El Foro de Seguridad Rural Argentino emitió un pronunciamiento de extrema dureza ante la escalada de delitos en la provincia. Productores hablan de una actividad acorralada, una justicia paralizada y autoridades sin respuestas. El clima rural es de máxima tensión y exigen medidas urgentes.
En un comunicado que resuena como un grito desesperado de un sector acorralado, el Foro de Seguridad Rural Argentino advirtió este viernes que la ganadería de San Luis atraviesa uno de sus momentos más críticos, jaqueada por el abigeato, la impunidad y un Estado que, según denuncian, ha optado por mirar hacia otro lado mientras la delincuencia avanza sin resistencia. “San Luis: la ganadería, jaqueada y a merced del abigeato”, comienza el pronunciamiento, que describe un escenario desolador, con ataques diarios, a plena luz del día, ejecutados como si “el delito hubiera obtenido permiso oficial para arrasar con lo que encuentra a su paso”. Los productores, relatan, circulan entre la indignación y el agotamiento. Cada reclamo termina siempre con la misma frase hueca: “no hay medios”. Y la Justicia, señalan, “directamente no responde”, incapaz de frenar una ola delictiva que gana territorio y brutalidad.
A la inseguridad se suma un problema sanitario que el Foro califica como “alarmante”. La carne robada circula libremente en redes sociales, sin controles, como si se tratara de un mercado paralelo legalizado. Y la advertencia se vuelve sombría:
“¿Quién se hará cargo cuando aparezca un brote tóxico por semejante irresponsabilidad? ¿A quién van a culpar cuando la salud pública explote por los aires?”
En ese clima de desprotección creciente, también se acumulan denuncias de hostigamiento policial contra productores y contratistas puntanos, quienes aseguran ser demorados en rutas provinciales pese a tener su documentación en regla. “Demoras, contratiempos y un destrato innecesario agravan la situación de un sector ya exhausto”, apunta el documento.
La conclusión es directa y lapidaria: “San Luis no está solo jaqueada, está abandonada a su suerte. Y el campo, una vez más, paga la cuenta del desgobierno y la desidia.”
El texto está fechado el 12 de diciembre de 2025.
Para El Semiárido, Luis Orquin, ingeniero agrónomo, delegado de la Sociedad Rural Argentina y miembro de la Asociación Agrícola Ganadera de Justo Daract, aportó un testimonio que confirma la profundidad del deterioro. Con 52 años de trayectoria en San Luis, no duda en calificar la situación de “más dura, más fuerte y más urgente que nunca”.
“Me comuniqué con la Sociedad Rural Argentina y, a través de ellos, con este Foro nacional que tiene representación en todo el país y articulación con la mesa de enlace y el Ministerio de Seguridad de la Nación. Su peso es enorme”, señala Orquin.
Sin embargo, afirma que las gestiones realizadas ante el gobierno provincial, incluidos encuentros de hasta cuatro horas con ministros y con el propio gobernador, no arrojaron resultados: “No vemos planificación, ni estrategia, ni instrucciones claras. No saben qué hacer.
Y la Justicia también está involucrada en esta inacción.”
El Foro de Seguridad Rural Argentino, tal como detalla su Gacetilla Nº1, fue formalizado el 23 de agosto y está integrado por representantes institucionales, oficiales superiores de seguridad rural retirados, comisiones y especialistas. Su misión es amplia: abordar la seguridad rural como un sistema integral que proteja la vida y los bienes de las familias rurales ante riesgos crecientes.
El Foro alerta sobre el impacto profundo que tiene la delincuencia en la calidad de vida del campo:
miedo, cambio de hábitos, aislamiento, pérdida de solidaridad y hasta migración forzada hacia los pueblos, fenómeno que alimenta el desarraigo y deteriora el entramado social.
También remarca que los delitos rurales se han convertido en “uno de los mayores limitantes para la producción agropecuaria nacional”, afectando no solo a productores sino también a intereses estratégicos del país.
Por ello promueve la creación de una Política Nacional de Seguridad Rural, con un enfoque intersectorial que articule instituciones, gobiernos y especialistas. “Nadie hará por nosotros, como sector, lo que no hagamos por nosotros mismos”, concluye el comunicado.











