Altas temperaturas, precipitaciones irregulares y una disponibilidad de agua en el suelo muy variable marcan el escenario agroclimático de la provincia. El INTA advierte sobre un contexto exigente para la toma de decisiones productivas.
La provincia de San Luis atraviesa una etapa clave del verano bajo condiciones climáticas desafiantes. De acuerdo con el último Informe Agrometeorológico Semanal del INTA, correspondiente al 28 de enero de 2026, el territorio puntano se ve afectado por una combinación de temperaturas persistentemente elevadas y lluvias de distribución desigual, un cóctel que condiciona el desempeño de los sistemas agrícolas y ganaderos.
Durante la última semana, Cuyo fue una de las regiones alcanzadas por eventos de lluvias y tormentas, algunos de ellos de intensidad moderada a localmente fuerte. En San Luis, estas precipitaciones aportaron alivios puntuales, pero no lograron revertir de manera generalizada el déficit hídrico, ya que el informe señala que predominan condiciones intermedias a bajas de humedad en el suelo, con marcada variabilidad según la zona.
A este escenario se sumó un factor determinante: el calor extremo. Las temperaturas máximas medias registradas se ubicaron entre 30 y 36 grados, con anomalías térmicas de entre 2 y 5 grados por encima de los promedios históricos. Además, en amplios sectores del centro-oeste del país, incluida San Luis, se contabilizaron entre dos y seis días consecutivos con temperaturas superiores a los 35 °C, lo que incrementa la evapotranspiración y acelera la pérdida de agua en los perfiles del suelo.
Desde el punto de vista productivo, el informe del INTA advierte que, si bien a escala nacional los cultivos muestran en general un buen estado, las altas temperaturas y la escasez de lluvias oportunas comienzan a generar situaciones de estrés, especialmente en aquellos planteos que transitan etapas sensibles de su ciclo. En una provincia como San Luis, donde la producción se desarrolla sobre ambientes frágiles y heterogéneos, el clima vuelve a ser una variable central en la planificación diaria.
El pronóstico de corto plazo mantiene la cautela. Para las próximas dos semanas se esperan precipitaciones de variada intensidad, aunque con acumulados mayormente bajos, y solo registros moderados en sectores puntuales. En paralelo, continuará el ambiente cálido a caluroso, con máximas que podrían volver a superar los 36 a 38 grados, y temperaturas mínimas elevadas, lo que limita la recuperación nocturna de cultivos y rodeos.
En el marco climático general, el fenómeno La Niña continúa presente, aunque con intensidad débil y con una tendencia hacia condiciones neutrales hacia fines del verano o comienzos del otoño. Este contexto refuerza la necesidad de seguir de cerca los informes agrometeorológicos, especialmente en regiones como San Luis, donde el comportamiento del clima define rendimientos, manejo y estrategias productivas.
Con calor persistente, lluvias irregulares y reservas de agua ajustadas, el verano 2026 se consolida como una etapa de alta exigencia para el campo puntano, donde la información climática se vuelve una aliada clave para anticiparse y reducir riesgos.











