Imágenes difundidas desde la zona de Unión muestran un importante escurrimiento en un río que suele presentar caudales reducidos. El fenómeno también fue reportado en Canalejas y genera expectativas aguas abajo, en el oeste pampeano.
Una fuerte crecida del río Salado volvió a poner al agua en el centro de la atención de los vecinos del límite entre San Luis y Mendoza. Las imágenes difundidas desde la zona de Unión muestran un cauce con abundante escurrimiento, una escena que, según los testimonios recogidos por medios regionales, resulta poco frecuente en los últimos años.
Las fotografías fueron compartidas por Alvear Press, de General Alvear, con el aporte de Silvia Turienzo, vecina de Unión. El material tuvo repercusión en medios pampeanos, que siguieron la novedad ante la posibilidad de que el incremento del caudal continúe su recorrido hacia esa provincia. La crecida también fue reportada en el sector de Canalejas, sobre el límite interprovincial.
El episodio llamó la atención por el contraste con los períodos de escaso escurrimiento que caracterizan a distintos tramos del sistema Desaguadero-Salado.
El meteorólogo de Toay Jeremías Baraldi vinculó el aumento con los excesos de precipitaciones registrados a comienzos de noviembre. Según la declaración reproducida por La Arena, el especialista anticipó que el aporte de agua continuaría avanzando hacia territorio pampeano.

La expectativa se concentra, entre otros puntos, en el puente de la ruta provincial 10, cerca de Santa Isabel. Las noticias difundidas el 5 de noviembre planteaban la posible llegada de mayores caudales a ese sector, aunque todavía sin confirmar el arribo del pulso de la crecida.
Canalejas constituye un lugar clave para observar esa evolución. Un informe técnico de la Comisión de Seguimiento del Estudio Integral de la Cuenca, disponible en COHIFE, identifica allí una estación de medición previa al ingreso del río a La Pampa. Entre ese punto y la estación del puente de la ruta 10 hay aproximadamente 165 kilómetros de cauce.
El Salado integra el sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó. En su recorrido forma parte del límite entre San Luis y Mendoza y conduce hacia el sur los aportes de una extensa cuenca del oeste argentino. El Gobierno puntano señala que sus aguas provienen del deshielo cordillerano y que las captaciones y los embalses ubicados aguas arriba reducen considerablemente los caudales que llegan a los sectores inferiores.
En ese contexto, la presencia de un escurrimiento abundante adquiere especial relevancia para las comunidades ribereñas. Las imágenes difundidas desde el oeste puntano muestran un cambio visible en el paisaje del río; las mediciones y el seguimiento de los próximos días permitirán conocer cuánto agua transporta y durante cuánto tiempo se sostendrá la crecida.







