Inicio Minería Veladero invierte para disminuir el diésel y apostar por lo eléctrico

Veladero invierte para disminuir el diésel y apostar por lo eléctrico

El Director Ejecutivo de la empresa Minera Andina del Sol confirmó que se invertirán 40 millones de dólares para la construcción de una línea eléctrica que unirá la zona de Lama (proyecto Pascua Lama) con la mina Veladero, ambas localizadas en el departamento de Iglesia. La intención fundamental de la compañía de capitales canadienses y chinos es cambiar el paradigma energético del histórico yacimiento sanjuanino, que actualmente funciona totalmente a base diésel.

De esta forma, la minera busca por un lado, disminuir ampliamente sus costos y por otro, bajar la huella de carbono (impacto que deja en el ambiente el uso de combustibles fósiles).

“Además de la ampliación del valle de lixiviación denominada fase 6, estamos al mismo tiempo en un proyecto grande de cambio de matriz energética de la mina, que implicará unos cuarenta millones de dólares de inversión, lo que provocará que lleguemos al próximo mes de octubre con 1.200 empleados adicionales, todos argentinos”, comentó recientemente Marcelo Álvarez, Director Ejecutivo de Minera Andina del Sol.

Y agregó: “La idea de volver a Veladero una mina eléctrica es un proyecto que ya había iniciado con Pascua Lama y ahora faltaban 14 kilómetros más de línea eléctrica, más 9 kilómetros adicionales para llevarla de Lama hasta Veladero”.

Desde el área de comunicaciones de la compañía en San Juan, indicaron que todavía no pueden brindar mayores precisiones sobre las próximas tareas en relación al cambio de matriz energética. Esto se debe a que “quedan definiciones pendientes”, las cuales deben ser informadas internamente por la compañía previo a la comunicación externa.

En el contexto de un nuevo paradigma energético vale destacar que el ingreso de la empresa estatal china, Shandong Gold, tuvo un impacto muy grande en la mina Veladero. Basta con resaltar que la proyección de la vida útil de la mina tenía a 2019 como un año de inflexión y actualmente se habla de tareas e inversiones para continuar extendiendo la vida útil más allá de los plazos originalmente previstos.

“Estamos construyendo la fase 6 del valle de lixiviación con una inversión de 135 millones de dólares con fondos propios. Esto quiere decir que no solicitamos préstamos para poder hacerlo. Sin embargo, a ese monto ahora hay que sumarle 80 millones de dólares en concepto de retenciones”, agregó Álvarez.

Actualmente la medición de la “huella de carbono” es una herramienta que utilizan muchas industrias para mitigar la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI). De esta manera, se puede identificar y cuantificar las emisiones por consumo de energía, materias primas, transporte, entre otros factores, para posteriormente gestionar medidas de reducción de dichas emisiones que se vinculan a patrones de producción.

Desde la gerencia de la organización Desarrollo Fotosíntesis-FMI se menciona que el mecanismo de mitigación de la huella de carbono depende de la “fuente alternativa que la empresa encuentre en el mercado”, que al parecer en Veladero, es la línea eléctrica que procede desde el vecino país trasandino. “A través del estudio de huella de carbono la empresa puede saber dónde están los usos de energía que puede evitar y reemplazarlos por alternativas. Producto de lo anterior, es importante que todo proceso de medición sea detallado y se puedan encontrar en dichos lugares fugas innecesarias que uno presenta”, concluye Burschel, Gerente de Desarrollo Fotosíntesis-FMI.

¿Qué es la huella de carbono?

Es un indicador ambiental que pretende reflejar la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos directa o indirectamente por un individuo, organización, evento o producto. Tal impacto ambiental es medido llevando a cabo un inventario de emisiones de GEI o un análisis de ciclo de vida según la tipología de huella, siguiendo normativas internacionales reconocidas, (ISO 14064, ISO 14069, ISO 14067, PAS 2050 o GHG Protocol), entre otras. La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente y una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones, a través de programas.

El caso Borden

Borden es un caso único en la explotación minera mundial. Es el primer yacimiento en funcionar totalmente a base de energía eléctrica, generando un punto de inflexión en la historia de la actividad extractiva que se ha caracterizado por el uso de combustible de origen fósil. La mina ubicada en Canadá, más precisamente en la ciudad de Toronto, le permitirá a la empresa Goldcorp ahorrar cerca de 9 millones de dólares anuales entre combustible diesel y propano. Profesionales en materia de costos indican que la sustitución de los combustibles diésel por energía eléctrica tiene también ventajas en materia de productividad, ya que las máquinas movidas por esta energía pueden seguir funcionando mientras se disipan los gases derivados de las detonaciones y a su vez no emiten sonidos fuertes o molestos generados por la gran maquinaria tradicional.

Fuente: Diario de Cuyo