Por el Ing. Agr. Jorge Alberto Garay,
Manejo de malezas y herbicidas. Grupo de Investigación en producción agrícola. INTA San Luis.
Nombre Científico: Sorghumhalepense (L.) Pers.
Familia: Poaceae
El sorgo de Alepo es una maleza perenne importantísima, de una gran variedad de especies cultivadas, fundamentalmente las de verano. Es una planta adventicia para la Argentina, importada de Sudáfrica a principios del siglo XX, como forrajera para zonas semiáridas. Se propaga por semillas y rizomas, vegeta en primavera, florece a comienzos de verano y fructifica hasta mediados del mismo.
Es muy probable que se haya originado como resultado de la duplicación del número de cromosomas (2n = 40) de una hibridación natural entre Sorghumvulgare y Sorghumvirgatum en la región mediterránea del norte de Africa. (1. Bhatti et al.) .
Forma de vida, biología, hábito y ciclo:
Especie perenne, geófita-rizomatosa, que brota y emerge en primavera, vegeta en primavera-verano, y florece entre el verano y el otoño.
Se propaga fundamentalmente por el rebrote de sus rizomas, lo que ocurre en el mes de octubre. También a través de sus cariopsis con dispersión barocora (cuando las semillas se desprenden de la planta madre y caen al suelo por su propio peso o gravedad) .
En la región central del país, el crecimiento de esta maleza se inicia a partir de las yemas axilares o apicales de rizomas primarios que han sobrevivido el invierno, al aumentar la temperatura durante la primavera temprana: así aparecen en primer lugar rizomas secundarios que se transforman en macollas por encima de la superficie del suelo. Se forman posteriormente nuevas macollas y en su base, la corona empieza a aumentar de tamaño y complejidad y a partir de ésta se generan nuevos rizomas (terciarios) que suelen crecer y profundizar en todo el perfil arable. Estos rizomas perduran en el suelo durante la estación desfavorable y son los responsables de reanudar el ciclo de la maleza en la primavera siguiente. Aunque más tardíamente, dado que la temperatura base de germinación de semillas desbloqueadas es mayor que la de los rizomas, la aparición del coleoptile y la radícula siguen un proceso similar a cualquier gramínea anual. Sin embargo, las jóvenes plántulas también pueden producir rizomas.
El control de esta maleza se prefiere realizar sobre los cultivos de soja o girasol (aún antes de la existencia de las sojas RR), debido a la “mayor” facilidad que presenta el control de una gramínea dentro de un cultivo de latifoliadas, por la casi inexistencia de fitotoxicidad sobre estas últimas y por la gran diversidad de herbicidas desarrollados a tal efecto.
No obstante lo cual, en una gran cantidad de lotes de maíz, persiste la problemática de la aparición recurrente de esta agresiva maleza, gracias a los excelentes mecanismos de perpetuación que posee: semillas con capacidad de germinar hasta 18 años después (dormancia) y un sistema de rizomas fuertemente invasor. Es una planta con bajos requerimientos nutricionales e hídricos, por lo que puede sobrevivir en condiciones ambientales extremas y reaparecer de manera invasiva cuando se reencuentra con condiciones nuevamente favorables.
A toda esta problemática se le suma la aparición de biotipos con resistencia a Glifosato y en algunos sitios de la Argentina con resistencia también a graminicidas FOPs y DIMs.
En la provincia de San Luis esta especie ocasiona elevadas pérdidas de rendimiento en los cultivos invadidos, si no es controlada en forma adecuada. Dicho control implica un manejo integrado dado que hay que utilizar labranzas en donde la textura del suelo lo permita, controles manuales, control cultural, cultivos de servicio o de cobertura, limpieza de máquinas cosechadoras y aplicación de herbicidas. Ante una situación de elevada infestación en un lote se necesitan de 2 a 3 campañas para realizar un eficiente control de esta maleza.
La prevención de la emergencia de plántulas, provenientes de semillas mediante herbicidas residuales es imprescindible para el control de esta maleza (acetoclor, s-metolaclor, sulfometuron + clorimuron, etc, este último para sojas STS). Existen antecedentes en los EE. UU. sobre biotipos de sorgo de Alepo resistentes a Nicosulfurón, Imazetapir y diferentes graminicidas, los cuales son precisamente algunos de los herbicidas recomendados en este texto. Ello quiere decir que, a menos que se realice una política de prevención de la aparición de resistencias, es probable que con el uso reiterado de estos productos se seleccione un biotipo de sorgo de Alepo u otra especie que revista esa condición, lo cual significaría un problema muy difícil para abordar.
El control en maíz
Es conveniente realizar una labranza (si el suelo lo permite) para trozar rizomas y promover un rebrote uniforme de las plantas en primavera para lograr una mayor eficiencia al aplicar los herbicidas, al mismo tiempo exponer los rizomas a las bajas temperaturas y sequía durante los meses de invierno. Otra alternativa es disminuir la biomasa con un rolo con cuchillas, (rolo faca) y cuando rebrote recién aplicar algún herbicida.
Debemos aclarar que en la provincia de San Luis existen biotipos susceptibles al Glifosato.
En caso de sembrar híbridos tolerantes a Glufosinato de amonio, esta es una buena alternativa para aplicar en poblaciones resistentes a Glifosato y a herbicidas de la familia AACASA, se aplica desde 3 hojas del maíz hasta V6.
El Glufosinato de amonio es un herbicida total de contacto. Actúa neutralizando la síntesis de glutamina, acumulándose amoníaco e inhibiendo la fotosíntesis. Se debe aplicar con el agregado de un coadyuvante no iónico y sulfato de amonio para mejorar la penetración. Al ser un producto de contacto se necesita contar con una buena tecnología de aplicación en cuanto a cobertura de gotas y también contar con buenas condiciones de humedad y temperatura.
El primer síntoma es la coloración amarilla clara que adquieren las partes verdes de las malezas, luego se marchitan y mueren a los 2 – 5 días. Otra posibilidad en postemergencia es Nicosulfuron herbicida en el cual tenemos amplia experiencia en trabajos realizados en INTA San Luis, con excelentes resultados de control, otra opción esprimisulfuron que es un herbicida de la misma familia del anterior, y la mezcla comercial de Iodosulfuron + Foramsulfuron que se aplica en postemergencia temprana y debe ir acompañado por sulfato de amonio y un coadyuvante no iónico.
Estos controles son eficientes si se realizan sobre plantas pequeñas en estado vegetativo, nunca en estado reproductivo, momento en que son de muy baja efectividad.
También se puede utilizar imazapir en postemergencia en híbridos que sean tolerantes, al igual que Imazetapyr en pre y en postemergencia que tiene acción residual.
Control en soja
Foto 1. Manchones de sorgo de alepo en cultivo de soja
Para este cultivo es válido lo comentado para maíz en cuanto a realización de labranzas, controles manuales y cultural. Imazetapir 52,5% + imazapir 17,5%143g de Interfield por ha (una bolsa hidrosoluble por ha.) Aplicar en presiembra de 3 a 15 días antes de la siembra. Añadir un tensioactivo no iónico a la concentración de 0,25% de principio activo en el volumen total (250 g de principio activo cada 100 l de agua).
Otras opciones es desecar con MSMA, si bien es de contacto, es muy buen desecante de sorgo de Alepo y sin residualidad en el suelo. Barbecho químico: el agregado del herbicida MSMA a la mezcla tradicional de glifosato + 2,4 D permite “quemar” la parte aérea del SARG y facilitar la siembra de la soja. Este efecto herbicida disminuye paulatinamente y el sorgo emite nuevos rebrotes. Entre los 20 a 30 días, la maleza se encuentra en condiciones foliares apropiadas para la realización de los tratamientos herbicidas recomendados (graminicidas) para suceder a este barbecho químico.
Otra opción que estamos probando es el uso de Asulam, que tiene una corta vida en el suelo, y en sorgo de Alepo es de altísima eficacia y sistémico, con un mecanismo de acción diferente a todos los demás herbicidas.
Asulam es un herbicida sistémico registrado para caña de azúcar de acción en postemergencia. Es específicamente activo contra malezas gramíneas, traslocándose rápidamente a los sistemas radiculares de especies susceptibles. Los signos de la acción herbicida son sumamente lentos. A los 10 días de la aplicación cesa el crecimiento y las gramíneas toman un color verde claro. A las 3-4 semanas, las gramíneas mueren y se secan. No obstante, al ser un producto no registrado no lo podemos recomendar.
La combinación de glifosato e imazetapir, en tratamientos de post-emergencia, suele generar algunos síntomas tales como amarillamiento y reducción en la longitud de los entrenudos, pero si el ambiente post-aplicación es favorable, por lo común la soja se recupera bastante rápido.
Para poblaciones de semilla el clorimuron + sulfometuron es una buena alternativa para sojas STS.
Manejo del cultivo de soja:
Como consecuencia del rebrote de las plantas de SARG tratadas con MSMA, o de la emergencia de nuevas plantas en forma posterior al barbecho químico (de semilla, rizomas o corona), es necesario la realización de un control químico cuando el cultivo se encuentra en los estadios V3 a V5. Actualmente recomendamos tratamientos con graminicidas Haloxifop y Cletodimo con Imazetapir (Pivot) en mezcla con glifosato
Los tratamientos localizados no selectivos incluyen tres herbicidas que han sido seleccionados como altamente eficientes para el control de los rizomas y los órganos aéreos del SARG: Imazapir ,Imazapic y Nicosulfurón. Estos productos no son selectivos con la soja en pre ni en posemergencia, pero su empleo se justifica porque en el lugar donde se encuentran las matas grandes de SARG, tampoco crece el cultivo y constituyen la única herramienta encontrada hasta el momento para eliminar la densa masa rizomatosa subyacente.
Control químico preventivo: se refiere al empleo de herbicidas residuales de comprobado efecto graminicida en el área descripta en “Medidas preventivas”. A esos efectos, se recomienda el empleo de los herbicidas S-Metolaclor o Acetoclor, en las dosis recomendadas en sus marbetes según el tipo de suelo del lugar. Con esta práctica, se previene la emergencia de plantas originadas de semilla mientras dura el efecto del producto utilizado.
- a) Aplicar las medidas de prevención de la resistencia ya conocidas: rotación de cultivos, tácticas de control alternativas, rotación de herbicidas con diferente sitio de acción, etc.
- b) Detectar tempranamente plantas potencialmente resistentes (“escapes”) mediante monitoreos sistemáticos.
- c) Prevenir la producción de semillas en manchones incipientes mediante controles eficaces.
- d) Evitar la redispersión de semillas a otros sitios del campo o de la región mediante la limpieza escrupulosa de los equipos de cosecha.
Los herbicidas son sólo un eslabón más de una larga cadena de factores que determinan el éxito o el fracaso de un tratamiento.
Foto 2. Tratamiento testigo de experimento en INTA San Luis. Febrero de 2020
Foto 3. Tratamientos de graminicidas FOPs y Dims con buen nivel (mayor al 90%) de control de sorgo de Alepo. 40 dda. Marzo de 202














