Inicio San Luis Crece la bronca rural por robos, faenas clandestinas y hostigamiento policial en...

Crece la bronca rural por robos, faenas clandestinas y hostigamiento policial en San Luis

A pocas horas de que el presidente de la Sociedad Rural Río Quinto, Daniel Casella, lanzara una severa advertencia sobre la inseguridad desbordada en las zonas rurales de San Luis, un nuevo golpe volvió a encender la mecha del malestar. Esta vez, la señal del hartazgo llegó desde un campo cercano a Justo Daract, donde productores denunciaron el ataque y la faena clandestina de un animal. Un episodio más, dicen, en una cadena de delitos que parece no tener freno.

La indignación entre los ruralistas del departamento Pedernera viene creciendo como una olla a presión. Y en los últimos días, lejos de calmarse, se profundizó. No solo por los robos reiterados, sino también por lo que el sector describe como “hostigamiento policial” en las rutas provinciales.

Según relataron a El Semiárido, la combinación de inseguridad y controles que consideran excesivos, incluyendo la detención de equipos de siembra y la aplicación de multas por el traslado de insumos para fumigación, fertilización y siembra, ha terminado por desbordar la paciencia del campo puntano.


“Estamos cansados; se nos agotó la paciencia”, confió un productor que pidió reserva de identidad, reflejando el clima que se respira en los establecimientos agropecuarios. La frase resume el sentimiento generalizado: una mezcla de miedo, bronca e impotencia frente a una realidad que, sostienen, está poniendo en jaque la producción y el movimiento cotidiano de quienes trabajan la tierra.

En este contexto, distintas entidades y productores admiten que ya evalúan seriamente una movilización hacia Casa de Gobierno, un gesto que buscaría no solo visibilizar el malestar, sino exigir respuestas concretas. “La situación no da para más”, repiten, señalando que las pérdidas económicas por robos, ataques a la hacienda y operativos policiales que interrumpen la actividad productiva se acumulan día tras día.

El descontento no es exclusivo de los productores locales. Agricultores y empresarios de otras provincias, que arriban a San Luis para arrendar campos, sembrar o trabajar en campañas agrícolas, también expresan su malestar. Muchos aseguran sentirse intimidados por la frecuencia y el tono de los controles en rutas provinciales, lo que describen como un ambiente hostil para quienes contribuyen a la economía regional.

El malestar con la gestión del gobernador Claudio Poggi es un denominador común en los testimonios recogidos. Para el sector agropecuario, las señales de apoyo estatal brillan por su ausencia, mientras que los problemas de seguridad y los conflictos con fuerzas policiales se han vuelto moneda corriente.

Mientras tanto, en los campos puntanos, la sensación es de vulnerabilidad y abandono. Cada robo, cada faena clandestina, cada multa o detención en ruta suma tensión a un sector que se siente asediado por varios frentes. Y mientras el enojo crece, también lo hace la posibilidad de que el campo decida trasladar su reclamo, con la fuerza de sus camionetas y tractores, hasta las puertas del poder provincial.