Inicio Ganadería Activan la identificación electrónica obligatoria y redefinen la trazabilidad del rodeo

Activan la identificación electrónica obligatoria y redefinen la trazabilidad del rodeo

El organismo puso en marcha el Sistema Nacional de Identificación Electrónica de Animales, un cambio estructural que impactará en todas las especies productivas y que alineará al país con los estándares más exigentes del mundo. En paralelo, fabricantes y proveedores tecnológicos presentan herramientas avanzadas como el lector HR-5, considerado el más completo del mercado para manejo y trazabilidad en tiempo real.

El Sistema Nacional de Identificación Electrónica de Animales (SNIEA) en Argentina rige oficialmente desde el 1° de enero de 2026, fecha en la cual se vuelve obligatorio que todos los bovinos, bubalinos y cérvidos destinados a producción y movimiento comercial cuenten con identificación electrónica individual (binomio de caravana visual más dispositivo RFID) al momento del destete o antes del primer movimiento del animal, según lo establecido por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) mediante resoluciones publicadas en el Boletín Oficial.

Antes de esa fecha, durante el segundo semestre de 2025, el uso del sistema fue voluntario para permitir una etapa de adaptación.


Es una herramienta moderna de trazabilidad que permite registrar y seguir de manera precisa los movimientos y la información sanitaria de bovinos, bubalinos, ovinos, caprinos, porcinos, equinos y cérvidos mediante dispositivos electrónicos individuales. Su implementación mejora el control sanitario, facilita la gestión productiva, fortalece la seguridad alimentaria y agiliza los procesos comerciales, ofreciendo un seguimiento confiable desde el origen hasta el destino final de cada animal.

El SENASA avanza en la implementación del Sistema Nacional de Identificación Electrónica de Animales, una transformación histórica en materia de trazabilidad que impactará en bovinos, bubalinos, cérvidos, ovinos, caprinos, porcinos y equinos.

Las resoluciones 530/2025 y 841/2025, publicadas por el organismo, fijan los lineamientos, dispositivos autorizados y los plazos para la transición hacia la identificación digital del rodeo argentino.

Según la normativa, la identificación electrónica es voluntaria hasta el 31 de diciembre de 2025 para bovinos, bubalinos y cérvidos, y obligatoria a partir del 1° de enero de 2026 para terneros y terneras al destete, o antes del primer movimiento, así como para équidos en determinados procedimientos sanitarios.

En ovinos, caprinos, camélidos y porcinos, la obligatoriedad ya rige para movimientos y actividades determinadas por el SENASA.

La identificación electrónica, basada en tecnología RFID, permite conocer datos individuales de cada animal y mejorar la gestión ganadera.

Entre los beneficios destacados por SENASA se encuentran un seguimiento preciso del rodeo, con información de peso, genealogía, sanidad y desempeño productivo; respuesta sanitaria más rápida ante brotes o sospechas de enfermedades, reforzando la seguridad alimentaria.

También brinda acceso a mercados premium, como Japón y la Unión Europea, que exigen estándares rigurosos de identificación y trazabilidad y proporciona mayor eficiencia interna, facilitando registros, decisiones productivas y estrategias de reproducción y alimentación.

Qué dispositivos se utilizarán

Los identificadores oficiales funcionan con tecnología RFID bajo normas internacionales ISO 11784 y 11785. Existen tres tipos:

Caravanas electrónicas, colocadas en la oreja del animal, son de instalación sencilla y bajo costo, aunque con mayor riesgo de pérdida.

 Bolos ruminales, cápsulas cerámicas con microchip que se alojan en el retículo-rumen. Ofrecen alta durabilidad y nulo riesgo de extravío.

Y microchips inyectables, implantados subcutáneamente en bovinos, bubalinos y cérvidos, en el cartílago de la base de la oreja, presentan baja posibilidad de fraude.

Los dispositivos aprobados para uso oficial deben estar certificados por ICAR, organismo internacional que valida tecnologías de identificación animal.

Cada dispositivo tendrá un código único basado en normas internacionales, que incluye Código de país (032 – Argentina), código de especie (bovinos, ovinos, caprinos, bubalinos, équidos, porcinos o cérvidos), y numeración individual única, que no podrá repetirse durante 500 años

A nivel físico, la identificación se completará con una caravana visual en la oreja izquierda y el dispositivo electrónico (caravana botón, chip o bolo) en la oreja derecha o rumen, según el tipo de tecnología adoptada.

Declaración y registro de animales

La resolución 841/2025 establece cómo deberán los productores declarar sus existencias y registrar los nuevos dispositivos.

Declaración de existencias pecuarias: antes de aplicar los dispositivos electrónicos, el productor debe declarar los terneros y terneras mediante reistro de nacimiento en SIGSA, o asociación con el Acta de Vacunación contra Fiebre Aftosa.

Declaración de la identificación: se podrá realizar por tres vías, en oficina local de SENASA, mediante planilla, por autogestión en SIGSA, o a través de la aplicación oficial, conectando un lector RFID por Bluetooth para cargar automáticamente las lecturas cuando el dispositivo tenga conexión.

Qué pasa cuando se pierde un dispositivo. La normativa distingue varios casos.

Pérdida de la tarjeta visual, puede o no ser reemplazada; el animal sigue siendo trazable.

Pérdida del componente electrónico, debe reemplazarse todo el binomio; el animal mantiene trazabilidad.

Pérdida total del binomio, se coloca un nuevo conjunto, pero el animal pierde su condición de trazable.

También se detallan reglas específicas para animales pedigree, importados y rodeos que adopten la identificación electrónica de manera voluntaria.

Fin progresivo de la caravana con CUIG

La Unión Europea dejará de aceptar la tradicional caravana visual con CUIG a partir del 1 de diciembre de 2025.

Hasta esa fecha podrá adquirirse, y durante ese mes coexistirán los dos sistemas (visual y electrónico). Desde enero de 2026, los productores deberán adecuarse al nuevo esquema vigente.

A partir de la entrada en vigor plena del sistema no podrá cerrarse el DT-e (Documento de Transito Electrónico) si no se registran todos los dispositivos electrónicos recibidos.

Los remates feria, frigoríficos y predios concentradores deberán declarar el total de chips de los animales ingresados.

El establecimiento de destino deberá realizar la lectura y asociación de los identificadores RFID para confirmar la TRI.

En paralelo, SENASA impulsa la plataforma Sistema Traza, un entorno digital integral que conectará datos de toda la cadena, desde la cría hasta la faena, con información verificable, descargable y útil para la toma de decisiones.

La trazabilidad, señala el organismo, “no es un fin en sí mismo”, sino una herramienta para mejorar la gestión interna, diferenciar productos, anticipar requisitos internacionales y potenciar la competitividad de la carne argentina.

El lector más completo del mercado

Pablo Magallanes, gerente de la división Livestock de Carreteles Rafaela, afirmó que el lector HR-5 se consolidó como “el más completo del mercado” para tareas de identificación electrónica y gestión de datos productivos en el rodeo. El especialista detalló que el dispositivo no solo agiliza el registro en manga, sino que además ofrece herramientas avanzadas de trazabilidad, manejo y clasificación animal.

Según explicó, el HR-5 cuenta con una pantalla de 2,8 pulgadas, completamente iluminada y de fácil lectura, que permite visualizar de inmediato la información crítica de cada animal. El equipo incorpora gráficos de peso y ganancias diarias, funciones clave para el seguimiento productivo.

Magallanes destacó que el lector dispone de LED, vibración y alerta sonora, lo que facilita el trabajo en manga y asegura la confirmación de cada lectura. Puede operar en modo continuo o intermitente y es compatible con cualquier monitor o balanza que trabaje vía Bluetooth.

El HR-5 permite registrar hasta nueve características por animal en cada sesión de trabajo. “El productor puede cargar lo que necesite, como el estado reproductivo, caravana visual, número electrónico, sexo, raza, corral de destino o información de inseminación”, enumeró Magallanes.

Además, el dispositivo facilita tareas como tacto, selección por destino, clasificación por colores y manejo reproductivo, permitiendo asignar semen, toros o corrales según los planes de trabajo.

Memoria, conectividad y trabajo en la nube

El equipo posee una memoria para 100.000 registros, que luego pueden descargarse y organizarse mediante una aplicación propia que sincroniza los datos con una cuenta en la nube.

Ofrece conectividad Bluetooth, USB y Wi-Fi, y funciona con batería recargable, lo que permite trabajar en forma continua durante las jornadas de manejo.

Magallanes subrayó dos funciones que diferencian al HR-5 de sus competidores. Ascendencia, que relaciona automáticamente madre y cría, permitiendo cargar fecha de parto, sexo del ternero y otros datos clave, e historial completo del animal, ya que el sistema permite acceder, desde el lector, a toda la información cargada previamente, incluidas actividades sanitarias, reproductivas y productivas.

Otra herramienta destacada es la posibilidad de intercambiar identificadores ante la pérdida de una caravana. El productor puede reemplazar el chip electrónico o la caravana visual y transferir automáticamente todos los datos al nuevo dispositivo sin perder la trazabilidad.

Magallanes aclaró que el HR-5 “no tiene comparación” con el llamado bastón Traza, de origen chino. Este último es un lector simple de solo lectura, sin capacidad para registrar información, gestionar datos, vincular madre-cría, clasificar animales ni operar con sesiones de trabajo.