Inicio San Luis Tercer conversatorio Huarpe: llamado a la unión de los pueblos originarios

Tercer conversatorio Huarpe: llamado a la unión de los pueblos originarios

El reclamo unánime por la aplicación del derecho que les corresponde a través de la historia cultural y de la legislación vigente en los países, como también el llamado a la unión de los pueblos para la acción -independiente de lo que el Estado les tiene reservado-, fueron los temas que se distinguieron en la prosecución de la serie de conversatorios para pueblos indígenas, que promueve y ejecuta la comunidad Huarpe Pinkanta de la provincia de San Luis.

Ayer jueves 6 se realizó el tercer encuentro virtual entre pueblos originarios de nuestras tierras. En su transcurso analizaron la aplicación de la legislación que protege sus derechos y temas referentes a la salud, la educación, la producción y la comunicación.

Estos conversatorios se desprenden de un congreso virtual mantenido durante los días 21 y 22 de julio entre 34 pueblos originarios de nuestro país y de países de Latinoamérica. La actividad que tiene muy buena repercusión entre la población pre existente de América aglutina saberes, conocimientos y formas de vida de los pueblos.

La metodología que se emplea en los encuentros virtuales consiste en una coordinación desde San Luis a cargo del ompta Roque Miguel Gil, que emite una pregunta y ésta es respondida por cada uno de los participantes en la ronda.

Ayer se contó con la intervención de Graciela Alba, del pueblo Kayambi, de Ecuador; Nicolás Vilca, del pueblo Chicha, de Jujuy; Roxana Montenegro y Mariela Villegas, del pueblo huarpe Pinkanta, de San Juan y el anfitrión Roque Miguel Gil, del pueblo huarpe pinkanta de San Luis. Celeste y Oscar Tulián, del pueblo comechingón de Córdoba, no pudieron participar como estaba previsto por dificultades técnicas.

El conversatorio se emite en vivo a través de Facebook Live y a través de la onda de 104.1 Radio Rebelde de la ciudad de San Luis. La coordinación técnica está a cargo de Claudia Balladares desde Buenos Aires y la temática es responsabilidad de Claudia San Martín, en representación del pueblo Huarpe de San Luis.

Roxana Montenegro y Mariela Villegas del pueblo Huarpe Pinkanta de San Juan expresaron la necesidad de la «unión de los pueblos pre existentes de América. Es primordial para los reclamos que cada uno llevamos desde nuestros territorios; si nos apoyamos nos fortalece y fortalece el reclamo».

A su vez, consideraron que es urgente que el gobierno de San Juan ponga en práctica «las leyes a las que adhiere, pero no las aplica». En tal sentido sostienen que los pueblos indígenas deben tener una reparación histórica mediante un «verdadero reconocimiento y no un reconocimiento de cartón».

Para Nicolás Vilca, de Jujuy, es prioritario que se «protejan nuestros derechos», dado que como viene ocurriendo desde hace mucho tiempo, hoy «los terratenientes amenazan a nuestras comunidades».

Se quejó porque aunque esté vigente la ley que prohíbe los desalojos, la Justicia los permite en connivencia con sectores empoderados política y económicamente.

«Hagamos algo entre todos los pueblos. Nos unamos para defender nuestras tierras. Los territorios ancestrales de nuestra puna nos fueron quitados y entregados a un marqués», sentenció el representante de la comunidad Chicha.

Graciela Alba, del pueblo kayambi de Ecuador, aboga porque las entidades públicas y privadas de los países tomen las propuestas de las comunidades indígenas. Tuvo una definición clara: «debemos conformar procesos participativos; un grupo de élite no puede tomar decisiones por nosotros».

«Los lazos de unión de los pueblos es cumplir con el legado de nuestros abuelos: El águila del Norte se unirá con el cóndor del Sur. Eso se está dando y es parte del plan universal», afirmó. Hizo un llamado para que los pueblos originarios permanezcan unidos porque tienen «gente muy sabia».

La exposición realizada por la ecuatoriana Graciela Alba merece un párrafo especial. La claridad con que desarrolló cada tema, el lenguaje utilizado y la forma de su exposición, mostraron a una representante del pueblo Kayambi con una solidez de conocimiento y una precisión sobre cómo se debería accionar, que reflejan la preparación y el trabajo que esta comunidad realiza en su territorio. Todo ello en un hilo conductor que representa el sentir y el pensar de un pueblo que muestra no estar contaminado por la sociedad que los oprime.