La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) interdictó más de 10.000 toneladas de granos en un feedlot ubicado en la localidad chaqueña de Tres Isletas, tras detectar inconsistencias en la declaración de las existencias utilizadas como insumo para el engorde del ganado bovino. El organismo conducido por Carlos Castagneto incautó 6.200 toneladas de maíz picado y 3.900 de maíz partido, cuyo stock no había sido debidamente reportado ante las autoridades.
El control de existencias junto al cotejo registral y documental permitió verificar que los derivados del maíz usados en la alimentación del ganado no estaban debidamente registrados. El volumen de mercadería secuestrada por la AFIP equivale a la carga transportada por 336 camiones y permitiría alimentar 2.315 novillos durante un año entero.
El personal de las áreas especializadas en actividad agropecuaria de la Dirección General Impositiva (DGI), acompañado por la Policía local realizó una inspección presencial en un establecimiento ubicado en la zona rural de la localidad de Tres Isletas, provincia de Chaco. Durante el operativo, los agentes de la AFIP llevaron adelante tareas de cubicaje para determinar las existencias de los subproductos granarios encontrados. Tras el cotejo documental y registral, el propietario del establecimiento no pudo justificar el origen y las tenencias de las más de 10.000 toneladas destinadas al consumo de la hacienda.
Debido a las irregularidades detectadas, se interdictó la mercadería. Al mismo tiempo, los inspectores de la AFIP iniciaron las actuaciones sumariales correspondientes por las inconsistencias encontradas.
La AFIP reclama más de $27.000 millones a productores agrícolas que subdeclararon sus stocks de granos
Como resultado de las tareas de fiscalización de las áreas especializadas en actividad agropecuaria, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó inconsistencias en más de 3.600 explotaciones rurales por existencias de granos mal informadas. A partir del cruce de información llevado adelante por el organismo que conduce Carlos Castagneto, se aplicaron ajustes impositivos por $27.700 millones en concepto del Impuesto a las Ganancias correspondiente al ejercicio 2021.
La investigación de la AFIP permitió advertir numerosos casos de subvaluación de stocks granarios en manos de operadores agrícolas. Los inspectores del organismo verificaron de esta manera maniobras de evasión impositiva por montos millonarios. El fraude desarticulado consistía en declarar existencias por debajo de su valor real, lo que redundaba en una reducción artificial de la base imponible utilizada para el cálculo del impuesto a las Ganancias y así minimizar el pago del gravamen.
Para los cálculos se utilizaron herramientas informáticas y los datos consignados en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), una plataforma donde los titulares de los campos registran las hectáreas y los productores declaran las actividades que desarrollan en las tierras. Esos resultados fueron cotejados con la cotización de los granos en el mercado local e internacional e información provista por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y evaluada de acuerdo a la valuación de los bienes de cambio exteriorizadas en la Declaración de Ganancias de los contribuyentes investigados.
El cruce de información arrojó como resultado un total de 3.604 contribuyentes que se encuentran en esta situación irregular. El ajuste del impuesto estimado asciende a 27.700 millones de pesos. que será reclamado por medio de notificaciones a los operadores.
La AFIP incautó otras 2.400 toneladas de granos no declarados
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) interdictó 2465 toneladas de granos en un operativo llevado a cabo en un molino harinero de la localidad de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, al detectar que sus propietarios no contaban con la documentación respaldatoria correspondiente. Con la cantidad incautada, se estima una producción de 1850 kilogramos de harina.
Se trata de una carga equivalente a 83 camiones con 30 toneladas de granos cada uno, lo que representa una fila de vehículos de 1,5 kilómetros de largo.
Durante los controles llevados a cabo por funcionarios de la Dirección Regional Mercedes, se constató que la mayoría de los granos no contaban con el respaldo documental que acredite su tenencia, mientras que en los casos que sí los tenía, se verificó que la mercadería fue adquirida a proveedores que no cuentan con capacidad productiva o comercial para proveer dichas cantidades.


















