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San Luis, entre las provincias donde más retrocedió la siembra directa

Un relevamiento de la Red de Manejo de Plagas de Aapresid ubica a la provincia entre las que registraron las mayores caídas del sistema durante la campaña 2025/26. El resultado abre un debate sobre el avance de las labranzas y la necesidad de conocer qué dificultades enfrentan los productores puntanos.

San Luis aparece entre las provincias que registraron los mayores retrocesos de la superficie agrícola bajo siembra directa entre las campañas 2024/25 y 2025/26. Así lo señala el nuevo relevamiento de la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid, que también identifica a Buenos Aires, La Pampa y Chaco dentro de ese grupo. El hallazgo pone a la agricultura puntana en el centro de una discusión sobre la continuidad de los sistemas de conservación del suelo.

El resultado provincial forma parte de un escenario nacional de mayor participación de las labranzas. Sobre un universo relevado de 31,71 millones de hectáreas, la proporción manejada bajo siembra directa pasó del 82,6% al 80,6%, una disminución de dos puntos porcentuales entre ambas campañas. Esos valores corresponden al conjunto del área estudiada en el país y no expresan cuánto cayó el sistema específicamente en San Luis.

La distinción resulta fundamental para dimensionar el fenómeno. Que la provincia figure entre las de mayor retroceso permite identificar una señal de cambio, pero todavía no alcanza para establecer cuántas hectáreas puntanas recibieron labores ni cuál fue la magnitud exacta de la variación provincial.

El relevamiento se construyó mediante consultas a referentes de 204 partidos y departamentos del país. Los informantes estimaron la proporción de superficie agrícola conducida bajo siembra directa, aquella que recibió labranza y los motivos de esas intervenciones. Se trata, por lo tanto, de estimaciones territoriales, y las explicaciones recogidas reflejan la apreciación de los referentes, sin constituir relaciones causales demostradas experimentalmente.

Los motivos requieren una lectura provincial

A escala nacional, el control de malezas fue el principal motivo declarado para remover el suelo y representó el 48,5% de la superficie laboreada. La compactación explicó el 25,6%, mientras que alrededor del 26% quedó agrupado en otras causas. Estas proporciones describen la superficie que recibió labores, no toda el área agrícola relevada.

Dentro de esas otras causas, el informe menciona cultivos que requieren laboreo para su cosecha, restricciones al uso de fitosanitarios, contratos anuales de arrendamiento y aumentos en los costos de insumos. El peso de cada factor cambia entre provincias e incluso dentro de una misma jurisdicción. Por eso, trasladar esos porcentajes a San Luis conduciría a una interpretación que la información disponible no permite sostener.

Para la provincia, el desafío es precisar dónde se produjeron los cambios y qué situaciones motivaron las decisiones de manejo. También será necesario distinguir las intervenciones ocasionales de un reemplazo sostenido del sistema. La presencia de una labor durante una campaña, por sí sola, no demuestra un abandono definitivo de la siembra directa.

La REM cuenta entre sus referentes zonales con Jorge Garay, del INTA San Luis. Esa articulación técnica ofrece un punto de partida para profundizar el diagnóstico provincial y contrastar el resultado del relevamiento con la experiencia de productores y asesores.

La señal que deja el informe es concreta. San Luis integra el grupo de provincias donde más disminuyó la participación de la siembra directa. Conocer la magnitud de esa caída y las razones que llevaron a labrar será decisivo para comprender si se trata de respuestas puntuales a problemas de campaña o de un cambio más persistente en la agricultura provincial.