En un extenso análisis del presente y el futuro de la actividad, Roberto Mondino, socio gerente de la consignataria Alfredo S. Mondino, aseguró que la ganadería argentina atraviesa un proceso de consolidación inédito, marcado por mayor previsibilidad, señales claras del mercado y un escenario internacional que vuelve a demandar con fuerza carne y proteína animal. Las declaraciones fueron realizadas en diálogo con el programa 30 Online, donde el referente del sector trazó un diagnóstico profundo, sin euforias, pero con un marcado optimismo de largo plazo.
“Fue un año de consolidación de la ganadería. Ya lo veníamos viendo el año pasado, pero este año estamos frente a una ganadería nueva, distinta, donde todos nos estamos adaptando”, señaló Mondino. Según explicó, esa transformación se refleja claramente en la evolución de los precios: “Hemos visto subir todas las categorías desde principio de año hasta ahora, afirmarse, consolidarse. Eso va cambiando de a poquito la cabeza del productor”.
El consignatario remarcó que el sector viene de atravesar décadas de vaivenes que dejaron huellas profundas en la forma de pensar del ganadero. “Nos cuesta pensar en el futuro porque veníamos de muchos años donde la ganadería era cíclica y errática: un momento bueno, después uno malo; queríamos hacer novillo pesado y nos decían que había que hacer liviano; hacíamos vientres y después estaba mal hacer vientres. Fuimos cambiando todo el tiempo, siempre corriendo detrás de reglas que se modificaban”, recordó.
En contraste, Mondino sostuvo que hoy se empieza a percibir una ganadería más ordenada y previsible, donde invertir vuelve a tener sentido. “Hoy el que está invirtiendo está contento. Esta misma mañana hablaba con un productor de Pergamino, cliente nuestro, y me decía: ‘si pudiera, hago todos los campos ganaderos’. Esa frase dice mucho de lo que está pasando”.
Uno de los puntos centrales de este nuevo escenario es la convivencia entre agricultura y ganadería. Para Mondino, se está dejando atrás la lógica de exclusión entre actividades. “Hemos podido entrar en una conversación distinta con los productores: esta parte la siembro, acá hago agricultura, acá hago ganadería, acá hago vacas de cría. Se empieza a pensar el campo como un sistema integrado”, explicó.
Si bien reconoció que algunos hablan de un “boom ganadero”, el empresario prefirió un concepto más moderado y estructural. “Más que un boom, estamos en un proceso. El mundo cambió, cambiaron los hábitos de consumo. Pasamos de escuchar que la carne roja hacía mal, a que hoy la proteína animal vuelve a ser central. El mundo está demandando nuestras carnes”, afirmó.
En ese contexto, destacó señales contundentes del mercado internacional: Estados Unidos con menor stock, exportaciones abiertas, frigoríficos trabajando muy bien hacia afuera y un consumo interno que, lejos de desplomarse, se mantiene e incluso muestra una leve recuperación. “Hay señales fuertes y claras, y además hay un gobierno que está acompañando”, remarcó.
Mondino subrayó también las diferencias estructurales entre agricultura y ganadería, un aspecto clave al momento de tomar decisiones productivas. “La agricultura te permite cambiar de un día para el otro: das vuelta el lote y listo. La ganadería es estructura: pasturas, alambrados, aguadas. Como mínimo te lleva un año adaptar un campo. No es inmediato, pero se está haciendo”, explicó.
En ese sentido, describió prácticas que empiezan a generalizarse: “Vemos mucho girasol sembrado, arriba del girasol va centeno, y sobre ese centeno ya se están acomodando aguadas y corrales para meter una recría de novillos o engordar vaca flaca. Ahí empezamos a ver otros números, y todos vamos detrás del número”.
El referente del mercado ganadero fue claro al señalar que no es criticable que muchos productores hayan salido de la actividad en el pasado. “Hubo gente que la pasó muy mal con la ganadería: vacas que no valían nada, invernadas deprimidas, exportaciones cerradas. Fueron momentos realmente malos”, recordó. Sin embargo, aseguró que el escenario actual es distinto y permite volver a pensar en la actividad con otra lógica.
Incluso destacó que hoy se promueve el pastoreo de lotes que luego irán a agricultura, reforzando la idea de integración. “Se puede convivir tranquilamente la agricultura con la ganadería sin que una despoje a la otra”, sostuvo.
Mirando hacia adelante, Mondino se mostró convencido de que el rumbo de la ganadería ya no tiene marcha atrás. “El que entre, sea el gobierno que sea, no va a poder frenar más la ganadería. Los frigoríficos están muy bien armados, haciendo un gran trabajo para afuera. Se está armando algo nuevo”, afirmó.
A diferencia de etapas anteriores, dominadas por medidas cortoplacistas, el dirigente ve hoy una mirada de largo plazo: “Se están armando los rodeos de cría, las asociaciones de razas como Angus, Brangus, Braford, Hereford están haciendo un gran trabajo, la Sociedad Rural también. Hay otro mecanismo en marcha”.
Mondino vinculó este proceso con una expectativa generacional. “Esperemos por el futuro de todos, por el futuro de nuestros hijos. La ganadería en el mundo es algo muy importante y tenemos un mundo demandante. No creo que esté dado el escenario para volver atrás, ni que vuelvan políticas que nos cerraron durante 20 años”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que hay una materia pendiente clave: el financiamiento. “Recomponer el stock sin crédito real es imposible. Con tasas del 30 o 40% no hay ninguna posibilidad”, sentenció. Para Mondino, sin políticas crediticias específicas y de largo plazo, la recuperación ganadera queda limitada.
“Debería haber una política clara: vamos a recomponer el stock, demos un año libre, después una tasa del 10%, algo real. Hoy, si hacés una encuesta en el sur de Córdoba, de 20 campos agrícolas, 15 te dicen que les gustaría tener ganadería. Pero después te dicen: ‘¿cómo hago?’”, explicó.
El problema, según detalló, es estructural: la agricultura tiene un flujo financiero más corto y previsible, mientras que la ganadería requiere plazos más largos. “La vaca tiene 60, 90, 120 días y después aparece la tarjeta del banco con un 40%. ¿Cómo hacés para alambrar, poner aguadas, sembrar pasturas? Es imposible”, lamentó.
Por eso, concluyó con un llamado claro a políticas concretas: “La retención de vientres se va a dar con crédito o no se va a dar. No hay otra forma. El rodeo envejece un 20% por año y ese 20% no se repone. Sin medidas reales, no hay forma de sostener el crecimiento”.
Con una mirada que combina realismo y esperanza, Mondino sintetizó el momento del sector: la ganadería argentina volvió a tener horizonte, pero necesita reglas claras, financiamiento adecuado y continuidad para transformarse definitivamente en un proyecto de largo plazo.
Foto: José Sombra – sanluisconelcampo











