Informes de Cammesa analizados por EconoJournal revelan que durante los últimos doce meses se profundizó el denominado “curtailment”, la reducción obligada del despacho de energía renovable por falta de capacidad en las redes eléctricas. Cuyo se convirtió en la zona más perjudicada del país, concentrando hasta el 65% de las restricciones registradas en marzo de 2026.
El crecimiento sostenido de las energías renovables en Argentina enfrenta un desafío cada vez más evidente: la insuficiente capacidad del sistema de transporte eléctrico para evacuar la energía generada por los parques solares y eólicos. Según datos de Cammesa, difundidos y analizados por EconoJournal, durante el último año se agravó el fenómeno conocido como curtailment, que obliga a reducir la inyección de energía renovable al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) debido a limitaciones en las redes de transmisión.
La situación impacta especialmente en la región de Cuyo, donde se concentra una parte importante de la generación fotovoltaica del país. De acuerdo con los informes oficiales, entre octubre de 2025 y marzo de 2026 esta región fue la más afectada por las restricciones, superando incluso a la Patagonia, tradicionalmente asociada a los problemas de evacuación de energía eólica.
El caso más significativo se registró en marzo de este año, cuando los parques solares y eólicos de Cuyo debieron reducir su despacho en 60.207 megavatios hora (MWh), equivalente al 65% de toda la energía renovable que no pudo ser entregada al sistema eléctrico nacional. En ese mismo período, la Patagonia registró una reducción de 22.914 MWh, mientras que la provincia de Buenos Aires contabilizó 2.531 MWh.
La magnitud del problema quedó reflejada en los números nacionales. Durante marzo de 2026, los parques renovables del país dejaron de despachar 91.580 MWh por limitaciones en las líneas de transmisión, el registro más alto desde 2020 y casi tres veces superior al observado en marzo de 2025, cuando la reducción había alcanzado 32.724 MWh.

Según los informes de Cammesa, el mes de marzo representó una pérdida equivalente al 4,1% de toda la energía renovable que estaba disponible para ser generada y enviada al sistema eléctrico.
Especialistas del sector consideran que la falta de infraestructura de transporte se ha convertido en el principal obstáculo para continuar expandiendo la generación renovable en Argentina. Mientras las inversiones en parques solares y eólicos avanzaron con fuerza durante los últimos años, la ampliación de las redes de alta tensión no acompañó ese crecimiento.
El curtailment se produce cuando las líneas de transmisión alcanzan su capacidad máxima y el operador del sistema debe limitar la generación para evitar sobrecargas que podrían comprometer la estabilidad de la red. En otras palabras, la energía está disponible para ser producida, pero no existe capacidad suficiente para transportarla hasta los centros de consumo.
Los datos muestran que Cuyo fue la región más afectada en varios meses consecutivos. Además de marzo de 2026, lideró las restricciones en septiembre de 2025, con 12.158 MWh; en noviembre, con 17.542 MWh; en diciembre, con 21.092 MWh; y en febrero de 2026, cuando alcanzó los 21.432 MWh.
La problemática adquiere una relevancia particular para Cuyo debido al fuerte desarrollo de la energía solar en provincias como San Juan, Mendoza y San Luis, donde las condiciones de radiación solar figuran entre las mejores de América Latina.
Fuentes del sector explicaron a EconoJournal que el fenómeno presenta además un componente estacional. Durante la primavera y el verano suelen incrementarse las restricciones sobre la generación solar, mientras que en otoño e invierno las limitaciones afectan con mayor intensidad a los parques eólicos.
Esta situación genera preocupación entre desarrolladores e inversores, ya que la energía que no puede ser despachada representa una pérdida económica y reduce la eficiencia de los proyectos renovables.

En marzo de este año se registró la mayor reducción de despacho de energía eólica y solar desde 2020, según información de Cammesa.
Los informes de Cammesa reflejan un problema estructural que el sector energético viene señalando desde hace años: la necesidad de ampliar y modernizar la infraestructura de transporte eléctrico.
Mientras continúe la saturación de las líneas de alta tensión, el crecimiento de la generación renovable encontrará límites cada vez más visibles, especialmente en regiones como Cuyo, donde el potencial para desarrollar nuevos proyectos solares sigue siendo enorme.
De acuerdo con la metodología utilizada por Cammesa, el cálculo de la energía reducida surge de la comparación entre la potencia efectivamente generada y la potencia que cada parque podría haber producido en función del recurso disponible. Cuando existe una diferencia entre ambas y no responde a fallas propias del equipamiento, se considera una restricción externa asociada a la capacidad de transporte.
Los registros más recientes muestran que el desafío ya no es únicamente generar más energía limpia, sino garantizar que esa electricidad pueda llegar a destino. Y en ese escenario, Cuyo aparece hoy como la región donde el déficit de infraestructura se manifiesta con mayor intensidad.
Fuente: Informes de Generación Renovable Variable de Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) analizados por EconoJournal.











