La Nación aprobó el protocolo de producción y reconoció la denominación que identifica a esta aromática regional. En territorio puntano, el área comprende sectores serranos de Junín y Chacabuco.
La peperina serrana de Córdoba y San Luis cuenta con reconocimiento oficial de su origen. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación aprobó el protocolo de producción y reconoció, registró y protegió su Indicación Geográfica (IG), mediante la Resolución 201/2026, publicada este lunes 19 de octubre en el Boletín Oficial.
La medida, firmada el 15 de octubre por el secretario Sergio Iraeta, otorga el certificado de derecho de uso a la Asociación Civil Consejo de la IG Peperina Serrana de Córdoba y San Luis, con domicilio en Córdoba. También aprueba los logos que identificarán a los productos amparados y establece la utilización obligatoria del signo de Indicación Geográfica registrada.
Para San Luis, el reconocimiento alcanza a una producción vinculada con los ambientes serranos de los departamentos Junín y Chacabuco. La delimitación se integra con las serranías cordobesas y la continuidad del cordón de los Comechingones. Los límites específicos están establecidos en el mapa y las coordenadas que forman parte del protocolo aprobado.


La diferenciación se sustenta en las características de la peperina, cuyo nombre científico es Minthostachys verticillata. La documentación oficial describe un perfil aromático mentáceo y herbal, de intensidad y frescura marcadas, asociado con las condiciones ecológicas, los suelos, el clima y el material genético local.
Entre los principales componentes de su aceite esencial se encuentran la mentona y la pulegona, que contribuyen al aroma característico de la peperina de esta región.
La Indicación Geográfica permite identificar un producto cuyas cualidades están vinculadas con su procedencia. Para los productores, representa una herramienta de diferenciación comercial y de protección de la identidad regional. El acceso a este reconocimiento requiere estar dentro del área delimitada y cumplir las condiciones del protocolo de producción y calidad.
El trámite contó con los avales de los gobiernos de Córdoba y San Luis. Entre sus antecedentes figuran la publicación de la solicitud de reconocimiento en el Boletín Oficial, el 30 de junio, y en El Diario de la República, el 4 de julio. El 25 de agosto, la comisión nacional asesora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen recomendó su aprobación.
La resolución también fija obligaciones para el seguimiento de la producción: entre mayo y agosto de cada año deberá presentarse una declaración jurada con la estimación del volumen comercializable de los productos comprendidos.
Con este reconocimiento, la peperina serrana suma un instrumento para distinguir su origen y fortalecer su identidad en el mercado. Su aprovechamiento dependerá del cumplimiento del protocolo y del trabajo de los productores para consolidar una oferta identificada con las sierras de ambas provincias.







