Por el Ing. Agr. Hernán Gómez.
Antes de comenzar directamente hablando de las diferentes herramientas nutricionales en producción de granos que se pueden utilizar en los cultivos, hare referencia a sustancias que cumplen una función fisiológica concreta, me refiero puntualmente a las HORMONAS. Las hormonas vegetales son un grupo de compuestos orgánicos que se producen naturalmente, se presentan en bajas concentraciones en las plantas e influencian los procesos fisiológicos de éstas. Existen diferentes clasificaciones, entre ellas, para las más estudiadas:
Hormonas que favorecen el crecimiento (Auxinas-Giberelinas –Citoquininas)
Hormonas que promueven el envejecimiento (Acido Abscísico-Etileno)
Cabe aclarar que estas conviven durante todo el ciclo del cultivo y del balance adecuado entre estos dos grupos lograremos un equilibrio fisiológico adecuado para el funcionamiento y producción de la planta
Además de su síntesis natural en la planta, las hormonas se pueden aplicar vía externa, mediante tratamientos a semillas, vía foliar, o por medio del riego, eventualmente.
Este tipo de tratamientos se utilizan en momentos puntuales y atendiendo situaciones en las cuales el cultivo requiere y que son fundamentales para definir el rendimiento.
Las principales hormonas vegetales de crecimiento con efectos positivos sobre el crecimiento de las plantas son las Auxinas, Citoquininas y Giberelinas. Se describen a continuación las principales funciones de cada una de ellas.
Auxinas Fue el primer grupo hormonal descubierto. Están implicadas en los siguientes procesos:
– Dominancia del brote principal e inhibición de la ramificación lateral.
– Estimulación del crecimiento apical de toda la planta
– Diferenciación de los vasos conductores (xilema y floema)
– Inhibición de la caída de las hojas y de los frutos
– Estimulación de la formación de raíces adventíceas (muy importante en gramíneas, especialmente en maíz en el cual favorece el anclaje).
Las auxinas se sintentizan en las partes aéreas jóvenes, primordios foliares, hojas jóvenes y semillas en desarrollo.
Citoquininas Son hormonas derivadas de la adenina (base nitrogenada del DNA) y están relacionadas principalmente con los procesos de división celular (mitosis), aunque también actúan a otros niveles como:
– Transporte de sustancias a nivel de floema
– Retraso de la senescencia (envejecimiento) de las hojas
– Activación del crecimiento de las yemas laterales
– Las citoquininas se sintetizan, sobre todo, en la zona meristemática de la raíz de la planta, y en las semillas en formación. Desde la raíz, son transportadas en una forma llamada conjugada a través del xilema a toda la planta. Se utilizan conjuntamente con las auxinas para estimular la proliferación celular. Cuando la concentración de citoquininas supera a la de auxinas en una planta se produce una inhibición del crecimiento apical y se estimulan procesos como el macollaje, propio de yemas axilares, debido a la acumulación de estas hormonas en la parte apical de los brotes laterales.
Giberelinas Se conocen en la actualidad más de 125 hormonas diferentes de este grupo. Las giberelinas se encuentran en cantidades abundantes en órganos jóvenes de las plantas, especialmente en los puntos de crecimiento del vegetal (zonas apicales) y en las hojas jóvenes en proceso de formación. Estas hormonas están implicadas en:
– Elongación celular
– Inducción de la germinación
– Inducción del alargamiento de los entrenudos en los tallos.
MAIZ
Los tratamientos fisiológicos con hormonas de crecimiento pueden complementarse con el agregado de nutrientes específicos. Dentro de ellos, el Zinc es uno de los de mayor importancia para el cultivo de maíz. El Zinc es uno de los trece elementos considerados esenciales (Marschner, 1992). Su función principal es la de activador enzimático, catalizando innumerables reacciones en procesos metabólicos como la respiración, la síntesis de clorofila y proteínas. Es además precursor del triptófano y el ácido indol acético (Fancelli, 2006). La deficiencia se asocia con la presencia de suelos arenosos de baja CIC, primaveras frías y dosis elevadas de fertilizante fosforado en la línea de siembra, al presentar un antagonismo a nivel de superficie radicular con este elemento (Scheid López, 2006).
Se identifica por la aparición de bandas longitudinales blanquecinas. En casos severos, pueden aparecer plantas más pequeñas, entrenudos cortos y agrupamiento de hojas formando una roseta en la porción terminal (Fancelli, 2006). El cultivo de maíz presenta requerimientos totales de Zn que casi duplican al de los restantes cultivos, siendo la especie que ha mostrado respuestas positivas a su agregado con mayor frecuencia.
Ahora si podemos presentar la herramienta que Stoller presenta para lograr el equilibrio fisiológico requerido por la planta y el balance nutricional propicio, con el aporte de Zinc , entre otros macro y micronutrientes , justo en este momento crítico donde se define el número de granos final del cultivo, es decir entre V4 y V6.
- Promueve un adecuado equilibrio hormonal, que permite alcanzar la máxima expresión del potencial genético de sus cultivos.
- Mejora el proceso de germinación, emergencia uniforme y crecimiento inicial del cultivo.
- Estimula el desarrollo del sistema radicular, incrementando la absorción de agua y nutrientes.
- Prepara a las plantas para su mejor comportamiento ante situaciones de stress.
- Induce la actividad de las yemas laterales aumentando los puntos de inserción de flores y frutos.
- Incrementa la retención y viabilidad de estructuras reproductivas y el crecimiento de los frutos.
Es un fertilizante líquido complejo, compuesto por macro, meso y micronutrientes quelatados, que aseguran un adecuado equilibrio nutricional favoreciendo el aumento de productividad en sus cultivos.
Beneficios:
- Su formulación de alta calidad optimiza la absorción los las distintas partes vegetales.
- Su relación de nutrientes soluciona carencias nutricionales y asegura la mejora del estado general de la planta, propiciando el aumento de la productividad.
SOJA
En lo que se refiere a la soja, los tratamientos con hormonas de crecimiento también pueden complementarse con la aplicación de nutrientes específicos. Un ejemplo de esto es, la aplicación de Calcio y Boro nutrientes fundamentales en periodos de prefloración ya que estos cumplen una función importantísima en la formación de estructuras florales, en el cuaje, y disminuyendo abortos florales. Tengamos en cuenta algunos valores:
Ante todo, la soja es un cultivo con un potencial enorme de rendimiento, llegaría a 23 toneladas por ha si todas las flores que produce la planta pudieran llegar a cuajar y sus frutos, a cosecha.
Es importante apilar tecnologías tradicionales y otras innovadoras, que permitan que las plantas puedan expresar lo que la fisiología les brinda desde el punto de vista vegetativo y reproductiv o. Múltiples factores son necesarios para concretar esto y todos deberían estar en su máxima expresión durante todo el ciclo del cultivo: agua, temperatura, radiación, calidad de suelo, fertilidad de macro, meso y micronutrientes, plagas insectiles, enfermedades, etc. Claro que las tecnologías de manejo son tan importantes como las anteriores, por nombrar algunas podríamos decir: ambiente productivo, fecha de siembra, cultivar, espaciamiento entre hileras, densidad de siembra, calidad de simiente, calidad de aplicación de fitosanitarios, etc. En los últimos años la Agencia INTA 9 de Julio experimentó la posibilidad de incidir en el momento de la floración del cultivo de soja, tratando de lograr un mayor cuaje de estas, lo que brindarían una mayor cantidad de chauchas. Sobre lotes de productores y trabajando con paquetes de fertilización y manejo clásicos de la zona se experimentó con Sett de la empresa Stoller, el cual dispone de 8% de calcio y 0,5% de boro, más como cofactores de crecimiento. En ambas experiencias se trabajó con cultivares diferentes, lotes diferentes, es decir, en ambientes distintos. En ambas campañas la aplicación del producto se efectuó entre R1 y R2, es decir, en el momento que la soja está floreciendo (R1, inicio de floración, R2 Plena floración). La dosis del producto fue de 2 l/ha con un volumen de 100 l/ha de agua. (Ing. Agr. M.Sc. Luis Ventimiglia).
De acuerdo a esto, Stoller Argentina presenta, la siguiente herramienta para que las pérdidas de ese potencial sean menores y con ello obtener mejores y mayores resultados.
- Promueve una floración uniforme y vigorosa, incrementando la viabilidad de las flores y asegurando una adecuada polinización.
- Incrementa la productividad de los cultivos, a través de una mayor retención de flores y frutos o vainas.
- Incrementa el tamaño y coloración de frutos.
- Fortalece las paredes celulares de sus cultivos.
Ing Agr Hernán Gómez Cel. 261 595 6503, e-mail hgomez@stoller.com.ar.
Ing Agr. Gerardo Guevara. Cel: 261 698 0868, e-mail gguevara@stoller.com.ar.
www.stoller.com.ar















