Inicio Ganadería “El cobro del agua para consumo animal resulta decepcionante en San Luis”

“El cobro del agua para consumo animal resulta decepcionante en San Luis”

“El agua de consumo animal no debe ser gravada bajo ningún aspecto, sino que su cobro resulta por demás decepcionante en estas épocas; después de 6 años volvemos hacia atrás, olvidando cómo crecen las producciones y exportaciones en los países vecinos”, dijeron cinco sociedades rurales de San Luis en un pronunciamiento a través del cual solicitaron “enfáticamente se analice con criterio, conocimiento, lógica y sentido común, desechando más cargas e inconvenientes a la producción”.

Las rurales Río Quinto, Justo Daract, La Toma, Quines y Valle del Conlara recordaron los cálculos realizados conjuntamente con los centros ganaderos y el aporte de la Sociedad Rural Argentina, con los que aseguraron que el consumo animal “resultaría mínimo para considerarse gravado por un impuesto”.

“Más aun quien habita, trabaja y produce en el semiárido debería ser apoyado con todos los medios disponibles, en lugar de tener otra carga que no condice con el espíritu de alivio fiscal y apoyo a las buenas producciones”, expresaron en el informe compartido con El Semiárido y que dice textualmente lo siguiente:


“Sociedades Rurales, Confederación y Centros Ganaderos de San Luis se reunieron en la localidad de La Toma, el 26 de octubre del 2018, donde se analizaron, diagnosticaron regionalmente, otorgando información fiable y verificable para corregir “desvíos” y orientar estrategias del sector para el beneficio de la salud social, la economía y el ambiente agropecuario global.

Definidos como eje fundamental del sector agroindustrial que direcciono la creación del ministerio correspondiente orientado por el Plan Maestro del Campo aprobado por Ley. Cada uno y desde la diversidad de agroecosistemas, biomas y paisajes productivos planteo las actividades dominantes en los mismos.

Se resaltó la sostenibilidad, conservación de nuestros ecosistemas y recursos naturales donde el ambiente, la economía del sector y los aspectos Sociales tuvieron una convivencia armónica y sustentable a el tiempo.

Además, se enfatizó en la importancia del buen uso del agua y su eficientización, para una producción que propenda a la economía del carbono, evitar la erosión de los suelos y su balance mineral equilibrando.

Se consideró la densidad de ganadería bovina buscando siempre la valiosa incorporación de Tecnología de Procesos más que el uso de insumos para aumentar estabilidad entre producción y ambiente.

Comentamos los datos FAO (FAOTAT 2021) donde se expresa que la totalidad del ganado del planeta NO contribuye a superar el 4,5% de las emisiones globales y en el caso de Argentina del 0,09 – 0,15 % de emisiones de Carbono emitido; resaltando que NO proviene de combustibles fósiles sino de la captura de FOTOSINTESIS. Según el PHD Ernesto Viglizzo miembro de la Academia de Agronomía y Veterinaria y CONICET, los rumiantes no adicionan carbono, sino que reciclan el C atmosférico en la relación EMISION – SECUESTRO de C.

Deberíamos resaltar que una de las actividades más importantes de la provincia es precisamente la ganadería. En la Región Mercosur el 80% de las tierras son dedicadas al pastoreo (1200 hectáreas de superficie territorial.

Salió entonces la definición de que el agua es el elemento natural esencial para garantizar los procesos biológicos y equilibrar la interacción entre los componentes vegetales y animales en los ecosistemas, teniendo un papel vital en las funciones ecológicas que garantizan los servicios ecosistémicos esenciales para asegurar la vida en el planeta. (Echeverría 2015).

Como productores sabemos que el buen uso y gestión del agua permite aprovechar el potencial de los suelos, plantas y animales. Sostener la productividad agropecuaria y una producción previsible.

Dentro de la clasificación convencional del agua, decimos que el agua VERDE, es la que proviene de las lluvias, el agua AZUL es la de ríos, acuíferos subterráneos. Represas, lagos, etc.

El agua GRIS es la contaminada con afluentes cloacales, químicos industriales, etc.

En nuestro sector a nivel no solo provincial sino Mercosur, proviene de las lluvias en un 90%. Otras regiones del mundo compite su uso en sectores industriales, poblacionales y la agricultura, recurriendo al agua azul y/o gris además (Ej.: China).

En esta última situación el agua es un recurso ESCASO y COMPETITIVO.

Consideramos allí lo sostenible de la producción bovina en toda nuestra región y en el semiárido central argentino, su futuro y lo amigable con el ambiente.

Afirmamos que el agua extraída de nuestras pequeñas perforaciones, cimentadas con energías renovables, de napas freáticas pluvio-dependientes (años secos bajaron enormemente), molinos, represas, son “nuestra” agua VERDE.

Analizamos que, con una carga animal de una vaca por hectárea, con un consumo de 35 Lt/día, totalmente exagerado, el uso anual de 12,7 metros cúbicos aproximadamente, en una región de 400mm, el ingreso seria aproximadamente a 400 metros cúbicos, por lo cual en esta exagerada situación hipotética el consumo animal resultaría mínimo para considerarse gravado por un impuesto.

Más aun quien habita, trabaja y produce en el semiárido debería ser apoyado con todos los medios disponibles, en lugar de tener otra carga que no condice con el espíritu de alivio fiscal y apoyo a las “buenas producciones”.

Se elaboró una nota explicando más sintéticamente que consideremos por todo lo expuesto que el agua de consumo animal no debe ser gravada bajo ningún aspecto, sino que su cobro resulta por demás decepcionante en estas épocas.

Después de 6 años volvemos hacia atrás, olvidando como crecen las producciones y exportaciones en los países vecinos.

Solicitamos enfáticamente se analice con criterio, conocimiento, lógica y sentido común, desechando más cargas e inconvenientes a la producción”.

Firman Sociedad Rural del Rosario (La Toma), Sociedad Rural del Valle del Conlara (Concarán), Sociedad Rural del Norte de San Luis (Quines), Sociedad Rural Río Quinto, Asociación Agrícola Ganadera de Justo Daract y Sociedad Rural Argentina.