimientos contractuales que derivaron en el desplazamiento ilegal del ganado desde San Luis hacia Córdoba.
En el mundo ganadero, las operaciones de compra y venta suelen basarse en la confianza, respaldada por guías de traslado, documentos sanitarios y contratos comerciales. Cualquier quiebre en esa cadena puede generar perjuicios millonarios, tanto para productores como para intermediarios, consignatarios y transportistas.
Fuentes ligadas a la investigación indicaron que no se descarta que existan más personas involucradas en la maniobra, así como también otros campos que podrían haber sido utilizados para alojar ganado obtenido de manera irregular. Por ese motivo, la Justicia continúa analizando documentación, movimientos de hacienda y registros de transporte, al tiempo que se toman declaraciones y se cruzan datos con organismos sanitarios y administrativos.
El caso generó fuerte impacto en el sector agropecuario de la región, donde la ganadería es una de las principales actividades económicas. Productores y operadores del mercado miran con preocupación este tipo de hechos, que no solo generan pérdidas económicas directas, sino que también afectan la confianza en los sistemas de comercialización.
Mientras tanto, los 1.060 animales ya se encuentran nuevamente en suelo puntano, bajo custodia, a la espera de que la Justicia determine su destino final. El objetivo inmediato es preservar la integridad del rodeo y garantizar que, una vez esclarecidos los hechos, la hacienda sea restituida a quien corresponda.
La causa continúa bajo análisis judicial y se esperan nuevas medidas en los próximos días. Con un botín valuado en más de $2.000 millones y una operatoria que todavía no fue completamente desentrañada, la estafa ganadera investigada en Córdoba promete seguir dando que hablar y podría revelar una red más amplia de responsabilidades de las que, por ahora, solo se conocen los primeros indicios.











