Inicio Agricultura familiar Ya entregó 250 millones el programa nacional Protaal para agricultores familiares

Ya entregó 250 millones el programa nacional Protaal para agricultores familiares

Walter Martín. "Protaal es una gran herramienta que soluciona muchos problemas".

El Estado Nacional, a través del Programa de Promoción del Trabajo, Arraigo y Abastecimiento Local (PROTAAL) ya ha destinado 250 millones de pesos mediante la aprobación de proyectos distribuidos por el país. En los próximos días se aprobarán otros 150 millones más para nuevas iniciativas destinadas a la producción y comercialización para el abastecimiento local de alimentos.

El 50 por ciento de esos proyectos están enraizados en la línea de cultivo hortícola, hay un 20 por ciento dedicado a la cría de pollos, otro 20 a la producción de huevos y el resto se reparte en diferentes producciones focalizadas en territorios.

Entre estos últimos se destacan la producción de carne de llamas, de cabritos, de pesca artesanal en la costa del río Uruguay y del Paraná y de acuicultura.


Las cifras fueron descriptas por el director de Producción y Desarrollo Local de la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena de la Nación (SAFCI), Walter Martín, quien por estos días está realizando una visita de trabajo en la provincia de San Luis.

En un descanso de la capacitación destinada a los técnicos de la SAFCI, que coordinó en un anfiteatro de la Universidad Nacional de San Luis, Martín consideró en diálogo con la prensa que el programa Protaal es “una gran herramienta”, que soluciona “muchos problemas que hoy tienen los territorios, como para hacer viable a los campesinos indígenas que, en forma individual, no lo podrían lograr”.

Desde la SAFCI se ha definido la visión del organismo, que es la de ayudar al fortalecimiento de los pequeños y medianos productores de la Agricultura familiar, campesina e indígena; como así también a la creación de nuevos productores de este sector.

Ambas cuestiones son consideradas como “fundamentales”, apuntó el funcionario, sobre todo para las comunidades más chicas, por el movimiento económico que generan y la creación de nuevos puestos de trabajo genuino. Este último es uno de los objetivos del gobierno nacional.

Enumeró una serie de programas que están destinados a promover la actividad de las y los agricultores familiares. Procanor, acceso al agua, Pisear, créditos del Banco Nación para la agricultura familiar y, en especial, se detuvo en el Programa de Promoción del Trabajo, Arraigo y Abastecimiento Local (PROTAAL), del cual Martín es el coordinador en el país.

Para la aplicación de este programa se utiliza un método, denominado UPAF -Unidad productiva Asociativa de la Agricultura Familiar-. Si bien el productor mantiene su individualidad, tiene acceso a compras conjuntas y extiende su trabajo a lo largo de la cadena. La UPAF que propone el programa trabaja a lo largo de toda la cadena, desde que se inicia la producción hasta la venta.

Walter Martín citó, a modo de ejemplo, que se impulsa que haya diez productores de gallinas, cada uno con doscientas, trescientas o el número que se considere. Para implementar el programa hace falta un iniciador, que puede ser un municipio, una organización social u otra, que promueve que los participantes trabajen en forma solidaria y cooperativa.

Desde el programa se financia la infraestructura, las gallinas, las máquinas para el alimento balanceado, etc. Una vez que producen, la venta se hace en conjunto, como también las compras anteriores. Esto requiere de real compromiso por parte de los productores que participan de la iniciativa.

La misión del iniciador es organizar. A partir de allí se organiza el grupo de trabajo. Hay tres figuras que son el respaldo para ese núcleo socio-productivo: el tutor del grupo, el asesoramiento técnico y el ayudante administrativo. A medida que el grupo avanza en su maduración, estos se retiran, el grupo se conforma como cooperativa y continúa con su auto-administración.

Cuando se habla de agregar nuevos productores de la agricultura familiar, Walter Martín explicó que se está aplicando un programa piloto de arraigo mediante la conformación de colonias agrícolas, que incluye sacar gente de villas y se establezca en estos lugares de producción.

Por otro lado, el programa Protaal tiene dos vertientes de trabajo: una de ellas es trabajar con los agricultores familiares ya existentes. La otra, es trabajar con personas que están desocupadas o sub ocupadas en los municipios y convertirlos a la agricultura familiar, campesina e indígena.

Para hacer posible la aplicación de un proyecto Protaal, es necesario armar un esquema minucioso de trabajo y producción para que los números “cierren”, al igual que la cohesión de los productores para los roles y las actividades. De esta forma se puede garantizar la continuidad en el tiempo, mediante la sostenibilidad de la propuesta.