El gobernador Claudio Poggi anunció que la futura Autoridad Hídrica Provincial tendrá rango constitucional y conducción técnica con mandatos que exceden el ciclo electoral. La medida se inscribe en los Planes Maestros de Agua y Energía 2025–2035, pensados con proyección a medio siglo.
En la apertura del 39° período bicameral de sesiones ordinarias, el gobernador Claudio Poggi puso el foco en una transformación estructural del manejo del recurso hídrico en la provincia: la institucionalización de la Autoridad Hídrica Provincial —actual San Luis Agua— con rango constitucional y autoridades con mandato de cinco años.
El anuncio no solo apunta a jerarquizar la gestión del agua, sino a garantizar su continuidad en el tiempo, desligándola de los cambios políticos. Según precisó el mandatario, la conducción del organismo deberá estar a cargo de profesionales con idoneidad técnica comprobada, designados por el Poder Ejecutivo pero con acuerdo del Senado, y con un mandato que se extienda por cinco años, es decir, un año más que el ciclo electoral provincial.
Ese desfasaje no es menor. Desde el Ejecutivo sostienen que permitirá consolidar políticas de Estado y evitar que la administración del agua quede sujeta a los vaivenes partidarios. “Se impide que el manejo del agua sea un botín de campaña”, enfatizó Poggi al defender el esquema institucional propuesto.
La iniciativa forma parte de una reforma más amplia que busca otorgar carácter constitucional a la administración del recurso hídrico, considerado estratégico y escaso. En ese sentido, el Gobernador subrayó que el agua es patrimonio natural de la provincia y que su gestión debe ser pública, integrada y sustentable, con prioridad en el consumo humano, el equilibrio ambiental y el desarrollo productivo.

El proyecto de reforma constitucional, que será enviado en los próximos días a la Legislatura, se complementa con la elaboración de dos herramientas clave de planificación: el Plan Maestro del Agua 2025–2035 y el Plan Maestro de Energía 2025–2035. Ambos documentos, desarrollados con asistencia técnica del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y participación de actores locales, buscan sentar las bases del desarrollo provincial para los próximos 50 años.
En ese marco, la extensión del mandato de las autoridades hídricas aparece como un pilar central para garantizar la ejecución sostenida de políticas a largo plazo. Los planes contemplan diagnósticos actuales, balances de recursos y proyecciones futuras, junto con un conjunto de acciones a implementar durante la próxima década.
Según adelantó Poggi, ambos planes serán elevados a la Legislatura durante abril en forma de proyectos de ley, con el objetivo de alcanzar consensos que los conviertan en políticas de Estado. La intención oficial es que, más allá de los gobiernos de turno, la provincia cuente con una hoja de ruta estable para dos recursos esenciales: el agua y la energía.
Así, la propuesta de mandatos extendidos para la conducción de San Luis Agua no solo redefine la gobernanza del recurso, sino que se posiciona como una herramienta clave para sostener en el tiempo una planificación estratégica que trascienda coyunturas y garantice previsibilidad en el desarrollo provincial.











