La venía peleando. Ella, su familia y el conjunto de la sociedad que la apoyaba con su oraciones y sus mensajes interminables por las redes. Pero ayer por la tarde la esperanza de miles de villamercedinos se hizo añicos. Vero Bailone partió de esta vida terrenal.
Era la viceintendenta de la ciudad de Villa Mercedes. Su luz propia, su simpatía y su espíritu de lucha eran el común denominador en torno a su figura. Arrastraba mucha gente a su alrededor dondequiera que se movilizara.
Pero la vida tiene esas cosas. Te da por un lado y te quita por el otro. Y cuando te quita salud, te corta en el medio. A ella, Una vez cumplida la elección por la intendencia de Villa Mercedes, el año pasado, un cáncer de pulmón le dio un aviso más que comprometedor…
Si bien su figura física radiante como estábamos acostumbrados a verla se fue deteriorando, su posición firme ante la vida y la lucha de los médicos le ganaron el primer round a la enfermedad.
Pero era demasiado agresivo lo que tenía… y se fue por otra parte vital de su cuerpo.
Asimismo, se reintegró en el trabajo político de la Municipalidad y protagonizó varios acontecimientos que le permitieron hacer lo que más le gustaba: estar al lado del pueblo para ayudar.
Eligió estudiar Derecho, igual que su hermano. Después de recibirse de abogada y escribana en la Universidad Católica de Cuyo, se especializó en Derecho empresarial, Penal y Criminología y en Intervenciones Sociales con Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes. Comenzó a ejercer la docencia. También desempeñó cargos de asesoría en el gobierno provincial y últimamente en el Senado de la Nación.
Hace poco, el 19 de agosto, había cumplido 37 años. Y poco más de un año junto a Maxi Frontera lograron imponerse encarnando ambos la perseguida renovación en las filas del Partido Justicialista.
«Era una piba auténtica, muy preparada, afectuosa con quienes la rodeaban y profundamente sensible. Tal vez por esto último se sintió atraída por los lineamientos políticos que impulsó en su momento Néstor Kirchner, primero, y Cristina Fernández, después, que la llevaron a profundizar su trabajo social en los barrios más postergados. Su carácter franco y su amabilidad, sumada a una cara angelical en la que sobresalían sus ojos celestes y una sonrisa plena, ejercían cierto magnetismo en quienes la conocían», escribe nuestro colega Eduardo Gargiulo en el portal Apuntes de San Luis.
Desde El Semiárido enviamos un abrazo fraterno a toda su familia. Al Gringo Bailone, a Luisa Cerutti, sus padres; a su hermano Matías que brilla como abogado en la Capital Federal; a su esposo Pablo y su hijo Leandro.
Tenemos el recuerdo de haber hecho una nota televisiva a la familia, allá por los años 94, cuando Vero era sólo una niña que jugueteaba alrededor de sus padres. Ella misma lo recordó en la campaña política del 2015 durante una charla mantenida en el local partidario donde trabajaba.
Su partida ha generado una catarata de mensajes en las redes sociales donde el pueblo expresó su dolor. Alguien tan querido reúne la voluntad de toda la sociedad, más allá de las ideas o posiciones políticas.
El municipio de Villa Mercedes, cuya intendencia es conducida por Maximiliano Frontera, decretó dos días de asueto administrativo y diez días de duelo.















