En 2015, en el marco del entonces flamante Plan Maestro de Minería 2014-2020, el entonces gobierno de Claudio Poggi presentó una herramienta clave para ordenar y fortalecer la actividad extractiva: el “Manual de uso para el productor minero”, una guía práctica de 33 páginas pensada para acompañar a quienes desarrollan la explotación de canteras y minas en el territorio provincial.
Desde su prólogo, el documento dejaba en claro la dimensión estratégica del sector: “La minería argentina es una actividad productiva compleja de aspectos múltiples que requiere la interacción de varias disciplinas para alcanzar un beneficio rentable”. Bajo esa premisa, el manual buscó simplificar y sistematizar el entramado normativo nacional y provincial, ofreciendo a los productores un compendio claro de artículos, disposiciones legales y procedimientos administrativos indispensables para trabajar en regla.
El manual, contemplado dentro del Plan Maestro que fue convertido en ley, incluía esquemas didácticos para facilitar la comprensión de los trámites que deben cumplir los productores ante los distintos organismos. El objetivo era explícito: apoyar a los mineros puntanos en la formalización de la actividad, promoviendo una minería regulada que permita agregar valor a los recursos naturales.
“El objetivo es apoyar a los productores mineros puntanos para lograr una minería regulada, de modo de otorgarle un valor agregado a algo tan preciado que nos da la naturaleza como son los minerales”, señalaba el texto oficial.
Entre sus contenidos centrales, la guía desarrollaba conceptos jurídicos fundamentales como:
- Dominio y concesión minera.
- Derechos de explotación.
- Caducidad y amparo de minas.
- Clasificación de minas en primera, segunda y tercera categoría.
- Funcionamiento del registro de productores, comerciantes e industrias mineras.
- Procedimientos administrativos paso a paso para iniciar y sostener la actividad.
De esta manera, el manual no solo ordenaba la información normativa dispersa, sino que buscaba dar previsibilidad y seguridad jurídica a pequeños y medianos productores, eje central del modelo minero provincial.
El Plan Maestro estructuró el territorio en siete distritos mineros, cada uno con perfiles productivos específicos y potencial de agregado de valor.
La Calera
Ubicado en el oeste provincial, concentra explotaciones de calizas, yeso, arcillas y arenas silíceas. Además, presenta potencial en manganeso, esteatita y grafito, junto con perspectivas de crecimiento en arenas para uso petrolero (fracking sand) y minería artesanal.
Abarca parajes como Naranjo Esquino, Santa Rosa, Represa del Carmen, Jarrilla, Cortaderas, San Isidro y San Pedro.
La Carolina
Distrito con fuerte identidad histórica aurífera y tradición artesanal. Actualmente produce cuarzo, feldespato y lajas, y posee recursos potenciales en litio y feldespatos especializados.
Incluye Cañada Honda, Pampa de las Invernadas, La Arenilla, Salto Azul, La Suiza e Inti Huasi, además de un perfil vinculado al turismo minero.
La Toma
Centro neurálgico de la artesanía en piedra, combina minería extractiva, moliendas y producción artesanal. Se extraen cuarzo, feldespato, mármol ónix y travertino.
La actividad se concentra en La Toma, Juan Llerena, La Totora, El Morro, Mármol Verde, San Rafael, Cerros del Rosario, Las Vertientes, Paso Grande y Los Membrillos.
Las Aguadas
Distrito amplio con importantes yacimientos de cuarzo y feldespato (incluida albita), además de recursos potenciales en tierras raras, vanadio, plata, plomo, litio y berilio.
Cuenta con moliendas en San Martín y buena infraestructura. Comprende Las Aguadas, Las Chacras, Villa de Praga, San Isidro, Guanaco Pampa, Las Lagunas y Rincón del Carmen.
Potrerillo
Reconocido como centro productor de granito ornamental de relevancia nacional e internacional. Posee alta concentración de yacimientos en producción y recursos humanos especializados, con potencial para ampliar volúmenes y diversificar productos industriales.
Pampa del Tamboreo
Principal centro argentino de laja pizarra, en múltiples variedades. Reúne numerosos yacimientos activos y pequeños establecimientos productivos, con infraestructura consolidada.
Incluye Riocito, Pampa del Tamboreo y La Florida.
Valle del Conlara
Distrito industrial con abundantes yacimientos de cuarzo y feldespato, con moliendas en Concarán, Tilisarao y Renca. También se producen chapas de granito, calizas magnesianas y mármoles.
Comprende Puerta Colorada, San Isidro, La Cocha, Los Alanices, Los Lobos, Cabeza de Novillo y La Estanzuela.
Con esta herramienta, el Gobierno provincial buscó sentar bases para una minería más organizada, con reglas claras y una visión de desarrollo territorial basada en pequeñas y medianas empresas. El manual de 2015 se convirtió así en una pieza técnica y política central para impulsar la formalización, el agregado de valor y la diversificación productiva de un sector con fuerte arraigo histórico en San Luis y amplio potencial de crecimiento.











