Inicio Cuyo Aval al proyecto para explorar cobre en la zona Sur de Mendoza

Aval al proyecto para explorar cobre en la zona Sur de Mendoza

El Senado aprobó la nueva DIA para iniciar las actividades exploratorias en la mina ubicada en Malargüe. Cerro Amarillo es un proyecto de cobre prometedor.

El Gobierno logró un paso fundamental para poder avanzar con el proyecto de Cerro Amarillo, uno de los pocos que se mantienen bajo el paraguas de la Ley 7722 y le permitirá a Mendoza mantener la actividad de minería. Es que este martes la Cámara de Senadores aprobó la ratificación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para la etapa de exploración del proyecto minero de cobre en Malargüe.

El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo fue aprobado por 29 votos positivos, 4 negativos y 5 abstenciones y pasó a Diputados para su sanción.

La exploración está destinada a determinar el volumen y la calidad del mineral que se encuentra. Con estos resultados se corre a un proceso de prefactibilidad, en el cual se puede determinar el tamaño de la mina y, con este dato, el volumen de la inversión.

Sobre Cerro Amarillo

Se trata de un yacimiento de cobre ubicado en Malargüe, que quedó en stand by luego de que en 2014 se frenara a la espera de la reglamentación de la Ley de Glaciares. Con ese paso concluido se le abrió paso al debate legislativo para poder avanzar con la exploración.

Entre otras cosas, el proyecto pidió aprobación para la exploración del yacimiento para evaluar sus características geofísicas y el potencial geológico «con el objetivo de determinar si en el mismo podría desarrollarse un proyecto minero dentro de la legislación vigente».

Según destaca el texto, «el proyecto previo a la obtención de la DIA, ha cumplido con todos los pasos previstos» y se enmarca dentro de lo dispuesto en la Ley de Glaciares y en la 7722. Y contempla cuatro áreas de cateo y una mina, con un estudio de impacto ambiental para cada uno.

Además, fija la perforación de 9 pozos exploratorios de no más de 400 metros de profundidad, con el «objeto de determinar el perfilaje geofísico y evaluar el potencial geológico del mismo». «El mineral presente en el yacimiento es sulfuro de cobre, con presencia de otros elementos que de acuerdo a las técnicas industriales aplicadas de concentrado se deben extraer mediante flotación».

El proyecto presentado asegura que Cerro Amarillo «cumple 7722 ya que utiliza el sistema de perforación de Diamantina sin el uso de sustancias prohibidas por dicha ley y cuenta el mismo con (dictamen) sectorial del Departamento General de Irrigación y la Municipalidad de Malargüe», a los que posterior a la reglamentación de la Ley de Glaciares Ianigla (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) determinó que no existe factibilidad de afectación a los glaciares relevados en la zona.

Cerro Amarillo está ubicado en el departamento más austral de la provincia, a unos 58 kilómetros de la ciudad de Malargüe, en plena cordillera de Los Andes. Según las estimaciones, en el lugar podría existir una de las reservas más grandes del mundo de este mineral.

La historia de la mina Cerro Amarillo es de larga data. Entre los años 1969 y 1973 la cantera se encontró operativa, pero dejó de utilizarse por una notable baja en el precio internacional del cobre.

Sobre la potencialidad de esta mina, se cree que podría ser una de las mayores del mundo en explotación de cobre, ya que se encuentra en una zona estratégica de la cordillera de Los Andes, incluso mayor al de la mina más grande, El Teniente, que se encuentra en Chile.

En este caso no se utilizarían líquidos prohibidos por la 7722 ya que según explicaron tiempo atrás, si en la zona se encuentran minerales, para la explotación de cobre, el sistema que se utilizaría para este tipo de minería es de túneles subterráneos. Una vez que se extrae el cobre el sistema que se utilizaría para tratar la piedra y extraer el mineral se llama flotación. Este sistema tiene por objetivo la separación de especies minerales mediante la adhesión selectiva de partículas minerales a burbujas de aire. En este proceso se utilizarían químicos biodegradables y dentro de los límites de la legislación vigente.

Enfocados en reservas de no menos de 50 millones de toneladas de cobre y una inversión de hasta 3.000 millones de dólares, sus impulsores buscan despertar al proyecto de su letargo desde 2014.

El potencial de generación de trabajo es de unos 4.000 empleos durante la construcción de la futura mina, y otros 1.000 una vez en explotación. Además, podría hacer punta en el país dado que no hay otro proyecto de cobre en el horizonte a nivel nacional salvo Josemaría en San Juan, pero a partir del 2025.

Ecocuyo.