Inicio Recursos hídricos San Luis ya suma más de 4000 kilómetros de acueductos

San Luis ya suma más de 4000 kilómetros de acueductos

La red podría atravesar de norte a sur toda la Argentina. La política hídrica es fundamental para el desarrollo de la provincia: acueductos, diques, canales, perforaciones y plantas potabilizadoras permiten proyectar el futuro de la población 20 años para adelante, y asegurar un recurso tan vital como es el agua.

El agua es un bien escaso, tiene un único origen y desempeña un rol como desarrollador social, económico y productivo. El territorio de San Luis se abastece exclusivamente de agua de lluvia y por ello la provincia cuenta con una política hídrica de vanguardia, caracterizada por una clara visión de futuro que hoy le permite contar con una reserva hídrica incrementada en más de un 50% en los últimos años, que garantiza la provisión de agua para todos sus habitantes por varias décadas.

Si se hiciera una comparación, San Luis cuenta con una red de más de 4 mil kilómetros de acueductos, la misma distancia que recorre la Ruta 40 desde La Quiaca hasta Santa Cruz. Una cifra que refleja en números que el Gobierno provincial mantiene una permanente mejora en la distribución y gestión del agua. Entre las obras en marcha se destaca el acueducto La Florida II, encarada por el Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura y que, con una extensión de 27 kilómetros, beneficiará a más de 170 mil vecinos de las ciudades de San Luis, Juana Koslay, La Punta y El Volcán.

Con el mismo criterio de mejorar la calidad de vida de las personas, se ejecutan al mismo tiempo obras en 25 localidades y parajes para hacer más eficientes los sistemas de captación, conducción y tratamiento de agua que beneficiará a 170.000 personas.

“Las obras que se están ejecutando y proyectando no solo contemplan satisfacer la necesidad actual y futura de la población, sino también mejorar la cantidad y calidad de agua, como las de Villa de Merlo y Villa de a Quebrada, por ejemplo, donde se optimizará el recurso captado y su traslado hasta las plantas potabilizadoras evitando pérdidas en el sistema”, explicó Fernando Yanzón, jefe del Programa Obras Hídricas.

San Luis depende de las lluvias y lo poco que se pueda captar durante los períodos de sequía, “queremos que llegue el 100% de ese volumen a las plantas potabilizadoras, por ello optimizamos los sistemas de captación y conducción, mejorando los tratamientos, y llegar al vecino con cantidad y calidad óptimas”, destacó Yanzón.

El agua para consumo humano, agrícola, ganadero, riego, industrial y generación de energía es considerada un elemento fundamental, no solo para la sobrevivencia, sino también para el crecimiento y desarrollo de una provincia en permanente expansión.

Con ese concepto es que, paralelamente, la sociedad estatal San Luis Agua realiza los trabajos de extensión de acueductos que llevarán agua a seis parajes del departamento Belgrano para beneficiar a más de 100 familias rurales que viven en las zonas más áridas de la provincia.

“El trabajo de vanguardia que siempre se hizo con los recursos hídricos de San Luis nos permite hoy tener veinte espejos de agua, que significan una reserva muy importante para garantizar el suministro hasta las poblaciones más lejanas, como lo estamos haciendo hoy con varios parajes del departamento Belgrano”, destacó Nazareno Perroni, gerente general de San Luis Agua.

Los espejos de agua a lo largo y ancho de todo el territorio puntano ya suman 20, considerando también los pequeños diques derivadores. De esta manera, San Luis lleva a cabo una política única en el país que la ha convertido en la provincia con mayor cantidad de embalses.

El trabajo que realizan en la sociedad estatal, especialmente en épocas de implacables sequías como la actual, es de una rigurosa gestión: “La tarea más linda, pero más difícil que tenemos hoy es el cuidado del recurso hídrico, que se distribuye para la producción agropecuaria e industrial y que abastece nada más y nada menos que de agua a toda la población”, remarcó Perroni.

La provincia cuenta hoy con una red de 4.000 kilómetros de extensión de agua conducida por acueductos, 731 kilómetros de agua cruda transportada por el sistema de canales y más de 1.350 perforaciones.

Fuente: ANSL.