Triquinosis: la intendenta de La Punilla reconoció que no realiza controles bromatológicos

Triquinosis: la intendenta de La Punilla reconoció que no realiza controles bromatológicos

Compartir
Restos de animales provenientes del frigorífico de La Punilla, arrojados en un basural a cielo abierto sin tratamiento alguno (foto: lapostadesanluis.com.ar).

El escándalo desatado por las 32 personas que contrajeron la enfermedad al consumir chacinados provenientes de La Punilla, sumó otro capítulo aún más preocupante. La intendenta comisionado de esa localidad del centro-este de San Luis, Liliana Dubini, admitió que los controles bromatológicos en su pueblo están totalmente relajados.

El portal “La Posta de San Luis” reveló este miércoles que la jefa comunal aseguró que el municipio que dirige no realiza inspecciones bromatológicas y que el frigorífico local, donde se detectaron las fallas de control en los cerdos con triquinosis, fue habilitado una sola vez, hace varios años, sin precisar cuándo.

También se hizo eco de las quejas de los vecinos de La Punilla, que alertaron sobre la existencia de un basural a cielo abierto dentro del ejido municipal donde se arrojan todo tipo de desechos, incluso restos de animales, sin tratamiento ni control alguno.

Cuando los casos de triquinosis tomaron estado público hace diez días y luego de una investigación oficial, el jefe del Subprograma Control de Producciones Primarias, Luis Giménez, emitió un informe en el que determinó que el frigorífico de la localidad “tiene nulas garantías sanitarias en lo referido a triquinosis”, ya que su veterinario no detectó los animales enfermos que luego contagiaron a 32 personas.

Giménez adelantó que pedirá al Senasa la suspensión de la faena de cerdos hasta que modernice su laboratorio y mejores sus condiciones sanitarias, al mismo tiempo que alertó a dos fábricas de chacinados, ubicadas en Carpintería y Juan Llerena, que no faenaran en esa planta.

“En una breve comunicación telefónica con La Posta, la intendente comisionado Liliana Dubini aseguró que su municipio no cuenta con un bromatólogo. Sin embargo, según el Presupuesto 2019 de La Punilla la funcionaria calculó que por «Inspección Bromatológica» recaudaría $10.000”, según publicó.

El funcionario provincial también dijo en su informe, difundido este fin de semana por la Agencia de Noticias San Luis, que Dubini “siempre se manifestó ajena al hecho, como que la responsabilidad de la búsqueda y determinación del origen de los chacinados contaminados es de los organismos del Gobierno provincial, cuando ella es la responsable directa de la salud alimentaria de la población de su localidad. Cuando entendió la gravedad de lo ocurrido, recién pidió conocer los procedimientos que hizo el Gobierno”.

La investigación oficial determinó que los chacinados contaminados fueron elaborados por un productor de La Punilla, que adquirió los animales y los hizo faenar en el frigorífico local, que se los entregó con la inspección veterinaria habitual, pero sin detectar que estaban con truquinosis.

 

Foto: lapostadesanluis.com.ar.